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martes, 29 de julio de 2014

Putin, la sintaxis castellana y los “gerentísimos” banqueros… ¡la Fundéu!



Cuando comienza a entrar en crisis la credibilidad del reiterativo discurso de las corporaciones capitalistas financieras y de los gobiernos y escribas funcionales u orgánicos en torno a los casos de genocidio en Gaza y de aventurerismo militar criminal en el este europeo, nuevamente aparece “mal ubicada” (estuvimos a punto de escribir primero la expresión futbolera “orsay”) una empresa bancaria multinacional.

Ayer comentamos el caso del Santander que tuvo que desdecirse (pero que primero lo hizo) de haberse entrometido en cuestiones políticas y soberanas del pueblo y del Gobierno de Brasil (cuando sus analistas tecnócratas recomendaron que no haría bien a la economía de ese país que fuera reelegida presidenta Dilma Rousseff).

Hoy, para la crítica se presta el –también con sede en España– Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) con su Fundación del Español Urgente, la Fundéu, organización de recomendaciones lingüísticas dirigida especialmente al mundo del periodismo y la información pública, que mediante correos electrónicos distribuye “recomendaciones del día”. En la última el tema es “vocativos entre comas”.

La dicha Fundéu sostenida por el BBVA, en su sitio en internet y en sus comunicaciones, manifiesta claramente que es copatrocinada también por la agencia de noticias oficial del Gobierno español, EFE, y que en su quehacer está asesorada por la Real Academia Española de la lengua. Pero, queda claro, quienes mandan son los banqueros…

En la “comunicación urgente” de hoy, 29 de julio, dedicada a advertir que siempre los vocativos, es decir, como bien aclara en su mensaje, toda  «palabra o grupo de palabras que se refieren al interlocutor y se emplean para llamarlo o dirigirse a él de forma explícita» va entre comas, toma como ejemplo el apellido del Presidente de la Federación Rusa. Veamos:

Dice la Fundéu que «En los medios de comunicación es habitual encontrar frases en las que el vocativo no está entre comas: “Muchas gracias Putin por el asesinato de mi única hija” […]». Luego, explicando que, en el caso, Putin es un vocativo, indica que la sintaxis correcta es: «Muchas gracias, Putin, por el asesinato de mi única hija» (seamos concretos: insisten la Fundéu, el banco BBVA y la agencia EFE, con el asesoramiento de la RAE, que un tal Putin que puede presumirse preside Rusia asesinó a la única hija de alguien).

El detalle, si se quiere grotesco, de todo esto es que, pueden ustedes los lectores verificar mediante internet, varios medios periodísticos que con antelación a la recomendación de la Fundéu reprodujeron la carta que se dirigió públicamente al presidente ruso con esa acusación, no cometen el error de puntuación apuntado.

Nueve días antes, el 20 de julio, el diario Excelsior, de México, publica con el título «Muchas gracias por el asesinato de mi única hija, escribe hombre a Putin»: «ÁMSTERDAM, 20 de julio. El padre de Elsemiek de Borst, una joven holandesa de 17 años que viajaba en el vuelo de Malaysia Airlines que fue derribado el jueves en Ucrania, ha dirigido una conmovedora carta al presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la que le hace partícipe de su dolor y le responsabiliza de lo ocurrido», y sigue: «“Muchas gracias, señor Putin, o líderes separatistas, por el asesinato de mi querida y única hija”, comienza diciendo Hans Breast, en una carta que ha sido difundida en distintos periódicos locales holandeses».

Se ve en el ejemplo (http://www.excelsior.com.mx/global/2014/07/20/971872) que los traductores del neerlandés al castellano, y los propios redactores del diario, no cometieron el error que nueve días después dice la Fundéu que ha sido “habitual” en los medios periodísticos.

En la búsqueda que hicimos en la red, en castellano, la primera referencia que aparece es la del diario Excelsior, fechada el 20 de julio, luego, el 21, La Patilla, de Caracas, con impecable sintaxis y puntuación, y después por los mismos días la de varias decenas de otros diarios y revistas. En algunos, no en la mayoría, en los títulos, solamente en los títulos, se comete el error de puntuación.

Sin duda que el señor Hans Breast, padre de la infortunada joven, impactado por la muerte de su única hija, en su momento creyó en la información que se daba sobre las responsabilidades en torno a la precipitación del avión. Acompañamos en el dolor a Breast y a tantos otros padres, hermanos, esposas y esposos, hijos y amigos de las víctimas de ese fallido viaje, como acompañamos a los ucranianos, palestinos e israelíes, y a todos los sufrientes del mundo.

Repudiamos de la Fundéu, del BBVA, de EFE y de la RAE el cruel (podría decirse cínico) oportunismo de aprovechar un quizá probable error lingüístico en algunos medios de prensa para poner nuevamente en el candelero –casi diez días después de inicialmente aparecer– una sentencia falsa: que Putin asesinó a la única hija de un padre holandés.

Cosa de banqueros, sin duda.