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viernes, 31 de marzo de 2017

Manifiesto por la dignidad de Venezuela - REDH










La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad condena la reutilización de la OEA como agente interventor y pide la remoción de su Secretario General

“En la elaboración de la estrategia de los Estados Unidos, se supone que debemos mantener nuestro papel preestablecido de liderazgo imparcial en la OEA. Esto significa limitar la visibilidad de los EEUU en la OEA, jugar nuestro rol detrás de las escenas en la medida en que sea posible. Alentar a los latinoamericanos para que tomen la iniciativa pero, si es necesario, hacerles sugerencias, tomando nuestras propias iniciativas en función de todos los problemas de importancia para nosotros”.

(Del informe confidencial elaborado por el Grupo de Trabajo Inter Agencias sobre Chile conformado en la década de 1970 por orden de Richard Nixon para elaborar propuestas de sanciones y presiones dirigidas a derrocar al Gobierno del presidente Salvador Allende, en Chile.)


De todos y todas es conocido, y ha sido históricamente comprobado, que desde que Estados Unidos se conformó como nación independiente se propuso ejercer un dominio total sobre el resto del territorio americano, al que unilateralmente consideró como vital para la salvaguardia de sus intereses.

No siempre lo ha logrado. El espíritu de rebeldía incoado en el alma de los habitantes de estas tierras desde que nos enfrentamos al primer invasor español, al primer violador de mujeres aborígenes, al primer saqueador de nuestras riquezas, al primer esclavista, al primer cura doctrinero que intentó someter nuestras conciencias, a la primera Cédula de un rey desconocido y, más tarde, a los sucesivos grupos oligárquicos que luego de la muerte de Bolívar se enseñorearon del poder, ha logrado de tanto en tanto imponerse y hacer triunfar la voluntad y la dignidad de los pueblos sobre las fuerzas que intentan someterlo.

Sin embargo, cada vez que las oligarquías se han impuesto, Estados Unidos ha actuado siempre como el amo titiritero. Ninguno de esos grupos de poder ha obrado sin su voluntad, sin su respaldo o sin su intervención militar, política y/o económica. Intervenciones para las que además se han creado mamparas legales muy convenientes, desde la Unión Panamericana hasta la OEA que han combatido ferozmente y hecho fracasar cualquier otro intento de ordenar nuestro mundo de acuerdo a las esperanzas de los pueblos.

Hoy la Venezuela Bolivariana está siendo objeto de un nuevo intento de derrocamiento del gobierno legítimo que desde hace 18 años y tras sucesivos triunfos electorales,  conduce nuestro país hacia destinos de soberanía y justicia. Este nuevo intento representa un paso más en el plan de restauración del control del continente que Estados Unidos requiere hoy para el mantenimiento de su supremacía global. Esta vez se vale de su ministerio de colonias, la OEA, como una vez lo hizo contra la Cuba revolucionaria, y lo hace a través del más descarado de los sirvientes que pudo encontrar: el uruguayo Luis Almagro, quien comprobadamente está bajo su “cálido” servicio desde que dirigía la política exterior en su país.

La iniciativa adoptada por Almagro ya había sido develada por el propio Plan del Comando Sur “Freedom 2” y constituye un paso adelante de la Orden Ejecutiva de Obama. En las actuales circunstancias en las que el orden mundial se le escapa de las manos al imperio del norte, a Washington no le importa mucho sacrificar invisibilidad a cambio de celeridad. Necesita con urgencia acabar con los “malos ejemplos” que enseñan que hay un camino alternativo a su plan de dominio total, y llega al extremo de exhibir sus métodos mafiosos amenazando con cortar ayudas financieras a aquellos países que en el seno de la OEA se pronuncien en defensa de Venezuela.

Desgraciadamente le están facilitando esta tarea un grupo de venezolanos y venezolanas que desdiciendo y traicionando nuestra historia de resistencia y de luchas heroicas por la libertad, van por el mundo vendiendo la patria y su alma al que primero se atreva a ordenar la intervención del país, sin que les importe cargar con la responsabilidad histórica de la destrucción de su propio pueblo a cambio de las migajas que les dejen los conglomerados financieros y militares que sirven al imperio.

Como Miranda estamos convencidos y convencidas de que no puede construirse nada sólido ni estable en un país, si no se alcanza antes la independencia absoluta, y para ello es hoy más urgente que nunca consolidar la unión de nuestros pueblos. ¿Hasta cuándo seguiremos manteniendo la mampara imperial de la OEA, existiendo como existen organizaciones propias como la CELAC, UNASUR y el ALBA? ¿Hasta cuándo seguiremos permitiendo que traidores como Almagro se entronen en cargos desde los cuales, al igual que su homónimo conquistador, intentan arrodillar a los pueblos libres y ponerlos al servicio de los nuevos emperadores?  Creemos estar  plenamente justificados en pedir la remoción inmediata del señor Luis  Almagro como Secretario General de la OEA y que ésta reduzca su accionar a un papel de intermediadora entre  las dos Américas.  En su defecto, los gobiernos de Nuestra América deberán dar por concluido el ciclo vital de esa institución.

Es hora de hacer respetar la dignidad de los pueblos y de mantener erguidas las cabezas. Es hora de no volver a permitir que se enloden los avances de los pueblos bajo toneladas de calumnias mediáticas y campañas de desprestigio. Es la hora de la unidad, de la lucha, de la batalla y de la victoria definitiva sobre los siniestros designios del imperialismo.

Caracas, 28 de marzo de 2017




viernes, 24 de marzo de 2017

24 de marzo: celebraciones y memorias distintas, opuestas

Avruj, el doble de Macri: http://visavis.com.ar/?p=16167



Mientras cientos de miles de argentinos mezclando lágrimas y broncas con la alegría de sus luchas multiplicadas inundan plazas y avenidas en el Día de la Memoria, la cabeza del gobierno virreinal prefirió rendir cumplidos en Ámsterdam frente a una reina consorte hija de un partícipe directo de la Dictadura Cívico Militar y Eclesiástica que hoy se repudia: Jorge Horacio Zorreguieta, miembro destacado de la Sociedad Rural Argentina que nucleó primero a los grandes estancieros latifundistas y representa ahora los intereses del concentrado negocio agropecuario, fue entre 1976 y 1981 miembro del gabinete de ministros y secretarios de Estado de Jorge Rafael Videla.

No fue un error. Fue disciplina. Como también es por igual conveniente convicción y disciplina de corte virreinal que el secretario de Derechos Humanos (!), Claudio Avruj, manifestara a propósito de la fecha en su sitio de Twitter (@clauavruj): «Los argentinos no hemos procesado todo lo que pasó en la dictadura porque la política metió mucho la cola».

Avruj se plantea a sí mismo como un “gestor” híbrido. En declaraciones hechas a una radioemisora de Buenos Aires y reproducidas por el diario cooperativo Tiempo Argentino, «señaló que todos los sectores “tienen que entender que en democracia, los derechos humanos son para todos”, y que espera que “llegue el día en que la unión de los argentinos se celebre el 10 de diciembre”. […] “Ahora hablamos de memoria y educación, porque si no sólo te vas a quedar con un congelado ideológico de la memoria” […] En ese marco, anunció que se va a “empezar a revisar los contenidos educativos de la historia de esta Argentina reciente”»1.

Reproducimos, para orientar hacia el auténtico perfil de Avruj, la nota biográfica del 3 de diciembre de 2015 firmada por alguien que lo conoce bien:
 



Derechos (humanos) torcidos, 
por Jorge Elbaum2

Claudio Avruj será el próximo secretario de Derechos Humanos de la Nación. Sus antecedentes son coherentes con el resto del gabinete, conformado por empresarios, CEO de multinacionales y actores de las ONG devenidos en puristas gestores del Estado. Todos ellos se autodefinen como la contracara de la “militancia” y buscan difundir una pátina aséptica y desideologizada orientada a invisibilizar sus biografías y naturalizar la verdad de sus decisiones futuras.

Claudio Avruj estudió la licenciatura en organización institucional en la Universidad Bar Ilan, cuyo propietario era Rubén Beraja, el mismo que hoy está siendo enjuiciado por encubrimiento en la causa AMIA. En dicha causa también se encuentra procesado el comisario Jorge “Fino” Palacios, primer titular de la Policía Metropolitana. Beraja no fue sólo el dueño de la universidad en la que estudió Avruj. Fue también quien lo designó como director ejecutivo de la DAIA en la década del 90, cuando el menemismo mantenía relaciones carnales con Estados Unidos y también con la DAIA. El director adjunto de Avruj de esa época era Alfredo Neuberger quien aparece en los Wikileaks como informante de la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires cuestionando al gobierno de Néstor Kirchner. (http://bit.ly/1uavplW) Neuberger, además, fue asesor de Enrique Mathov en su recordado período como secretario de Seguridad del gobierno de la Alianza, por el que fue procesado como responsable político por los asesinatos producidos por la policía en diciembre de 2001.

Durante su gestión como director ejecutivo de la DAIA, Claudio Avruj fue uno de los impulsores del premio honorífico que se entregó al comisario Palacios “por su compromiso en la Causa AMIA”. Dicha distinción se entregó a sabiendas que el comisario entorpeció allanamientos en las oficinas de Kenore Edul, pariente de Menem y vinculado a la denominada “Pista Siria”. Durante el mismo lapso en que se desempeñaba como director ejecutivo de la DAIA fue empleado de la Fundación Cree y Crecer, el think tank del macrismo en los primeros años del siglo XXI. Esa misma doble articulación le permitió intervenir como moderador en una recordada mesa de debate entre Filmus y Macri en la que benefició escandalosamente a su empleador, candidato a Jefe de la Ciudad. Avruj fue quien recomendó al Fino Palacios a Macri para su nominación como jefe de la Metropolitana. Cuando la empresa de Fino Palacios y Ciro James, dedicada a las escuchas telefónicas, se convirtió en un hecho público, Macri se justificó afirmando que consultó al Mosad y al FBI acerca de la conveniencia de la designación del Fino. Quien medió para las consultas con los organismos de inteligencia extranjeros fue Claudio Avruj.

En 2007, Avruj dejó la dirección ejecutiva de la DAIA para asumir como director de Relaciones Institucionales del Gobierno de la Ciudad. La desvinculación con la DAIA incluyó una comisión investigadora conformada por integrantes de su Consejo Directivo, orientada a relevar sus manejos económicos financieros en su rol de director ejecutivo. Entre las dimensiones investigadas –y no divulgadas para evitar el escándalo– figuraban la edición de materiales gráficos con sobreprecios, faltantes informáticos y “arreglos” de indemnizaciones con empleados a su cargo.

Su asunción, tiempo después, como subsecretario de Derechos Humanos de la Ciudad incluyó la disolución del área de violencia de género y el vaciamiento de recursos destinados al Parque de la Memoria, ubicado frente al Río de la Plata. Siendo subsecretario de Derechos Humanos, asumió la presidencia del Museo de la Shoá (Holocausto) con claras intenciones de posicionarse como candidato a la presidencia de la DAIA. Su vicepresidente en el museo de la Shoá fue Guillermo Yanco, actual pareja de la Piba, Patricia Bullrich. Ambos, Avruj y Yanco, administran una agencia de noticias, –Vis-A-Vis– dedicada a la temática de la colectividad judía, financiada en su totalidad por publicidades del Gobierno de la Ciudad.

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación fue dirigida por un abogado perseguido por la dictadura militar, fuertemente comprometido con las banderas de Memoria, Verdad y Justicia. Luis Eduardo Duhalde fue sucedido por el hijo de militantes populares desaparecidos Martín Fresneda, fundador de la agrupación HIJOS de Córdoba. Ahora el despacho de secretario será ocupado por un berajista que participó en la organización de la marcha del 18 de febrero, junto a Waldo Wolff y Sergio Bergman. Coherente con esos antecedentes, su primer pedido a las autoridades salientes de la secretaría fue solicitar el currículum de todos los empleados del organismo. Derechos torcidos. Muy torcidos.

Notas:
2 Jorge Elbaum, sociólogo y periodista, es presidente del Llamamiento Argentino Judío (http://llamamiento.net/). La nota reproducida fue publicada originalmente por el diario Página|12 el 3 de diciembre de 2015: https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-287480-2015-12-03.html


24 de marzo de 2017

https://youtu.be/NCpg230B4M8

Cuarenta y un años se cumplen…

Massera, Videla y Martínez de Hoz



Cuarenta y un años se cumplen desde el desencadenamiento de un complot, genocidio y destrucción cultural que se sumaron a las peores tragedias populares que registra la historia argentina: la colonización por parte de la corona española que perpetró el mayor robo de metales preciosos para la constitución de la acumulación primaria de capital de la que emergieron el capitalismo y el mundo moderno, las persecuciones y destrucción de pueblos y culturas originarias, la confabulación militar, eclesial y de clase contra comunidades aborígenes, negros, campesinos y obreros, todos ellos, nosotros, el llamado “bajo pueblo”.



Como en 1955, cuando se temía que las masas populares se autonomizaran del líder y ellas mismas llevaran a Perón a nuevas posiciones, veinte años después desencadenada la crisis sistémica final del modelo de Estado de Bienestar, diseñadas y sostenidas por el país adalid del capitalismo y de las guerras se desencadenaron las dictaduras en el cono sur latinoamericano.



Fue un complot también en Argentina entre los capitostes de las filiales del capital concentrado junto con las corporaciones eclesiásticas, del sistema judicial y de los aparatos armados del Estado para aniquilar las reservas humanistas del pueblo: no solamente son treinta mil los muertos y desaparecidos, fueron centenares de miles los que sobrevivieron destrozadas sus voluntades de ser artífices de un país mejor. Sectores de peso de la intelectualidad no ofrecieron resistencia.



El sistema educativo “privado” que se había iniciado en 1958, tres años después de 1955, y que tuvo a la Iglesia Católica como principal impulsor visible, fue cómplice también del complot y genocidio desatado bajo el preciso nombre de “Proceso de Reorganización Nacional”.



Ahora, hoy, ya está todo más claro, pero a pesar de ello una gran proporción de la población no lo percibe. La Dictadura Cívico Militar y Eclesial tuvo relevante consecuencia: miedos, oscurantismo, simplezas, negación del pensamiento crítico. Así estamos, la mitad de los argentinos procurando construir un país mejor, solidario, humano, cooperativo y fraternal, y la otra mitad enfrascada en obnubilaciones mediocres y un suicida consumismo.



La victoria será nuestra. No somos nosotros quienes violentamos la dignidad humana.



24 de marzo de 2017