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jueves, 3 de julio de 2014

¡Pelotudos!* No por el fútbol…



No es que el Campeonato Mundial en Brasil pueda, excluyentemente, potenciar o no el obrar a lo tonto nomás (lamentablemente algunas desgracias de brasileños y viajeros deportivos de otras nacionalidades y de la comunicación pudieran entrar en la calificación). La base de desarrollo de la pelotudez es la pobreza intelectual y el egoísmo económico político generalizado en una sociedad que no pudo todavía comprender cómo y por qué fue vaciada de inteligencia y solidaridad.

“No seas pelotudo…”, le dije con afecto no hace mucho al trabajador municipal que barre las cunetas de la calle sobre la que está nuestro domicilio en una localidad de la Provincia de Buenos Aires. Cuando el Banco Central de Argentina, hace unos meses, eliminó las restricciones para comprar dólares para atesoramiento, Juan, llamémosle así, corrió a comprarse algunos pocos papeles verdes. Se golpeó con la mano derecha el bolsillo izquierdo de la camisa de su uniforme y me dijo: “Aquí están, bien guardaditos. ¿Vos ya compraste?”. “No” –le respondí– “No creo en las promesas del capitalismo, y no especulo con la pobreza ajena. No seas… ”.

El trabajador municipal de marras, sin duda dada su función en la sociedad un compañero, según las calificaciones del Banco Mundial referidas a los salarios percibidos es un integrante de la “clase media”. No pertenece a la clase “baja”, no, tampoco a la “alta”, sino a la “clase media”, según el Banco Mundial y las “agencias” internacionales y los intelectuales orgánicos que se manejan con sus clasificaciones. Nosotros vamos a definirlo correctamente: se trata de un trabajador, un proletario, “sin conciencia de clase”.

En la residencia del embajador de Estados Unidos de América del Norte en Argentina, en la Ciudad de Buenos Aires, se llevó a cabo un encuentro y brindis en conmemoración del acto fundacional del país cuyo representante fue anfitrión. Así lo informó la agencia periodística Télam1:

Los invitados participaron de las habituales actividades enmarcadas en el festejo por el 4 de Julio, donde el encargado de Negocios de la Embajada, Kevin Sullivan, brindó un discurso en la Residencia del Embajador, ubicada en el barrio de Palermo.

En ese marco, estuvieron presentes en la recepción el titular de la UIA, Héctor Méndez; el ex CEO del Grupo Clarín y flamante propietario de Cablevisión y Fibertel, Héctor Magnetto; los titulares de la Sociedad Rural, Luis Etchevere, y de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi.

También compartieron la jornada los empresarios Jorge Brito (Grupo Macro), Daniel Vila (América), Daniel Hadad (Infobae), Sergio Szpolsky (Veintitrés), además del juez federal Ariel Lijo, quien lleva adelante la causa Ciccone Calcográfica.

Además, estuvieron el presidente del bloque Pro en Diputados, Federico Pinedo; el ex presidente Fernando de la Rúa; el presidente del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio; el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro; los intendentes massistas Mario Meoni (Junín) y Gustavo Posse (San Isidro), y figuras del ambiente artístico, como Mirtha Legrand, Marcela Tinayre y Maru Botana.

Nuestro Juan, llamémosle así dijimos antes, quien generalmente anda trabajando sin afeitarse, no muy bien entrazado y con el calzado sucio, no estuvo en la casa del embajador norteamericano. Ni siquiera le toca barrer la cuneta de la calle sobre la que se halla esa casa. Nuestro Juan es un proletario sin conciencia de sí, de su pertenencia a una clase explotada y llamada a liberarse y a construir una nueva sociedad (compró billetes verdes porque es inconciente de que pronto él mismo los barrerá de las cunetas).

Los que sonrientes se mostraron en el cercano territorio estadounidense del barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, estos sí, son miembros de la “clase media” de pleno derecho y sin importar la cuantía de sus ingresos monetarios: son agentes de la explotación capitalista. Median, ya lo hemos dicho tantísimas veces, a favor de quienes ordenan y disponen esa explotación, y en perjuicio de los explotados (sean pueblos, comunidades o personas).

Y aunque no dejan de ser muy oportunistas vivillos y vividores, véase nuevamente la lista de nombres –que, está claro, no comprende a todos los realmente existentes–, excluidos unos pocos que probablemente entran en otras clasificaciones, son muy pero muy muy pelotudos y de casi imposible recuperación: es decir, tendrán siempre pocas luces y obrarán como tales.

Así es…2


Notas:
* Según los diccionarios: “Dicho de una persona (o varias): Que tiene(n) pocas luces o que obra(n) como tal(es)”.
2 Otras noticias véanse en: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-249982-2014-07-03.html; y, sobre la “Tesis política antiimperialista de Cochabamba”, dada en la República Plurinacional de Bolivia en el reciente Encuentro Sindical Internacional Antiimperialista convocado por la Federación Sindical Mundial (FSM): http://www.movimientos.org/es/content/tesis-pol%C3%ADtica-antiimperialista-de-cochabamba