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lunes, 4 de julio de 2016

“Con Temer y Macri, Latinoamérica volverá a ser el patio trasero de Estados Unidos”, por Emir Sader*



El destacado politólogo brasileño Emir Sader expone con claridad los riesgos de consolidación de una dependencia agravada de Estados Unidos en Latinoamérica si triunfa el proceso golpista en su país. En este blog venimos advirtiendo desde diciembre de 2015 que en Suramérica se inició con Macri una restauración virreinal de países subalternos: dijimos en los países “subamericanos”. Álvaro García Linera, vicepresidente boliviano quien en mayo pasado coincidió con Sader y Eduardo Rinesi en un encuentro en Buenos Aires sobre “Restauración conservadora y nuevas resistencias en Latinoamérica”, destacó en esa oportunidad –el texto completo publicado aquí, en junio– que «no hay revolución posible si no viene acompañada de una profunda revolución cultural», y que entre las carencias sustantivas en los procesos progresistas latinoamericanos «una débil reforma moral. […] No ha sido suficiente. Es importante que así como damos ejemplo de restituir la res publica, los recursos y bienes públicos como bienes de todos, en lo personal, en lo individual cada compañero, sea  el Presidente, el Vice-presidente, un ministro, director, parlamentario o gerente, en nuestro comportamiento diario, en nuestra forma de ser, nunca abandonemos la humildad, la sencillez, la austeridad y la transparencia».

Eduardo Rinesi, ex rector de la Universidad Nacional de General Sarmiento, en el conurbano bonaerense noroeste, días pasados y en la ciudad de San Miguel, dio apertura a un ciclo de charlas y debates organizado por el Centro de Estudios y Formación Marxista “Héctor P. Agosti”. Expuso lineamientos que él considera imprescindibles para una discusión sobre la problemática política desencadenada en Argentina y Latinoamérica. Entre otros refirió a los conceptos de democracia, de libertad, de derechos y participación social, e hizo una presentación sucinta de los problemas y carencias de la experiencia populista argentina poniendo de relieve el haber cifrado la generalización de derechos sociales en el mero proceso de reactivación del mercado capitalista sin siquiera confrontar con la impronta ideológica del mismo.

En diciembre y enero pasados analizamos el revés electoral del populismo progresista argentino y advertimos nosotros también que la propaganda en el proceso eleccionario que llevó casi un año muy marcado por la “rara” muerte de Alberto Nisman, fiscal del caso AMIA, primó el uso de los aparatos del sistema publicitario comercial y no una interacción social popular de los militantes y con carácter asambleario.

Ahora, tan importante como evitar la materialización del golpe en Brasil es mostrar la desnudez, y derrotar, la brutalidad autoritaria neoliberal-capitalista encaramada en el poder político argentino con engaños y mentiras, que está saqueando aceleradamente la tan mentada res publica: nuestras vidas. G.E.



Estos gobiernos conservadores quieren debilitar al Mercosur para que sus Estados miembro establezcan acuerdos bilaterales con otros, muy especialmente con Estados Unidos, y rescatar el Alca

Rede Brasil Atual / 3.7.2016

La coordinación  de los Gobiernos de Brasil y de Argentina en el comienzo de este siglo, a partir del pleno entendimiento entre Luiz Inácio Lula Da Silva y Néstor Kirchner, y entre Dilma Rousseff y Cristina Kirchner, funcionó como eje para fortalecer el Mercosur y expandir los procesos de integración regional. Se constituyeron la Unasur y la Celac, así como el Consejo Suramericano de Defensa y el Banco del Sur. La constitución de la Celac representó, finalmente, el fin de la Doctrina Monroe, cuyo lema de “La América para los (norte) americanos” expresa a la Organización de los Estados Americanos (OEA) que agrupa a todos los países de Latinoamérica y el Caribe más  Estados Unidos y Canadá. La Celac agrupa solamente a los países de Latinoamérica y el Caribe.

El cambio de Gobierno en Argentina y el interinato del vicepresidente Michel Temer en Brasil están promoviendo una vuelta hacia atrás de estos procesos. Argentina solicitó y fue aceptada como país observador en la Alianza para el Pacífico, y el ministro interino de Relaciones Exteriores de Brasil, José Serra, propuso disminuir las alícuotas del Mercosur. Al mismo tiempo Brasil, Paraguay y Argentina boicotean la asunción de la Presidencia pro témpore del Mercosur por parte de Nicolás Maduro a tal punto que fue cancelada la reunión que para ello debía realizarse. Maduro asumirá, pero con un Mercosur debilitado.

Todo camina en la dirección de preparar las posibilidades de debilitar de tal manera al Mercosur con el fin de que sus Estados miembro puedan tener acuerdos bilaterales con gobiernos y empresas de otros países, muy particularmente con los de Estados Unidos. Paralelamente, los gobiernos de Argentina y de Brasil reemplazan posiciones políticas históricas en la dirección de posturas próximas a las de Estados Unidos. Es el caso de la posición del Gobierno de Mauricio Macri en relación con las Islas Malvinas, abandonando la reivindicación de las mismas como argentinas. El mismo del Gobierno actual de Brasil en relación con Palestina e Israel, que se aproxima a lo que estaba distanciado.

Todo suena como música a los oídos de Estados Unidos. Del mayor aislamiento que había vivido en relación con Latinoamérica, Washington pasa a contar como aliados a los tres mayores países del continente, con Brasil y Argentina sumándose a México.

Es la situación de la que gozó Estados Unidos en la última década del siglo XX, cuando prácticamente todos los países del continente adherían, de forma totalmente subalterna, a la conducción norteamericana. Fue basado en esa situación que Washington pretendió implementar el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), extendiendo a todo el continente la relación que Estados Unidos ya tenía con México y Canadá, además del tratado de libre comercio ya firmado con Chile.

El libre comercio es una relación en la que son canceladas todas las formas de protección de los mercados internos, situación que obviamente favorece a las economías más fuertes. Ningún tipo de protección ambiental, por ejemplo, es posible, porque cercenaría el libre comercio: la libre circulación de capitales o el derecho a la inversión de empresas extranjeras que quieren establecer otras formas de licencia ambiental. Tampoco el libre comercio permite las políticas de asignación de cuotas o partes del mercado, porque alteran la libre competencia entre todos los candidatos en igualdad de condiciones

El Alca estaba ya en su fase final, para que Estados Unidos y Brasil concretaran acuerdos, cuando Lula Da Silva fue electo Presidente y cambió la política externa brasileña. Brasil obstaculizó la firma del Alca, privilegiando los procesos de integración regional, en primer lugar el Mercosur. Así, el Alca fue inviable y Estados Unidos pasó a desenvolver acuerdos con varios países del continente, entre ellos Perú, Colombia, Panamá y Costa Rica.

Chile, Colombia, Perú y México constituirían la Alianza para el Pacífico como alternativa de los gobiernos  neoliberales al Mercosur. La aproximación ahora de Argentina a ese bloque es un camino similar que el gobierno golpista de Brasil podría asumir. En el caso de que el golpe se concrete cambiaría radicalmente la configuración del continente a favor del neoliberalismo, del libre comercio y a las posiciones subordinadas a Estados Unidos.

Los discursos de los gobiernos argentino e interino de Brasil ya apuntan a retomar la posición tradicional de volver a constituir el patio trasero del imperio. Gana así más importancia todavía el desenlace de la crisis brasileña. Si el golpe de Estado se consolida esa tendencia sedimentará en países hasta ahora aislados como Ecuador, Bolivia y Venezuela, con amenazas reales contra sus actuales gobiernos. Si, al contrario, la democracia triunfa y Brasil vuelve a asumir las posiciones anteriores de soberanía habrá un contrapeso a las posiciones del gobierno de Macri en Argentina, y aquellos gobiernos amenazados podrán contar de nuevo con un fuerte aliado en el continente.


Nota:
* El presente artículo del brasileño Emir Sader fue publicado inicialmente por Rede Brasil Atual el 3 de julio de 2016, con la ilustración que ahora repetimos. La traducción al castellano y el comentario inicial son nuestros, pueden reproducirse libremente con sólo dar referencia de su origen. El enlace original es: http://www.redebrasilatual.com.br/blogs/blog-na-rede/2016/07/com-temer-e-macri-al-quer-voltar-a-ser-o-quintal-dos-estados-unidos-1940.html