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jueves, 28 de enero de 2016

La(s) sonrisa(s) de Vidal…




María Eugenia Vidal era vicejefa de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta diciembre del año pasado, mientras con su jefe y ahora virrey endeudaban en dólares al Estado porteño. Desde aquel momento se convirtió en Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, y su marido Ramiro Tagliaferro en Intendente del Municipio de Morón, en el oeste del conurbano bonaerense. Ambos viven en ese partido de la provincia que la señora, en la foto con su marido cuando se inauguraba como intendente y en el medio un virrey. Hace dos meses se registró la imagen cuando todavía los tres sonreían lejos de las píldoras y gotitas ansiolíticas. Ellos, ya, saben que quien último ríe, ríe mejor.



Ahora, en la tarde de este 28 de enero, en la plaza principal de Morón, frente a la Intendencia, protestan los vecinos y trabajadores municipales despedidos para aumentar las asignaciones del propio Tagliaferro y los de su equipo de “gestión”, el intendente quiere discrecionalidad virreinal.



Son adelantados coloniales, culitos blancos los llaman en el altiplano suramericano, que han llegado para poner en orden a la indiada autóctona.



Los ex gobernantes del municipio (concluyeron sus mandatos en el pasado diciembre y pertenecen al Partido Nuevo Encuentro, el mismo que fue fundado por Martín Sabbatella titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual –AFSCA– desalojado de manera ilegal y brutalmente), han dicho que el personal político de la administración comunal que ellos presidían renunció en su totalidad el 10 de diciembre: los despedidos ahora son trabajadores de la planta permanente, no “ñoquis”.