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miércoles, 13 de enero de 2016

Brutalidades coloniales, suplemento de “La Sonrisa de Vidal”



El último día del año 2015 –y desde entonces también puede verse ahora–, en Perfil.com se publicó la nota “Cristina Kirchner recibe una ‘Mención de Deshonor 2015’ por antisemita”: http://www.perfil.com/politica/Cristina-Kirchner-recibe-una-Mencion-de-Deshonor-2015-por-antisemita--20151231-0019.html

En el texto se lee (se ha salvado el mal empleo de las comillas porque lo que de manera principal interesa resaltar es la brutalidad ideológica, y no los errores de sintaxis)1:

El centro Simón Wiesental [sic] lanzó su reporte anual en el que la ex mandataria forma parte de un penoso ranking [sic]

En el informe, la institución dedicada a documentar las víctimas de la Shoa y llevar registros de los criminales de guerra nazis y sus respectivas actividades destaca que la ex presidenta invocó al prestamista judío Shylock para explicar las penurias del país a niños en edad escolar, durante una visita a la Villa 20 a mediados de este año.

Tras la visita y sus dichos, Cristina Kirchner se justificó por Twitter diciendo que «la usura y los chupasangre ya fueron inmortalizados por la mejor literatura hace siglos», y sugirió a los jóvenes militantes que leyeran “El mercader de Venecia”, la obra de William Shakespeare.

En ese momento, el comentario fue repudiado por [sic] DAIA que en un comunicado indicó que «la entidad representativa de la comunidad judía argentina manifiesta su profunda preocupación por las desafortunadas manifestaciones de la Presidenta referidas a su mensaje a jóvenes, reproducidas luego en su cuenta de Twitter, para que “lean el Mercader de Venecia para entender a los fondos buitres”». 

Los comentarios de Fernández de Kirchner se encuentran en un podio junto a dos alemanes [sic]: un periodista por una columna en Der Spiegel y la ciudad de Münich por haber permitido el aniversario de la Noche de los Cristales Rotos. 

La señora Fernández de Kirchner, vana e intencionalmente criticada tanto por la profundamente descalificada DAIA como también el Centro Simon Wiesenthal, se refirió a Shylock, personaje de El mercader de Venecia, así el título, obra del dramaturgo inglés William Shakespeare escrita entre los años 1596 y 1598, que no se publicó hasta 1600 y recién se representó por primera vez cinco años después.

El comentario realizado ante jóvenes por la entonces presidenta de Argentina, correctamente dicho por ella, «Lean El mercader de Venecia para entender a los fondos buitre», fue preciso y atinado.

Desatinadas y brutalmente insidiosas fueron las actitudes de la DAIA, del Centro Simon Wiesental, de la publicación Perfil.com, de su director, del jefe de redacción y la del propio escribiente o transcriptor de la noticia… Lo visto y analizado no es una mera anécdota, exhibe motivos que agregados y combinados con otros llevan a caracterizar como ilegítimo fáctica y éticamente el acceso el 10 de diciembre de 2015 de quienes ejercen actualmente el poder político central en Argentina violando la Constitución Nacional, leyes e instituciones republicanas.  

Si usted, tú o vos también lo entienden así, están habilitados y comprometidos a adherir al LLAMAMIENTO POPULAR ARGENTINO 2016 dado a conocer días pasados como propuesta en este mismo blog, como ya lo hemos hecho el periodista mendocino Julio Rudman y quien esto escribe, Gervasio Espinosa.

Correo electrónico para contacto y adhesiones: llamamientopopularargentino@gmail.com




Nota:
1 Errores sintácticos, ortográficos y de erudición también, que, claro está, ponen voluntaria o involuntariamente en duda la comprensión de lo que se expresa tanto en el emisor como en el receptor del mensaje. Dos casos primero, el nombre correcto de la referida organización judía es, en inglés, Simon Wiesenthal Center. Lleva el nombre y apellido de su fundador y promotor, por lo que la traducción al castellano debe ser: Centro Simon Wiesenthal, y no «Centro Simón Wiesental». Además la voz inglesa ranking debe escribirse con bastardillas.
En el segundo caso, donde dice originalmente «repudiado por DAIA» debería decir “repudiado por la DAIA”, porque DAIA no es un nombre en sí sino la sigla de un nombre: Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas.
En el tercero y último, debería haberse escrito: “Los comentarios de Fernández de Kirchner se encuentran en un podio compartido con los propios de un periodista alemán de la publicación semanal Der Spiegel, y la decisión del Gobierno de la Ciudad de Múnich de autorizar la conmemoración de un aniversario más de la Noche de los Cristales Rotos”. En este caso parecería que lo que se autorizó fue una conmemoración nazi, porque de lo contrario no hubiera merecido el baldón de entidades que se adjudican la representación de la comunidad judía.
Corresponde aclarar que sería absolutamente impropio que a algún lector directo o indirecto de estas notas se le ocurriera interpretar que quien las firma es antisemita (véase mi apellido…).