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miércoles, 29 de julio de 2015

Línea 60: Secretario de Seguridad a los palos vs. trabajadores “politizados”, según dijo



Ya hace más de un mes que están en lucha reclamando la reincorporación de medio centenar de compañeros cesanteados los conductores de ómnibus suburbanos de una de las empresas históricas del llamado autotransporte de pasajeros bonaerense: Micro Ómnibus Norte S. A. (MONSA), o “Línea 60”, que desde Plaza Constitución, en la Ciudad de Buenos Aires, vincula con Belén de Escobar, en el kilómetro 42 de la autopista panamericana “Ing. Pascual Palazo” (ruta nacional 9), pasando por varias decenas de importantes ciudades y pueblos.

La empresa MON S. A. ha venido teniendo en la última década serios déficit financieros y a la vez exitosas inversiones. Últimamente habría quedado vinculada a otra gran empresa del transporte de pasajeros, DOTA S. A., tras ganarle la pulseada a otra muy exitosa empresa que viene adueñándose de recorridos de otras fallidas, la rosarina Azul Bus. DOTA S. A. es, además, la socia argentina de AGRALE, una automotriz con casa matriz en Brasil que produce chasis y carrocerías para ómnibus.

Esta mañana, 28 de julio de 2015, a la hora 7, un grupo de trabajadores de la Línea 60 cortó el tránsito en Puente de La Noria, en el extremo sur de la avenida General Paz, que limita y circunvala a la Ciudad de Buenos Aires, y otro procuró hacerlo en el cruce de la referida autopista panamericana y la ruta provincial 24, en la zona industrial Pacheco. Aquí era esperada por un muy completo y nutrido dispositivo de la Gendarmería Nacional dirigido por el titular de la Secretaría de Seguridad, médico y oficial del Ejército, Sergio Alejandro Berni, quien pertenece a la estructura del Ministerio de Seguridad.

Sobre lo sucedido cuando el dispositivo aludido procuró impedir la manifestación de protesta gremial se expidió el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que preside el también abogado y periodista Horacio Verbitsky (Página/12). El CELS puntualizo:

En el operativo la Gendarmería disparó balas de goma de manera indiscriminada hacia los manifestantes, inclusive desde arriba de la Panamericana hacia trabajadores que estaban en la ruta 197. El uso de las balas de goma para dispersar a los participantes de las protestas está prohibido por los “Criterios Mínimos para el Desarrollo de Protocolos de Actuación de los Cuerpos Policiales y Fuerzas de Seguridad Federales en Manifestaciones Públicas”.

Además, la Gendarmería utilizó pistolas lanzagases y agresivos químicos cuyo uso para evitar el corte del tránsito también está prohibido por la misma resolución.

El operativo de esta mañana se puso en marcha sin antes promover un canal de negociación. Este conflicto laboral, que se profundizó en junio de este año a partir del despido de 53 trabajadores por parte del grupo DOTA S. A, requiere la apertura de espacios de diálogo que faciliten su resolución política y no del uso de la violencia contra los manifestantes —concluyó el CELS—.

Según refleja el diario digital InfoBAE1, un comunicado emitido por los delegados de los trabajadores que fueron reprimidos expresa: «Basta de represión. Que el Ministerio de Trabajo convoque a una reunión para reconocer la legitimidad de nuestro reclamo gremial e intimar a la empresa a dar respuesta a nuestros reclamos».

El mismo medio refiere que el secretario de Seguridad, Sergio Berni, manifestó a la radioemisora La Red que «más allá de que su reclamo sea justo o no sea justo [el corte de la autopista lo realiza] un grupo de trabajadores politizados, que pretenden generar conflicto para llamar la atención de los medios de comunicación».

Sergio Berni, jerarca de un ministerio que no es anodino en el Gobierno nacional, como tampoco lo son otros, por caso, y nada más que por caso, el de Defensa, es un hombre sumamente “politizado”, y no de ahora sino tanto desde su personal trayectoria en el Ejército argentino (en el que tiene grado de teniente coronel) como también en la Provincia de Santa Cruz.2

La descalificación que hace de los “trabajadores politizados” para justificar palos, balas de goma y otras preciosuras es impropia de una persona de sus formales cualidades. La Presidenta de la Nación debería con urgencia tomar cartas en el asunto, y quizá también la organización “La Cámpora”: para que la Presidenta no se demore en hacer lo suyo.

Obligados a viajar a Buenos Aires pudimos apreciar a la hora 6:30, todavía de noche, el gran despliegue de gendarmes en el ingreso a la autopista en el cruce con la ruta provincial 24. En el retorno, al mediodía, observamos que en el mismo lugar la situación del tránsito era absolutamente caótica y trabada: Berni la había empeorado, había agravado exponencialmente el normal embotellamiento de las horas pico.


Notas:
1 http://www.infobae.com/2015/07/28/1744505-batalla-campal-panamericana-gendarmeria-y-choferes-la-linea-60
2 Puede verse en Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Sergio_Berni

martes, 21 de julio de 2015

“Carta para los alcaldes de las ciudades del mundo”, por Encuentro Mundial de Movimientos Populares



PARA LOS ALCALDES DE LAS CIUDADES 
DEL MUNDO 
Carta del Encuentro Mundial de Movimientos Populares (EMMP) reunido en Santa Cruz de la Sierra, 
Estado Plurinacional de Bolivia






Estimados Alcaldes:



Hoy en cada urbe, dos ciudades coexisten… coexisten pero no conviven.

Una ciudad aplasta a la otra. Los expulsados del campo, los descartados por el mercado laboral, somos arrojados a las periferias como desechos humanos, a merced de las peores formas de precariedad y explotación.



En ese contexto de alta vulnerabilidad que afecta a dos mil millones de personas, la moderna esclavitud se expande en forma escandalosa. Es un negocio donde la sangre la ponemos los pobres pero el dinero se acumula en bancos del Norte.



La respuesta de los Estados suele ser reduccionista. En ocasiones se persigue cruelmente a los migrantes incluso so pretexto de protegerlos. El muro entre EE. UU. y México, los náufragos del Mediterráneo o la violencia contra trabajadores informales son ejemplos de una hipocresía criminal que debe cesar.



La moderna esclavitud no es un problema meramente policial sino la consecuencia de un sistema excluyente. Para frenar este crimen aberrante no se necesita gastar más en patrulleros ni sistemas biométricos. Muchas veces, las policías son parte de las estructuras criminales. No necesitamos darles más poder.



Para cambiar estas realidades destructoras –además de castigar a los peces gordos y sus cómplices– hay que escuchar a los pueblos que se organizan y luchan por su dignidad. Hay que darles poder a los pobres. Esclavitud y exclusión son las dos caras de una misma moneda. ¡Hay esclavos porque hay excluidos!



Desde el Comité Organizador del Encuentro Mundial de Movimientos Populares que recientemente reunió al Papa con miles de organizaciones de cuarenta países queremos hacer llegar DIEZ propuestas para construir ciudades sin esclavos ni excluidos:



1.         Poder y participación al pueblo


El poder político debe escuchar el clamor de los pobres que, pese a ser mayoría, casi nunca acceden a cargos públicos. Los funcionarios, como indica el Papa, «viven y reflexionan desde la comodidad de un desarrollo y de una calidad de vida que no están al alcance de la mayoría». Así, nuestras democracias suelen ser meramente formales. La participación de las organizativas populares (grassroots organizations) es fundamental para revitalizarlas. 

Proponemos crear mecanismos permanentes de consulta y presupuesto participativo, consejos populares por sector (vivienda, trabajo, etc.) y otras formas de democracia directa. La protesta es un derecho y no debe ser reprimida. El Papa reconoce que el futuro de la humanidad está en gran medida en manos de los pobres organizados. Es hora de que los Estados también lo hagan.



2.         Priorizar las periferias


El Papa indica que los excluidos «a la hora de la actuación concreta, quedan frecuentemente en el último lugar». Esto es evidente cuando se analizan los presupuestos municipales. La inclusión debe ser una prioridad política y presupuestaria. Es urgente invertir en las periferias, especialmente en los asentamientos informales (slums) donde hoy vive un tercio de la humanidad. 

El Papa afirma «ni erradicación ni marginación: Hay que seguir en la línea de la integración urbana». En ese sentido, hacemos nuestra su propuesta de que «todos los barrios tengan una infraestructura adecuada» y «seguridad en la tenencia». Negar derechos básicos como el agua potable es un crimen cualquiera sea la situación legal del asentamiento. 

Proponemos su regularización y crear millones de puestos de trabajo mediante cooperativas de vecinos en el marco del planeamiento urbano participativo para el desarrollo de infraestructura social, apertura de calles, colocación de luminarias, redes hídricas y cloacales, desagües, mejoramiento habitacional, mantenimiento de plazas, limpieza de arroyos y construcción de espacios comunitarios



3.         Techo para todos


Es un escándalo que haya familias sin vivienda cuando hay tantas viviendas sin familias. Para garantizar el derecho al techo hay que frenar la especulación inmobiliaria que crea ganancias pero no hogares. Se debe proteger al inquilino y evitar la renta abusiva. No pueden permitirse desalojos a familias, menos sin una alternativa habitacional. Cuando el trabajador no tiene techo, está expuesto a los explotadores en talleres que proveen cama. 

Proponemos crear millones de puestos de trabajo con programas de autoconstrucción, provisión de “lotes con servicios” y tierras de propiedad comunitaria, y reutilizar edificios abandonados para viviendas. Esto puede financiarse con impuestos a inmuebles ociosos. ¡Ni una familia sin techo!



4.         Hospitalidad con migrantes y refugiados


Pretender combatir la trata y adoptar una política de desprecio hacia los migrantes es una gran hipocresía. Los traficantes de personas se nutren de la xenofobia institucional de algunos Estados. Las ciudades que pretendan erradicar el trabajo esclavo deben recibir con amor a los migrantes, proveerles documentación, oportunidades laborales y plenos derechos. 

Proponemos la regularización migratoria de todos. Ninguna persona es ilegal. Ser migrante no es un crimen. Criminales son las causas que los obligaron a migrar.



5.         Trasporte público digno y ecológico


La utilización individualista del automóvil destruye la convivencia y el ambiente: debe restringirse. La alternativa del transporte público suele ser una verdadera tortura. 

Proponemos la utilización de ciclovías, fuertes inversiones en metro, trenes y o tras formas de transporte colectivo integrando a transportistas informales. Reclamamos su gratuidad o tarifas sociales diferenciadas.  La movilidad urbana facilita la libertad ambulatoria. El aislamiento engendra esclavitud.



6.         Dignificar el sector informal


Perseguir a los vendedores, artesanos, feriantes, recicladores, etc. es robar el pan a los pobres. Hoy la economía popular emplea a mil quinientos millones de excluidos. El espacio público es su principal medio de producción: quitárselo es arrojarlos a la desesperanza, y eso engendra violencia. La penalización de estas actividades sólo favorece a organizaciones criminales, porque terminan monopolizándolas en complicidad con las policías. 

Proponemos institucionalizar la economía popular. Crear con participación popular regulaciones inclusivas del espacio público que garanticen convivencia armónica y trabajo digno para nuestros compañeros. Fomentar las “empresas recuperadas” y los polos productivos populares como alternativa contra el trabajo esclavo. Los bienes de las quiebras y activos incautados en procesos judiciales deben ser socialmente reutilizados para crear trabajo. Las compras públicas deberían potenciar la economía popular y no al “capitalismo de amigos”.



7.         Ecología integral y popular 


Los cartoneros (wastepickers) son los máximos recicladores del mundo pero en muchas ciudades son perseguidos. En otras, su lucha ha conquistado sistemas de reciclado mixtos que les brindan condiciones laborales dignas. 

Proponemos multiplicar y profundizar las políticas de reciclado con inclusión. La gestión de los residuos no debe ser un “econegocio” sino una oportunidad para incluir a los recicladores y crear millones de “cooperativas verdes” ¡Sin Cartoneros no hay Basura 0! Ellos demuestran que “un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social”.



8.         Integración campo-ciudad


En los municipios rurales se debe favorecer la agricultura campesina, indígena y agroecológica. Recordemos junto con el Papa que la reforma agraria es «una obligación moral». Los problemas de la ciudad nunca se resolverán si sigue la expulsión de campesinos. La trata también se alimenta del desarraigo rural. Por cada desarraigado hay un nuevo pobre urbano y posiblemente un nuevo explotado. Los alimentos que producimos pueden contribuir a una dieta sana para los niños de las ciudades, mal nutridos por carencia o por la comida chatarra. 

Proponemos redes de distribución y compras públicas para garantizar ingresos a los campesinos y llevar sin intermediarios alimentos de calidad a las periferias urbanas.



9.         Cultura popular ecológica


Debemos frenar el consumismo, machismo y cosificación de la mujer que se promueve en los grandes medios fomentando la trata. La cultura popular es el mejor antídoto. 

Proponemos apoyar los medios de comunicación populares: radios, televisión y revistas comunitarias que expresan una cultura solidaria. Incluir en las escuelas contenidos ecológicos y que cada una de éstas tenga huerta orgánica. Proteger los espacios culturales autogestionados que se desarrollan en edificios abandonados y están en riesgo de desalojo. Cerrar calles céntricas para espacios de arte popular (domingos y feriados).



10.       Los únicos privilegiados deben ser niños o ancianos


Como señaló el Papa hablar de «niños en situación de calle» es un eufemismo criminal: ¡son niños abandonados! Los jóvenes pobres, en vez de amados, son vistos como peligrosos y caen víctimas de “gatillo fácil”. A los ancianos se los deja morir. 

Proponemos garantizar espacios comunitarios de contención y crear millones de puestos de trabajo en los cuidados para nuestros niños y ancianos. También, crear guarderías infantiles en las periferias urbanas como reclaman las madres trabajadoras. ¡Ningún niño sin infancia, ningún joven sin oportunidades, ningún anciano sin una venerable vejez!





Estimados Alcaldes: 

Más allá de estas propuestas que esperamos analicen, les pedimos vocación de servicio, coraje y compromiso presupuestario con los excluidos. Recuerden: ¡Sin exclusión no hay trata!  También les rogamos lean nuestro documento de Santa Cruz y el Discurso del Papa ante los Movimientos Populares.



Gracias.



Encuentro Mundial de Movimientos Populares - EMMP www.movimientospopulares.org, encuentro@movimientospopulares.org



Este documento fue distribuido por:

Minga Informativa de Movimientos Sociales http://movimientos.org/


viernes, 17 de julio de 2015

“Las repercusiones del ‘acuerdo’ entre Grecia y la Troika”, por Raúl Zibechi*



alai amlatina, 17.7.2015 (Cuidado del texto: G.E.)



Luego de ganar un referéndum de forma abrumadora, el primer ministro Alexis Tsipras firmó un acuerdo humillante. Treinta y ocho de sus diputados no lo votaron, entre ellos el ya ahora ex ministro de Finanzas,Yanis Varoufakis, así como la presidenta del parlamento. Varios altos cargos renunciaron. Tsipras dice que no cree en el acuerdo que firmó, en el que tampoco creen Francia y el FMI, porque no va a sacar a Grecia de la crisis y va a profundizar la pobreza.

Las preguntas se apilan. El corresponsal de Publico.es en Atenas, Alberto Sicilia, aseguró (martes 14.7) que «Tsipras jugó fuerte en la negociación», pero que el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, «vio el órdago y les abrió a los griegos la puerta para irse del euro». Ante el jaque alemán, «Tsipras no llevaba cartas», porque, según dijo, «una Grexit (salida del euro) no planificada habría sido terrible para las clases medias y bajas. Y no teníamos plan B porque siempre hemos querido el euro». Es posible que sea la explicación más aproximada de los motivos que llevaron al gobierno griego a firmar un acuerdo que el semanario alemán Der Spiegel (domingo 12.7), difícilmente calificable de izquierdista, definió como «un catálogo de atrocidades» que Tsipras «se vio obligado a firmar con una pistola en la sien». Lo mismo sostuvo incluso la biblia de las finanzas, el Financial Times, uno de cuyos editorialistas habló de «acuerdo versallesco» para graficar el grado de sumisión al que fue sometida Grecia, similar al armisticio firmado por Alemania al fin de la Primera Guerra Mundial.

Si fuera así, hay dos preguntas que necesitan ser respondidas. ¿No previó Tsipras que firmar significaba la división de su partido y la pérdida de legitimidad de su gobierno? ¿Cómo es posible que el Ejecutivo, luego de cinco meses de negociaciones en las cuales quedó clara la intransigencia alemana, no tuviera un plan B al de la Troika?

Culpar a Alemania de lo sucedido, algo que toda la izquierda y parte del resto del espectro político está vociferando, aunque libera de frustraciones tiene escasa utilidad y, sobre todo, permite esconder durante un tiempo las propias inconsistencias. Porque de eso se trató en esta historia: de una fuerza política que llegó a dirimir instancias de gran trascendencia (geo) política sin la suficiente capacidad. O se pecó de ingenuidad o se fue completamente irresponsable. Quizá una combinación de ambas cosas.
 

Lo firmado

El pasado domingo 12 de julio el gobierno griego aceptó un documento de siete páginas que contiene tres partes. La primera son medidas para «restaurar la confianza» del Eurogrupo (ministros de Finanzas de la UE) en Grecia, que se tenían que aprobar el miércoles 15. Incluyen el aumento del IVA, garantizar la sostenibilidad a largo plazo del sistema de las pensiones mediante una reducción drástica de su monto, independencia de la oficina de estadística y controles a la evasión tributaria.

La segunda parte contiene propuestas que se deben implementar antes del 22 de julio. Se trata de reformar el Código Civil y adoptar las normas de la Unión Europea para rescatar bancos. Además, Grecia se compromete a establecer un calendario para el recorte de las pensiones con cláusula de déficit cero, la reforma del mercado interior para que sea “más competitivo” (liberalizando sectores como medicamentos, lácteos y panaderías, aperturas de tiendas en domingos, entre otros), privatizaciones (energía, puertos, aeropuertos, empresa de telecomunicaciones), reforma del mercado laboral mediante la “revisión y modernización de la negociación colectiva y la acción sindical” facilitando los despidos, y finalmente una fuerte reforma del sistema financiero y bancario.

Pero es la tercera parte del acuerdo la que resulta más irritante. Para asegurar que se llevará a cabo el agresivo programa de privatizaciones, el gobierno griego transferirá activos de su propiedad a un fondo independiente que garantizará el pago del nuevo préstamo. Con esas privatizaciones los líderes europeos esperan recaudar 50.000 millones de euros, de los cuales 25 mil millones se utilizarán para pagar la recapitalización bancaria, otros 12.500 millones para pagar la deuda y los 12.500 millones restantes serán utilizados para inversión en el país. En ese fondo estarán incluidos el sector energético, transportes y telecomunicaciones cuyas empresas serán muy probablemente adquiridas, y a muy buen precio para los compradores, por trasnacionales provenientes de los países acreedores.

Además, el gobierno griego deberá consultar con la Troika cualquier borrador de nueva legislación antes de enviarla al parlamento, y se compromete a retirar o enmendar toda la legislación introducida a partir del 20 de febrero que fuera contraria al anterior acuerdo como la reapertura de la televisión estatal y la recontratación de funcionarios públicos despedidos por gobiernos anteriores.

Si se aprueban todas estas reformas, consideradas como “requisitos mínimos”, recién ahí la Troika comenzaría a discutir el tercer “rescate” de 82.000 millones de euros durante tres años.

En el último párrafo del documento figura la propuesta del ministro alemán de sacar a Grecia del euro. «Si no se llega a ningún acuerdo se ofrecerá a Grecia negociaciones rápidas para una salida de la zona euro, con una posible reestructuración de la deuda» (Der Spiegel, 12.7.2015).

El ministro griego de Defensa, Panos Kamenos, aseguró que se produjo un intento de derrocar a Tsipras. “Fue amenazado con el colapso de los bancos y el recorte completo de los depósitos” (Russia Today, 14.7.2015).
 
 
El después

En los hechos, se trata de una completa cesión de soberanía que permite que los acreedores aprueben leyes clave antes de llevarlas a consulta pública o al parlamento. Tsipras debía saber que este acuerdo tendría graves consecuencias.

La primera es la fractura de su partido y, en menor medida, de su gobierno. La mayoría absoluta del comité central de Syriza (109 miembros sobre 201) rechazó el acuerdo y difundió un texto muy duro: «El 12 de julio se produjo en Bruselas un golpe de Estado que demostró que el objetivo del liderazgo europeo es la aniquilación para dar ejemplo de un pueblo que buscaba otro camino a seguir más allá del modelo neoliberal de austeridad extrema». Algunos altos cargos del gobierno presentaron renuncia.

En el parlamento las cosas tampoco marcharon bien. Ganó el acuerdo con 219 votos a favor, 64 en contra y seis abstenciones. El Ejecutivo recibió el apoyo de la oposición de derecha, en particular de Nueva Democracia, del ex primer ministro Antonis Samarás, y de los socialistas. Un número para nada despreciable de 38 diputados de Syriza se desmarcaron del gobierno. Por lo tanto, en adelante Tsipras puede tener que gobernar con el apoyo de sus adversarios en un eventual gobierno de coalición, sobre todo para aprobar el resto del paquete impuesto por Bruselas.

Una parte importante de la sociedad, incluyendo destacadas voces de su partido, le mostraron a Tsipras que sí había alternativas. Por un lado, las varias que elaboraron sus ministros y que el primer ministro desechó. Varoufakis, por ejemplo, propuso un plan ante la eventualidad del cierre de los bancos griegos por la Troika: “Deberíamos haber puesto en circulación nuestros propios pagarés, anunciar que íbamos a crear nuestra propia liquidez denominada en euros; deberíamos haber tomado el control del Banco de Grecia” (Eldiario.es, 13.7.2015).

Por otro lado, Tsipras ni siquiera se prestó a debatir seriamente la alternativa de salir del euro. No alcanzaba con decir que sería peor, tenía que abrir un debate real sobre las consecuencias y los modos posibles para enfrentarla, se lo reclamó la mayoría de la dirección de su partido.


No hubiera sido fácil, claro, una “Grexit”. Según la economista estadounidense Carmen Reinhart, ex funcionaria del FMI y especialista en las “crisis de deuda”, la salida de una unión monetaria no es tan común como la salida de políticas monetarias de cambio fijo. Desde 1982 hubo cinco casos: Argentina en 1989 y en 2002, Perú en 1985, Bolivia en 1982 y también México el mismo año, casos en que las economías estaban dolarizadas y convirtieron de forma forzosa los depósitos en dólares a la moneda local.

Si Grecia saliera del euro, asegura Reinhart, el resultado sería similar. Los depósitos se convertirían en dracmas (u otra moneda) sufriendo una drástica devaluación. “Se colapsaría la confianza en el sistema y habría un dramático aumento de las deudas privadas y públicas. El sector privado haría un impago de su deuda y la mitad de los créditos del país no serían pagados, y si se incluyen las tarjetas de crédito sería incluso mayor. Los ciudadanos dejarían de pagar impuestos y habría una acumulación de euros u otras monedas” (Bloomberg, 9.7.2015). Las consecuencias serían muy duras. «Si se produce la salida del euro, y sigue la conversión forzada de los depósitos, el retroceso de la economía de Grecia es probable que sea de larga duración.»

Al parecer, incluso los griegos opuestos al acuerdo firmado por Tsipras eluden la salida del euro. Varoufakis señala que el caso argentino es bien diferente al griego en tres aspectos. Tras el default, el PBI argentino creció desde 2003 a 2008 a un promedio del 8 por ciento anual, impulsado por las exportaciones de soja. Pero «los griegos no disponen ni de soja ni de ningún producto agrícola que se pudiera exportar en semejante escala». Además, si Grecia saliera del euro «tardaría meses en introducir una nueva moneda y un régimen cambiario». Por último, «el impacto que les generó Argentina a sus socios comerciales al salir de la convertibilidad no fue significativo mientras que Grecia, al salir del euro, perdería subsidios a la agricultura, fondos para el desarrollo y en general la cooperación económica con otros países europeos empeoraría» (Russia Today, 14.7.2015).

Llegados a este punto sólo cabía resignar la soberanía o apostar por la dignidad nacional, ya que el retroceso económico está garantizado en cualquier caso. Es cierto que la presión de casi tres semanas de corralito debe sentirse con fuerza en una sociedad ya empobrecida. Conviene recordar, no obstante, que no es fácil echar a un país del euro y que aun estando fuera de la eurozona se puede utilizar el euro, según lo recuerda el belga Eric Toussaint, presidente del comité de auditoría de la deuda griega.

Legalmente Grecia no puede ser expulsada de la zona euro ni por las instituciones europeas ni por un grupo de países. Puede incluso salir de la UE y seguir utilizando la moneda, aunque ya no emitirla. Sería un caso similar a los de Panamá y Ecuador, que usan el dólar, o de Montenegro y Kosovo, que usan el euro.

Sin embargo, ahora Grecia tampoco tiene soberanía completa sobre el euro, como sí la tienen los demás países de la Unión. Los bancos centrales de cada país sólo pueden emitir la cantidad de euros que les permite el Banco Central Europeo (BCE). El Banco Central griego tiene congelada la cantidad de euros que puede emitir, y el BCE no está dando liquidez a los bancos griegos porque está en desacuerdo con la política fiscal del gobierno (Forbes, 3.7.2015).
 

Fin de época

Buena cantidad de analistas, incluido el gobierno alemán –o en todo caso su ministro de Finanzas–, estiman que la salida de Grecia del euro es sólo cuestión de tiempo. Es una decisión política, no económica, dicen. Y ya fue tomada tiempo atrás. El 4 de febrero, apenas nueve días después de que Tsipras asumiera como primer ministro y se plantara firme ante sus acreedores, el BCE le cortó los grifos «ante las serias dificultades para cerrar con éxito el rescate» (El País, Madrid, 4.7.2015).

Antes de llegar a esa situación, que motivó titulares como “El BCE pone a Grecia contra las cuerdas” (El País, Madrid, referido), el entonces flamante primer ministro emprendió una gira europea para cosechar apoyos. Luego de reunirse con los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, del Consejo Europeo, Donald Tusk, y del Parlamento, Martin Schulz, «se llevó de las tres instituciones un sabor amargo, y sobre todo un tono duro acerca de sus posibilidades en la negociación que ya ha empezado sobre el futuro de Grecia». Varoufakis llegó a contar en estos días que desde su primera reunión con «las instituciones», en particular con su par alemán, tuvo claro que los «socios» querían a la díscola Grecia fuera.

Eso sucedió hace cinco meses. Durante 150 días y sin el menor resultado se estuvo negociando el rescate. ¿Pensaba Tsipras que el 62 por ciento de apoyo al No en el referendo podía ablandar al sistema financiero? Todas las propuestas que hizo a la Troika el primer ministro fueron recibidas con absoluta indiferencia. Peor: a cada concesión de Atenas llovían nuevas exigencias. Pero Tsipras no cambió de línea. Incluso Varoufakis participaba de la ilusión de convencer a sus interlocutores. Hasta que se convenció de lo contrario. «Desafortunadamente las instituciones y nuestros socios europeos han perdido la oportunidad que brindamos: mirar las negociaciones como una deliberación entre socios. Lo convirtieron en una guerra contra nosotros» (Der Tagesspiegel, 9.7.2015).

Todo indica que Grecia y también Europa ingresan en un nuevo período de su historia. El relato sobre la “Europa de los pueblos” fue demolido por Bruselas y Berlín. Se está ante el fin del Estado del bienestar, pero también ante una crisis de la democracia representativa, ya que las mayorías se quedan sin voz. Las izquierdas –incluso las nuevas, como Syriza y probablemente sea el caso del Podemos español– han mostrado una carencia poco creíble de estrategias alternativas. De ahora en adelante les costará mucho volver a convencer de que representan el cambio.
 
Notas:

* Raúl Zibechi es periodista uruguayo, escribe en Brecha (Montevideo) y La Jornada (México). Es integrante del Consejo de ALAI.

Artículos relacionados:
“Grecia-Unión Europea: de derrotas humillantes y victorias pírricas”, por Alberto Rabilotta; “Grecia, Unión Europea fallida”, por Salvador González Briceño;
“Golpe económico de Alemania contra Grecia”, por Alfredo Serrano Mancilla;
“La canallada final contra el pueblo griego”, por Vicenç Navarro; y “Una posible alternativa al plan negociado en Bruselas entre Alexis Tsipras y los acreedores”, por Eric Toussaint.


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jueves, 16 de julio de 2015

“Grecia-Unión Europea: de derrotas humillantes y victorias pírricas”, por Alberto Rabilotta*



alai amlatina, 16.7.2015 (Cuidado del texto: G.E.)



Muy curioso que las cúpulas políticas de la Unión Europea (UE) y sus tradicionales voceros, los políticos, economistas y la gran prensa que durante décadas han sostenido y defendido ese proyecto, no hayan saludado con muestras de alegría y de confianza que el orden irreversible ha sido mantenido con la derrota humillante infligida al gobierno y el pueblo de Grecia.

El primer ministro Alexis Tsipras fue derrotado y sometido a un “sacrificio ritual” por el ministro alemán de Finanzas Wolfgang Schauble, quien actúa como el “guardián del templo” de un fundamentalismo de mercado que es la verdadera naturaleza de la UE, que no tolera la más mínima desviación o interpretación del dogma.

Salvo esos guardianes del templo, nadie en la UE parece realmente feliz o satisfecho con esta victoria aplastante. Basta echar un vistazo a lo que muchos euro-creyentes han escrito en la “gran prensa” –lo que haremos más adelante– para comprender que ésta ha sido una victoria pírrica, y que si Syriza y el pueblo griego han sido derrotados y
humillados, eso ha sido al elevadísimo precio de exponer a la luz del día el antidemocrático sistema de la UE, su rigidez institucional y el insensato dogmatismo que ha llevado incluso a crear un mecanismo de negociación sin existencia legal –el Eurogrupo–, para “asfixiar mentalmente” (mental waterboarding)1 a los representantes gubernamentales disidentes, en este caso de un gobierno que únicamente buscaba proteger a su pueblo de las brutales políticas de austeridad que viene sufriendo día tras día, año tras año, y de renegociar una deuda pública ilegal e impagable.

No menos curioso es que en estos momentos la derrota humillante de Syriza no sea vista por muchas fuerzas de izquierda como lo que en realidad es: una compleja y difícil experiencia que más allá de sus consecuencias negativas está cargada de enseñanzas positivas y de objetivos políticos a corto y largo plazo tanto para las dirigencias políticas del campo popular como para los pueblos.

La trágica experiencia vivida por Syriza confirma que el sistema del fundamentalismo de mercado de la UE no puede ser cambiado jugando sus reglas del juego, y en ese sentido esa experiencia política debería ser vista como el parteaguas político e ideológico de las luchas populares por recuperar la soberanía nacional y popular, para luchar contra el sistema neoliberal totalitario de la UE y del imperialismo en general, un sistema que ya muestra los primeros signos de que va hacia el colapso.

En este momento tan difícil, quizás porque en el caso griego hay una insoportable humillación frente a la “mafia” de la UE, es que personalmente no puedo sacar de mi mente que después de la terrible derrota en el asalto al Cuartel Moncada, que muchos interpretaron como el fin de la experiencia “aventurera” para derrocar a la dictadura mafiosa y proimperialista de Fulgencio Batista en Cuba, Fidel Castro no solamente se defendió con su alegato “La historia me absolverá”, sino que con él proporcionó las armas políticas e ideológicas para proseguir y ampliar la lucha para recuperar la soberanía y dignidad del pueblo, hasta alcanzar la victoria final pocos años más tarde.


No se trata de seguir el ejemplo de Cuba, sino de saber que hay derrotas que bien asimiladas conducen a victorias reales de los pueblos. ¿Cómo se ve la “victoria” de la UE en los grandes medios de prensa?

La capitulación del primer ministro griego Alexis Tsipras ante la Unión Europea fue inevitable desde el momento en que el Eurogrupo, bajo la batuta de Schauble, puso sobre la mesa que si no había rendición total e incondicional Grecia sería expulsada de la zona euro. Fue a partir de ese momento, y en condiciones de dudosa legalidad como veremos más adelante, que el dictado de condiciones sustituyó a la negociación y que se selló tanto el destino inmediato del gobierno y el pueblo de Grecia, pero también el de la UE.

Prueba de que el “catalizador” griego funcionó, acelerando el proceso de poner a la luz del día la verdadera naturaleza de la UE, son las nunca antes vistas reacciones en los medios de prensa, agencias y diarios de gran tiraje.

En el Irish Times, por ejemplo, un artículo expresa que «atormentar a Grecia es como enviar un mensaje de que ahora estamos viviendo en una nueva UE. La UE como la conocimos se acabó durante el fin de semana. El proyecto de la UE era sobre todo una gradual convergencia de naciones iguales hacia una ‘más cercana unión’. Eso ha terminado […] Y en tanto que institución coercitiva ha llegado a un estado de divisiones profundas. No hay mayor división que (la existente) entre quienes son castigados y los castigadores».2

Sobre la amenaza de una expulsión de Grecia de la zona euro el diario irlandés señala que «a largo plazo importa menos que esta amenaza no haya sido llevada a cabo que el hecho de que haya sido hecha y considerada como aceptable. Una vez sucedido esto, todos los proyectos europeos irreversibles devienen reversibles, y lo irrevocable deviene revocable», y sobre la «disciplina financiera» basada internacionalmente en que todas las deudas deben ser pagadas, el diario apunta que eso es dudoso, «considerando que en marzo el FMI, casi sin alboroto, anuncio un paquete financiero para un país europeo (Ucrania) que es de lejos más corrupto, inestable y oligárquico que Grecia».

En “Puntos de vista” de la agencia Bloomberg, Clive Crook escribe que «este desastre le pertenece a Europa», que el “acuerdo” al cual tuvo que someterse Grecia, y la manera como fue obtenido, pone en tela de juicio la totalidad del proyecto europeo: «la salida del sistema euro ha sido ahora contemplada por Alemania y otros países, y no como una horrible posibilidad, sino como un remedio para ser aplicado deliberadamente. Esto no puede ser desaprendido. Seguirá como una amenaza tácita para mantener a Grecia en la línea. Por un tiempo, seguramente, puede funcionar. Y no solo con Grecia: también pour encourager les autres», como se dice.

Y Crook añade que «esta crisis ha demostrado la impresionante incapacidad de la UE para gobernar. Su disfunción de los últimos meses ha sido una educación, al menos para mí. La indecisión patológica ha sido institucionalizada […] La UE está atascada en un insostenible terreno medio. La moneda común hace necesaria una más estrecha unión política; la manera como el sistema funciona hace imposible una más cercana unión política. No hemos escuchado el último de los “exit”».3 Y continúa:


Ya es suficiente: Grecia debe dejar el sistema del euro», expresa una nota de los editores de la agencia Bloomberg, en la que señalan que «los términos impuestos al primer ministro Alexis Tsipras el pasado fin de semana tienen pocas posibilidades de ser aceptados, aplicados y sostenidos por este gobierno griego o el de sus sucesores. El Parlamento griego quizás los acepte porque piensa que la alternativa es peor, y a corto plazo eso es quizás verdad. A largo plazo, un acuerdo impuesto bajo una dureza extrema, y amargamente resentido por los griegos, no será un éxito. La confianza ha colapsado al punto que se le dijo a Grecia que debe convertirse en una colonia de la UE, que no es un Estado soberano […] No importa lo que suceda en las próximas semanas, Grecia puede terminar saliendo del sistema del euro. Una salida ahora será dolorosa, seguramente. Los riesgos para el resto de Europa no son pequeños. Pero Grecia estará al menos comandando su propio futuro, sin tener que culpar a alguien por sus problemas. Lo más rápido esto sucede, mejor será.4
 


Un editorial del diario canadiense Globe and Mail titulado “Culpen a Berlín: ¿Por qué el acuerdo con Grecia está condenado al fracaso?”, señala que una de las más preocupantes enseñanzas de lo sucedido en las negociaciones es que:



la zona euro, ahora lo vemos, no es realmente una unión monetaria. Su miembro más fuerte, Alemania, puede amenazar a los miembros más débiles con impedirles el uso [del euro] y quitarles la protección. Si sus políticas fiscales no le gustan a Berlín, puede empujar a esas economías al caos. La pérdida de miembros de la zona euro era hasta hace poco un peligro que los políticos europeos querían evitar a toda costa; ahora se ha convertido en una oportunidad que no se puede dejar pasar para chantajear. Esto parece una victoria completa para Alemania, para la canciller Angela Merkel y el ministro de Finanzas Wolfgang Schauble. A largo plazo la destrucción económica de Grecia quizás sirva de basamento a una más unificada Europa, dirigida por Alemania. O quizás marque el momento cuando empieza a deshacerse el largo movimiento hacia una integración de Europa. Alemania tuvo su gran victoria sobre Grecia; es muy probable que tarde o temprano se probará que fue pírrica.5



Por su parte nada menos que el FMI, uno de los miembros de la Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y el FMI), reconfirma que la receta aplicada a Grecia no se puede sostener. En su resumen “Análisis preliminar sobre la sostenibilidad de la deuda”, del 14 de julio 2015 (informe 15/186) y que sigue al documento similar del FMI de junio pasado, se dice lo siguiente:



La deuda pública de Grecia se ha convertido en muy insostenible. Esto se debe a las políticas de alivio del último año, a lo que contribuyó la reciente deterioración macroeconómica en el plano doméstico y en el ámbito financiero por el cierre del sistema bancario (corralito), lo que contribuyó significativamente a una dinámica adversa. El financiamiento necesario hasta finales del 2018 es ahora de 85 mil millones de euros y la deuda llegará al 200 por ciento del PIB en los próximos dos años, siempre que haya un temprano acuerdo en un programa. La deuda de Grecia solo puede ahora ser sostenible a través de medidas de alivio de la deuda que van mucho más allá de lo que (la UE) está dispuesta a aceptar hasta el momento.
 


Guardián del templo y director de orquesta

La capitulación era previsible, así como la humillación y presiones a las que Tsipras fue sometido en las reuniones después que el “director de orquesta” del Eurogrupo, el ministro alemán Schauble, exigiera para continuar las “negociaciones” que el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, fuese sustituido.6

Uno a uno los velos que protegían de los ojos europeos la fea desnudez de la UE fueron cayendo en esa “negociación” en la que Grecia fue obligada a capitular bajo la amenaza de ser expulsada de la zona euro, y el primer velo en caer fue el de que todos los países son iguales y se negocia en respeto: «nos pusieron un cuchillo en la garganta», dijo Alexis Tsipras, mientras que Varoufakis dijo que «negoció con una pistola» en la sien. Para que Tsipras aceptara “rendir la soberanía” de su país –dijeron «regocijadamente los funcionarios de la UE, fue sometido a un mental waterboarding» (una asfixia mental), reporta el diario Irish Time (ver la nota 2).

Otro de los velos que cayó es la respuesta que Varoufakis recibió cuando pidió que el Eurogrupo le dijera cuál era la base legal de la amenaza de expulsión de Grecia de la UE, que hubiera recibido un poco antes. Varoufakis, en entrevista con NewStatesman (ver nota 6) dijo que no tuvo una respuesta porque los expertos de la UE le dijeron que el Eurogrupo no tiene existencia legal, puede decir y hacer lo que se le dé la gana y no quedan rastros porque no conserva las minutas de las discusiones.

Tsipras, o sea el gobierno de Syriza amparado en un referendo bien rotundo, había osado pedir cambios sensatos a ese fundamentalismo neoliberal de la UE: reducir las políticas de austeridad y renegociar parte de la deuda externa que justifica tales políticas para aliviar el fardo de desempleo y pobreza aguda que está aplastando al pueblo griego, y poder tener desarrollo económico para pagar las deudas.

En artículos anteriores decíamos que con ese pedido, Grecia sería el catalizador que aceleraría la toma de decisiones y profundizaría el sistema de “gobernanza” destinado a aplicar a raja tabla las políticas de la Troika y eliminar definitivamente cualquier vestigio de soberanía nacional y popular. Que Syriza y el referendo del 5 de julio pondrían al desnudo la verdadera y horrible naturaleza de la UE, y así sucedió.7

Esto es ahora ampliamente reconocido y sujeto de análisis, comentarios y opiniones de los grandes diarios del mundo occidental, la imagen de la UE es ahora clara, precisa y aterrorizante, lo que de paso es bueno saber en Nuestra América a la hora del persistente retorno de iniciativas de ciertos países para celebrar acuerdos de libre comercio con la UE.

¿Por qué era importante desnudar a la UE? Porque la victoria humillante y típicamente imperial de la UE contra Grecia, pequeño pueblo en una región de muchos pueblos también aplastados por la austeridad del dogma neoliberal y la utopía monetaria del euro (que tanto se parece al patrón oro de triste memoria) demuestra de manera clara y precisa lo que ya muchos alertaban, que no hay ni habrá alternativas económicas, sociales y políticas favorables a las mayorías populares dentro de la UE en su formato actual, que fue cuidadosamente creado para ser lo que es, y no otra cosa, y que “el sueño europeo” se ha transformado en “la pesadilla europea”.
 
Las posibles consecuencias de las derrotas humillantes

Frente a la capitulación de Tsipras, las primeras reacciones fueron bastante decepcionantes y no faltaron quienes lo calificaron de traidor, como si hubiese tenido otra alternativa que salir al ruedo y torear. Pero no tardaron en surgir en los movimientos populares, sindicales y partidos políticos de muchos países europeos un fuerte sentimiento de repudio generalizado a las políticas de la UE, un llamado a la solidaridad con Syriza y el pueblo griego, a la resistencia y al combate contra las políticas de la UE.

Sobre la visión que el pueblo griego tiene ahora de la UE, Stathis Kouvelakis, de la Plataforma de Izquierda –uno de los componentes de Syriza–, dijo a Jacobin8 que había recibido un mensaje de un camarada, diciendo que «era verdad que el gobierno de Syriza había logrado en hacer que la UE sea mucho más odiada por el pueblo griego que todo lo que (otras formaciones de la izquierda) habían podido lograr en veinte años de retórica contra la UE».

En realidad Syriza, como la mayoría de las izquierdas en la UE que nacieron del “eurocomunismo” de los años 1980, jugaban (ahora creo que hay que escribir ese verbo en tiempo pasado) a un “posible” cambio de la UE “realmente existente” por vía de negociaciones, presiones políticas y elecciones nacionales, para convertirla en una “Europa social” con economías capitalistas reguladas.

Por eso no figuraba, en el programa de Syriza, una salida del euro, y también porque el pueblo griego no favorecía esa opción ¿Han cambiado las opciones? Los próximos días y semanas nos lo dirán, aunque ese paso no es una simple declaración que pueda hacerse sin antes un largo, extenso y bien planificado preparativo.

¿Por qué? Por la simple razón de que la UE, vía los Tratados, la presión del Bundesbank y del BCE, de Alemania para decirlo más corto, y de las directivas de los burócratas para completar el control total, diseñó la creación del euro a partir de la monopolización de la emisión de moneda y de la política monetaria de los países miembros, o sea demoliendo todo lo que pudiera hacer posible un “retroceso” a las soberanías nacionales y populares. La imprenta que imprimía los Dracmas no existe más, como dijo Varoufakis.

Dicho en términos más militares, la UE bajo la dirección de la Alemania de Angela Merkel, al aplastar al pequeño e inofensivo pueblo griego ganó una batalla que sembró dudas sobre la dirección la “guerra” y los medios utilizados para aplastar a Grecia. Dos aliados importantes de Berlín, París y Roma, están endeudados y políticamente asfixiados por las políticas de austeridad, y pueden verse sometidos a la “asfixia mental” del Eurogrupo. Al mismo tiempo Alemania creó más enemigos potenciales en otros pueblos europeos que también se pueden ver dentro de poco tiempo en la situación actual de Grecia ¿Qué es esto sino una “victoria pírrica”?

Inversamente, la humillante derrota que en esta batalla sufrió Syriza por la ineludible tarea de buscar cómo aligerar el fardo de medidas de austeridad y comenzar a renegociar la impagable deuda, es quizás el catalizador del proceso de toma de consciencia popular y nacional que lleve a que el sufrido pueblo griego se decida a resistir mientras continua luchando por un retorno a la verdadera soberanía nacional y popular.

Por último, quizás valga la pena reproducir aquí algunos párrafos de lo que dos canadienses de la izquierda radical, Leo Panich y Sam Gindin, escriben desde Grecia y para la izquierda internacional, con el título “Tratando a Syriza de manera responsable”, a pesar de las caracterizaciones que en los últimos días algunos de la izquierda radical han hecho de Syriza –dicen–:



los disciplinarios del neoliberalismo han dejado en claro que ellos creen que Syriza no era un típico partido socialdemócrata que pudiera confiarse se acomodaría con el neoliberalismo. En realidad, ellos ven claramente que Syriza es un partido de izquierda con el socialismo en sus genes, y uno que a pesar de todas las limitaciones de seguir perteneciendo a la UE, continuará desafiando el capitalismo europeo y global.

El contenido exacto de lo acordado entre Syriza y la dirigencia de la UE será examinado en los próximos días, y la reacción del partido y de quienes lo apoyaron en el referendo será evaluada. Esperamos que Syriza pueda mantenerse unido en tanto que la más efectiva nueva formación política surgida en la izquierda europea en las décadas recientes. El papel responsable de la izquierda internacional es apoyar esto, mientras continua señalando las debilidades del partido en términos de capacidad para construir redes de solidaridad de manera a crear planes económicos alternativos a nivel local y regional, para que (los griegos) puedan trabajar en relaciones sociales transformadas. Esto es lo que realmente importa, y que será no menos crucial incluso con una salida del euro. El potencial de esto será abordado en el futuro. Dada nuestra propia debilidad en este sentido y mientras presenciamos cómo todo este drama se desenvuelve, llamamos a una considerable paciencia y modestia de parte de la izquierda internacional.8


  Notas:
* Alberto Rabilotta es periodista argentino radicado en Canadá.
1 Nota de G.E.: La expresión inglesa waterboarding, que los asesinos de las dictaduras cívico-empresarias-militares suramericanas de la décadas de 1970 y 1980 acabadamente traducían como “hacer el submarino” –sumergiendo la cabeza de las prisioneras y prisioneros en baldes repletos de aguas inmundas las más de las veces–, pone de manifiesto con claridad la autoría intelectual de esas atrocidades.
2 http://www.irishtimes.com/opinion/tormenting-greece-is-about-sending-a-message-that-we-are-now-in-a-new-eu-1.2283593
3 http://www.bloombergview.com/articles/2015-07-13/europe-owns-this-disaster
4 http://www.bloombergview.com/articles/2015-07-13/greece-should-just-quit
5 http://www.theglobeandmail.com/globe-debate/editorials/blame-berlin-why-the-greek-debt-deal-is-doomed-to-fail/article25489080/
6 Extractos de lo que Yanis Varoufakis, el ministro de Finanzas de Grecia obligado a renunciar por el pedido del Eurogrupo, dijo a NewStatesman (http://www.newstatesman.com/world-affairs/2015/07/yanis-varoufakis-full-transcript-our-battle-save-greece):
NewStatesman: ¿Cuál es el mayor problema con la manera general del funcionamiento del Eurogrupo?
Varoufakis: [Como ejemplo,] hubo un momento cuando el presidente del Eurogrupo decidió actuar contra nosotros y efectivamente silenciarnos, e hizo conocer que Grecia estaba esencialmente en la vía de salida de la eurozona… Hay una convención de que los comunicados deben [obtener] la unanimidad, y que el presidente no puede convocar una reunión de la Zona Euro y excluir a un Estado miembro. Y él me dijo “Oh, no estoy seguro de eso”. Entonces pedí una opinión legal. Eso creó un poco de nerviosismo. Por unos cinco o diez minutos la reunión se paró, con empleados y funcionarios hablándose unos a otros, por teléfono, y eventualmente un funcionario, algún experto legal, se dirigió a mí, y dijo las siguientes palabras: «…bueno, el Eurogrupo no existe en la ley [de la UE], no hay Tratado en el cual se haya convenido [la formación de] este grupo». Entonces, lo que tenemos es un grupo no existente que tiene los mayores poderes para
determinar las vidas de los europeos. No debe reportar a persona u organismo alguno porque legalmente no existe, no se levantan minutas, y todo es confidencial. Entonces ningún ciudadano podrá jamás saber lo que se dice en el interior [del Eurogrupo]… Esas son decisiones de casi vida o muerte, y ningún miembro tiene que responder a alguien.
NewStatesman: ¿Y este grupo está bajo el control de las actitudes de Alemania?
Varoufakis: Completa y absolutamente. No de las actitudes [sino] por el ministro de Finanzas de Alemania. Es como una muy bien acordada orquesta y él es el director. Todo sucede de manera acordada. Habrá momentos en que la orquesta está desacordada, pero él la reúne y la pone en acorde nuevamente.
NewStatesman: No hay un poder alternativo dentro del grupo ¿puede el [ministro] francés oponerse a ese poder?
Varoufakis: Sólo el ministro de Hacienda [francés] hizo ruidos que fueron diferentes de la línea (bajada por) Alemania, pero esos ruidos fueron muy sutiles. Uno podía sentir que él debía utilizar un muy juicioso lenguaje, para no parecer que se oponía. Y en el análisis final, cuando el Dr. Schäuble respondía y efectivamente determinaba la línea oficial, el ministro francés siempre se plegaba y aceptaba.
7 Alberto Rabilotta: “El catalizador Griego” http://www.alainet.org/es/active/80771 ; “La lección de democracia del catalizador griego”
http://www.alainet.org/es/articulo/170722 ; “El pueblo griego puso al
desnudo la verdadera naturaleza de la UE” http://www.alainet.org/es/articulo/170941
8 Véase: https://www.jacobinmag.com/2015/07/tsipras-varoufakis-kouvelakis-syriza-euro-debt/
9 Leo Panich y Sam Gindin: “Treating SYRIZA Responsibly”, http://links.org.au/node/4507

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Grecia: “Calentó a un demos”, por Marina González*



La Diaria, de Montevideo, publica hoy esta excelente crónica de los acontecimientos políticos en la Grecia actual. Reproducimos solamente algunos párrafos e invitamos a leerla completa en su sitio original. G. E.  



El Parlamento de Grecia aprobó aumentos del IVA, la independencia de la oficina nacional de estadística, varias medidas que son los primeros pasos hacia una reforma de pensiones, y otras para adecuar su legislación al Tratado de Estabilidad Europeo, entre ellas un sistema “casi automático” de recortes en el caso de que incumpla metas. Éstas son sólo algunas de las acciones que deberá implementar el gobierno griego a cambio de permanecer en el euro y de un rescate financiero que aún está por negociarse. Se sabe que este rescate, por un monto de entre 90.000 y 94.000 millones de dólares, durará tres años, y aumentará la deuda de los griegos.



[…]



Tsipras explicó a los diputados de Syriza que había agotado todas las posibilidades de negociación, y pidió a su partido que actuara unido en estos momentos “históricos”, “difíciles” y “críticos”, informó la agencia de noticias Efe. Algo similar dijo Tsakalotos, que admitió que no sabe si el acuerdo dará resultado. “La mañana del lunes fue el momento más difícil de mi vida. No sé si hicimos lo que debíamos hacer. Sé que no teníamos alternativa”, dijo, antes de agregar: “Nunca dijimos que se tratara de un buen acuerdo”.



[…]



El fondo de privatizaciones gestionará el dinero que el Estado griego obtenga de privatizaciones, con las que debe generar 55.000 millones de dólares. Se prevé la venta de la empresa estatal de energía, de los aeropuertos de las islas por las que pasan millones de turistas, o del estratégico puerto de Pireo, uno de los mayores del Mediterráneo. Tampoco se descarta que el Estado venda su participación en algunos bancos. Pero en las circunstancias que atraviesa Grecia, es posible que los potenciales compradores no estén dispuestos a invertir tanto como para llegar al monto establecido.



[…]



La presidenta del Parlamento, Zoé Konstantopoulou, había dicho que el acuerdo era una “capitulación”, y había atrasado la llegada del texto al plenario. Ayer la viceministra de Finanzas, Nadia Valavani, renunció a su cargo, y lo mismo harán el secretario general de Seguridad Social, Yorgos Romaniás, y el secretario general de Economía, Manos Manusakis. Otros jerarcas, como el ministro de Energía, Panayotis Lafazanis, decidieron no votar el acuerdo.


Éste tiene entre sus mayores opositores al diputado Yanis Varoufakis, que fue ministro de Finanzas desde enero hasta el 6 de julio, y la figura más visible en las negociaciones que se mantuvieron hasta ese día, además de Tsipras. En dos entrevistas, una con la radio australiana ABC y otra con la revista británica New Stateman, habló por primera vez desde que dejó el ministerio y reveló que él tenía un plan alternativo.
Según explicó, el 6 de julio quedó en minoría (con dos votos contra cuatro) en la mesa chica del gobierno, que no apoyó la jugada de póquer que pensaba implementar. “Mi propuesta era que si el BCE cerraba los bancos, teníamos que responder con una medida igualmente contundente. La idea era imprimir IOU [reconocimientos de deuda que sustituyan la moneda] o anunciar que lo haríamos, aplicar una reducción de los bonos griegos emitidos en 2012 al BCE y tomar el control del Banco de Grecia”. Reducir los bonos implicaba que el gobierno se desdijera de compromisos de 2012, y sacar al Banco de Grecia de la órbita del BCE era otro movimiento muy arriesgado.


[…]



“[El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang] Schäuble me dijo: no voy a discutir el programa que aceptó el gobierno anterior, porque no podemos permitir que una elección cambie todo. Si las cosas van a cambiar cada vez que hay una elección en uno de los 19 países que somos, los contratos van a perder toda validez. A eso le contesté que entonces, quizá tendríamos que dejar de tener elecciones”, dijo Varoufakis a New Statesman. “El director de la orquesta es el ministro de Finanzas de Alemania. Si en algún momento la orquesta desentona, el ministro la corrige. Sólo los franceses se han atrevido a algún tono alternativo, pero muy sutilmente, usando un lenguaje muy cauteloso, para que quede en claro que no son oposición”, agregó.

[...]





Nota:

* Mariana González es periodista de la sección internacional de La Diaria, de Montevideo, Uruguay. Los párrafos reproducidos pertenecen a la nota de tapa de la edición de hoy, jueves 16 de julio de 2015. Véase completa en: http://ladiaria.com.uy/articulo/2015/7/calento-a-un-demos/

miércoles, 15 de julio de 2015

Desde hoy, 15 de julio de 2015, Juana, la generala, en su lugar

Juana Azurduy, la generala de la independencia de Bolivia y Argentina, desde hoy en su lugar.



“La capitulación de Alexis Tsipras ante el imperialismo europeo y norteamericano abre espacio a las fuerzas revolucionarias griegas”, por José Antonio Egido*





Resumen Latinoamericano, 13.7.2015

En la noche del jueves 9 de julio el primer ministro griego Alexis Tsipras envía una carta a la llamada troika europea en la que renuncia a los principales puntos del programa electoral de su coalición de izquierda Syriza y a la voluntad del pueblo de rechazar la austeridad que ha venido destruyendo el país. El gobierno griego deja de exigir la reestructuración de la deuda.

Acepta que el IVA pase de 13 a 23 %, que el impuesto empresarial pase de 26 % a 28 %, que la edad de jubilación de los trabajadores llegue a los 67 años de manera progresiva hasta el 2022, que se elimine el subsidio a las pensiones más bajas (EKAS) para el 2020 y que se privaticen los puertos, aeropuertos y la empresa estatal de telecomunicaciones.1 A cambio espera que la troika inyecte más fondos a la banca griega. El primer ministro reconoce en el parlamento: “no quiero ocultar la verdad. El acuerdo que se debatirá en el Eurogrupo está lejos de nuestro programa2.

El gobierno norteamericano ha conseguido que el francés social-imperialista de Hollande se ponga de su lado para presionar al imperialismo alemán y evitar que Grecia salga de la zona euro, de la UE y probablemente de la OTAN y se acerque al bloque que trata de crear Rusia en Europa con países como Belarús, Moldavia, Pridnestrovie, las Repúblicas Populares este-ucranianas, Serbia, Republica Sprska de Bosnia-Herzegovina, tal vez también con Chipre y Bulgaria como forma de contrarrestar el agresivo expansionismo imperialista que instala bases y fuerzas militares en torno suyo. Asistimos a un choque interimperialista entre EE. UU. y Alemania parecido al descrito por Lenin en El imperialismo, fase superior del capitalismo.

Esta decisión tiene tres consecuencias:

  • No resuelve el problema real del país que es su salida de la crisis económica según los expertos burgueses. Por ejemplo el antiguo economista jefe del FMI Olivier Blanchard señala que lo que realmente necesitan Grecia es el fin de la austeridad y más inversiones y bajar la presión fiscal.3

  • Evidencia que dentro del espacio euro no hay posibilidad de otra economía que no sea la de la austeridad destructiva para financiar el sistema bancario capitalista. La U.E. dirigida por el imperialismo alemán le exige más y más ante un Tsipras arrodillado en un espectáculo repugnante de altanería que señala lo que les espera a los trabajadores españoles, portugueses, irlandeses y este-europeos si osan tratar de escapar de los brutales planes de austeridad.

  • Produce una enorme frustración no únicamente en las bases de Syriza y en su numerosa ala izquierda, que compone a 40 % de la coalición sino en el conjunto del pueblo griego que vive de un proceso de politización y radicalización que va más allá incluso del electorado de Syriza y de la izquierda en su conjunto. Incluso los nacionalistas conservadores se sienten decepcionados. El único ministro del Partido Griegos Independientes (ANEL) en el gabinete, Panos Kammenos, ha rechazado la claudicación de Tsipras. El miembro del Comité Central de Syriza, Stavis Kuvelakis, clama desesperado ante el hecho que Tsipras interprete el No mayoritario del referéndum del día 5 como un Si a las brutales medidas europeas. Es tal la claudicación del primer ministro que los partidos de derecha Nueva Democracia y To Potami, derrotados en el referendo, se convierten en portavoces de la nueva línea defendida por el gobierno.4 Esta frustración es una oportunidad para que las fuerzas realmente revolucionarias, fundamentalmente el Partido Comunista de Grecia (PCG-KKE), amplíen su influencia entre las masas populares. El viernes 10 en Atenas han salido a protestar contra la claudicación de Tsipras nueve mil obreros afiliados al Frente Militante de todos los Trabajadores (PAME), y mil militantes de la coalición de izquierda Antarsya que ha obtenido 40 mil votos en las elecciones del pasado mes de enero. En la plaza Syntagma se le unieron otras personas que también rechazan el giro del Gobierno que se burla del amplio resultado en contra de la austeridad expresado por el pueblo en el reciente referéndum del día 5, que el mismo gobierno convocó.

El secretario general del KKE, Kutsumbas, rechaza tanto el nuevo memorándum como la simple salida del euro y propone:
Porque existe una solución alternativa si seguimos en una dirección de ruptura con la UE, el capital y su poder.

Podemos abolir, por ejemplo, los compromisos con la UE que han provocado el estancamiento de la producción nacional, desde el azúcar y la carne, hasta los astilleros y muchos otros sectores.

Podemos utilizar las contradicciones entre los centros imperialistas y lograr acuerdos internacionales de beneficio mutuo para la Grecia del poder popular, que estaría desligada de la UE y de la OTAN.

Podemos abrir el camino hacia la satisfacción de las necesidades populares si avanzamos a la socialización de los monopolios, de los medios de producción, con una planificación central científica nacional de la economía.5

La capitulación de Tsipras causa estupefacción entre los simpatizantes europeos de Syriza, como Podemos (que por cierto está bien a su derecha) e Izquierda Unida de España y Front de Gauche de Francia, y otras fuerzas que evitan soluciones radicales y quieren reformar la U.E. Es la verdadera bancarrota política del “renegado” Tsipras, como le dijo Lenin a Kautsky.

Sin duda que son una confirmación del diagnóstico del KKE lleno de desconfianza ante las posibilidades de una salida política dentro del euro, de la UE y de la OTAN. Se pone a la orden del día la salida revolucionaria de la UE, la toma del poder y la construcción de gobiernos democráticos que pongan los medios productivos al servicio de la sociedad y que se opongan al plan de austeridad, miseria y guerra defendido altaneramente por el gran capital y sus representantes políticos.

Notas:
* José Antonio Egido es Licenciado en Ciencia Política y Sociología, Universidad del País Vasco- Euskal Herriko Unibersitatea; (1997) Diplôme Etudes Approfondies (DEA), Sociología-Antropología, Université de Provence; y Doctor en Sociología, Université de Provence. Este artículo y su ilustración fueron distribuidos por Resumen Latinoamericano, Director: Carlos Aznares (periodista argentino) (http://www.resumenlatinoamericano.org/), sitio que recomendamos visitar. URL del artículo http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/07/14/la-capitulacion-de-alexis-tsipras-ante-el-imperialismo-europeo-y-norteamericano-abre-espacio-a-las-fuerzas-revolucionarias-griegas/
1 La República, “La propuesta de Tsipras a la troika: subida del IVA, privatizaciones y recorte de pensiones”” http://larepublica.es/2015/07/10/la-propuesta-de-grecia-a-la-troika-subida-del-iva-privatizaciones-y-recortes-de-pensiones/
2 Resumen Latinoamericano, http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/07/11/greciatsipras-reconocio-que-cedio-ante-la-ue-no-quiero-ocultar-la-verdad/
3 Jacques Sapir, “La trahison de Tsipras?” http://russeurope.hypotheses.org/4080 10 de julio 2015.
4 Artículo de Stavis Kuvelakis https://www.jacobinmag.com/2015/07/tsipras-syriza-greece-euro-debt/
5 http://www.solidnet.org/greece-communist-party-of-greece/cp-of-greece-no-to-the-new-leftwing-memorandum-en-ru-es-ar 11 julio 2015.