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domingo, 9 de febrero de 2014

Llamamiento de intelectuales argentinos. Mejor serían propuestas movilizadoras en lugar de “movilizatorias”



El diccionario “mayor” de la lengua no da carácter de vocablos reconocidos tanto a “movilizador” como a “movilizatorio”,  podría sospecharse que con un natural y espontáneo objetivo de paralizar los llamamientos populares a parar tanta inequidad e injusticia en el mundo. Los sufijos –or, ra y –torio, ria, como abajo se ve, podrían ser apropiados para “movilizar” mejor el propio acto haciéndolo más efectivo como “movilizador” de una voluntad colectiva tendiente a resolver efectivamente las inequidades e injusticias sociales, el latrocinio capitalista y el individualismo generado por el “consumismo”.

Veamos:

-or1.
(Del lat. -or, -ōris).
1. suf. Forma sustantivos abstractos masculinos, en gran parte generados ya en latín. Amor, calor, rigor. Algunos se han formado en español, a partir de adjetivos o verbos. Dulzor, blancor, temblor.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

-or2, ra.
(Del lat. -or, -ōris).
1. suf. En adjetivos y sustantivos verbales, significa 'agente'. Aparece en palabras heredadas del latín. Censor, defensor, lector, cantor. Y en otras creadas en español. Revisor, reflector.
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-torio, ria.
(Del lat. -torĭus).
1. suf. Forma adjetivos y sustantivos verbales. Toma la forma -atorio si el verbo base es de la primera conjugación; -itorio, si es de la tercera. Los adjetivos denotan relación con la acción del verbo base. Dedicatorio, definitorio.
2. suf. Los sustantivos suelen significar lugar. Laboratorio, observatorio.
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Mejor, más clara, llana y comprensible

A nosotros, izquierdistas desde nuestra primera juventud y todavía hoy (a los setenta y tantos), nos parecen mejores, más claras, llanas y comprensibles las expresiones “movilización” y “movilizadora” o “movilizador”, que las de presunto vocabulario cultivado: “movilizatorio”.

Los intelectuales argentinos de Carta Abierta dijeron el sábado 7 de febrero:

Un nuevo estilo movilizatorio, una confluencia de fuerzas grupales e individuales, nuevas ideas para la defensa de lo valioso que significa esta experiencia, que no es una falsía, aunque pueda estar rodeada de grandes descuidos, es lo que se reclama. Este proceso transformador, conducido por Néstor y Cristina Kirchner, ha sido una recreación de las militancias y el fervor público nacional, ancladas en una larga memoria popular que no tiene propietarios, con ritualismos tal vez que no por repetitivos dejaron de acompañar los procesos populares. El proyecto que se ensayó esta vez, amplio, democrático y plural, posee una necesaria juventud que ningún momento histórico debe rechazar, aunque sí emplazar dentro de vastas alianzas sociales, hoy mermadas. Ahora debemos sentirnos a las puertas de una nueva movilización, preparada con responsabilidad y pasos precisos que ramifiquen el llamado. Los temas cruciales que laten en las bocas y corazones podrán convertirse en nuevos cánticos, deberán tornarse motivo de interés masivo por medidas y cambios institucionales trascendentes y necesarios desde hace tiempo, para avanzar en mecanismos que establezcan el manejo estatal del comercio exterior. Nuestro país ha visto cíclicamente amenazados, boicoteados y truncados proyectos de desarrollo nacional autónomo por la restricción externa, es decir, por la insuficiencia de divisas. Estas son el recurso clave para la continuidad y profundización de dinámicas progresivas. Por lo tanto resulta indispensable sustraer la disposición sobre éstas del chantaje monopólico y garantizar su control gubernamental. Será necesario avanzar en la creación de las instituciones que lo hagan posible, lo que implicará una disputa de intereses que no ahorrará conflictos, razón por la que se impone generar un movimiento de opinión y la movilización social (como ocurrió con la Ley de Medios Audiovisuales) que acompañe la consecución de ese objetivo auténticamente democrático.1

En la reunión en la Biblioteca Nacional que aprobó la carta “La patria en peligro”, refiriéndose a la convocatoria de la Central de los Trabajadores Argentinos (Hugo Yasky) a un encuentro mañana 10 de febrero en el Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini” (un organismo del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos), Ricardo Forster, uno de los participantes, dijo que “El gesto de la CTA es muy valioso y tenemos que apoyarlo”. El objetivo de la convocatoria de la CTA –había antes manifestado el responsable de la Editorial Colihue, Aurelio Narvaja–, es comenzar a articular entre las distintas organizaciones una serie de respuestas frente a la ofensiva “de los tipos que están sentados sobre los dólares”.

Nosotros, en este blog, nos hemos manifestado ampliamente en torno de las agresiones a los trabajadores, la sociedad y la institucionalidad en Argentina instrumentada por agentes directos e indirectos del imperio y del modus operandi capitalista: criticamos de ciertos intelectuales sus discursos atravesados y en zigzag, mejor sería que actuaran sabiamente conscientes de que es muy poco lo que de esas maneras se alcanza a saber plenamente, y que para resolver esa carencia hay que ir en la práctica de lo sencillo a lo complejo.

¡Así, entonces, a movilizar, con sostenidos e inteligentes impulsos movilizadores, no “movilizatorios”!


Notas:
1 Fragmento del documento “La patria en peligro” (Carta Nº 15) expresión de la primera reunión en 2014 de la agrupación Carta Abierta, la que reunió en el salón José Luis Borges de la Biblioteca Nacional a dos centenares de participantes (no se brindó ninguna cifra), entre ellos treinta intelectuales.