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viernes, 30 de diciembre de 2016

Macri: “Felicidades a todos, no chupen mucho y pásenla bien”*



El emblema del Instituto Newman para el año 20161


Un proverbio, en la vieja lengua del imperio romano, y que equivocadamente se ha dicho que era lema de la Universidad de Salamanca, dice, en castellano, más o menos así: Lo que la naturaleza no da, Salamanca no proporciona (Quod natura non dat, Salmantica non præstat).



La Universidad de Salamanca (Universitas Studii Salmanticensis, en latín), fundada en 1218 y la más antigua del mundo hispánico y tercera más antigua de Europa, es en la actualidad una universidad pública del Estado español emplazada en la ciudad que le da nombre. Ahora ya se sabe que la cultura y los saberes son fenómenos o atributos de construcción social que, dadas condiciones “naturales” heredadas y de vida, se desarrollan en los procesos del conocimiento y de la praxis social. Es decir, ya hace tiempo que lo que natura non dat puede proporcionarse o ser acrecentado, o no...



Chupar



Según cualquier buen diccionario de la lengua hispanoamericana se trata de una palabra  onomatopéyica que da nombre al verbo que refiere a la acción de sorber (chup, chup… sonido que produce un cachorro al absorber leche de la teta materna). El diccionario oficial de la lengua española da nada menos que quince acepciones para el vocablo.



La primera de las acepciones indica que se trata de «Sacar o traer con los labios o la lengua el jugo o la sustancia de algo», pudiendo tratarse de, por ejemplo, mediante la succión efectuada sobre el extremo de un tubo quitar de un recipiente cualquiera un fluido. Habría centenares de otros ejemplos. En el uso popular latinoamericano “chupado” puede indicar que alguien, generalmente un militante popular, ha sido secuestrado o preso ilegalmente por esbirros del poder, o refiere también a la beodez resultado de beber licores o vinos directamente de las botellas: “aquél chupa”, “está chupado” o, literalmente, “chupao”.  Este es un uso entre pares del pueblo que tienen familiaridad o confianza entre sí. Si no se tiene ese trato se habla de que alguien “ha bebido” o “está bebido, borracho”. En otras situaciones y no mediando familiaridad o confianza la expresión adquiere carácter de grosería e, incluso, indirectamente alude a autoritarias concepciones ideológicas de supremacía o menoscabo sexual implícito en expresiones como “chupamela”, “me chupa”, etc.



El Cardenal Newman



Así se conoce en Buenos Aires y alrededores a un instituto de enseñanza en los niveles primario y secundario, fundado inicialmente en la ciudad capital de Argentina en 1948 por una congregación católica llamada “Christian Brothers”1, convocada entonces por, según refiere el sitio oficial del instituto, «la autoridad eclesiástica de la Arquidiócesis de Buenos Aires con la misión de fundar una institución educativa católica y bilingüe para varones».



En Suramérica, dice Wikipedia, «se destacan el Colegio Cardenal Newman de Buenos Aires (Argentina), el Colegio Stella Maris de Montevideo (Uruguay) y la Institución Educativa Particular Parroquial “Mundo Mejor” en Chimbote (Perú)». El “Cardenal Newman” de Argentina desde 1971 está instalado en un extenso predio del barrio Lomas de San Isidro, casi lindante con dos autopistas que comunican con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (distante unos veinte kilómetros), y con numerosos barrios privados o countries del conurbano norte (ubicados principalmente en los municipios de Tigre, Pilar, Malvinas Argentinas y Escobar).



¿Por qué aludimos al Instituto Newman? Porque en él Mauricio Macri tuvo su escolaridad primaria y secundaria (por entonces sus padres pasaban temporadas largas en su quinta del barrio Los Nogales, de Villa de Mayo, a no más de media hora en automóvil del Newman), y cosechó una larga amistad con Nicolás Caputo con su condiscípulo, ahora empresario argentino vinculado a las obras públicas y primo hermano de otro Nicolás, Dujovne, que desde enero próximo será titular del Ministerio de Hacienda del virreinato cuyo titular no prosperó en rugby, el deporte amateur en el que participa el Instituto, sino en fútbol, y no como jugador, claro está. En la ilustración de abajo una vista del campus Newman.





La misión del Instituto Newman



La comunidad toda del Colegio Cardenal Newman, respondiendo a Jesucristo en el llamado actual de la Iglesia Católica y el carisma del Beato Edmundo Rice, fundador de la Congregación de los Christian Brothers, se compromete a acompañar a los niños y jóvenes para que logren un desarrollo armonioso como personas, en relación consigo mismo, los otros, con Dios y la creación, y asuman su compromiso como argentinos en la promoción de una sociedad que viva los valores del Evangelio, mediante una educación de calidad, promotora de justicia y paz, para una cultura abierta, en un ambiente de creatividad y libertad responsable.3



[…]



Brother Thomas Hughes nunca imaginó cuando vino a Buenos Aires en 1905 que cuatro décadas más tarde, la congregación de Christian Brothers daría sus primeros pasos en la Argentina de la mano de Br. Ignatius Doorley y Br. Prosper O’Reilly. Así, el 29 de marzo de 1948, a pedido de un grupo de familias que buscaban para sus hijos una educación católica con enseñanza de inglés, el Colegio Cardenal Newman abre sus puertas en la Avenida Belgrano 1548 en Capital Federal. En 1971, por falta de espacio, el colegio secundario se trasladó a San Isidro. Tres años más tarde lo haría la sección primaria inaugurando el ala oeste del edificio de la calle Reclus. El viejo edificio de la avenida Belgrano quedó desde 1974 a 1986 como una escuela gratuita para niños carenciados.4



The Middle Class y los años 1947 y 1971



La llamada clase media, en Argentina y en el mundo, refiere el historiador Ezequiel Adamovsky,5 es una ilusión, no existe como categoría sociológica, económica o política. Hay sujetos en la vida social que se consideran a sí mismos y a otros como miembros o integrantes de una capa social a la que llaman “clase media”, nada más. Pero en tanto identidad y rol tal capa fue forjada de manera intencional y metódicamente para “mediar” entre obreros y patrones, para mediar entre clases sociales con intereses antagónicos.



Las corrientes políticas socialcristianas y socialdemócratas de la primera mitad del siglo XX pusieron especial dedicación en el fomento cultural y material de la capa “mediadora” compuesta por nuevos profesionales universitarios, trabajadores de la educación, empleados administrativos y bancarios, comerciantes y artesanos autónomos. Diarios, publicaciones semanales, la radiodifusión y luego la televisión fueron vías de (de)formación ideológica popular. La creación del Newman no es ajena a este fenómeno cuando corriendo los años 1945 y 1946 en Buenos Aires, Rosario, Córdoba y otras ciudades principales irrumpieron los argentinos que venían del país profundo y suburbano.



De esa “clase media” que ya tenía a fines de los años cincuenta una subcapa “en progreso”, y más tarde, en 1971, otra subcapa “alta” había que seleccionar y forjar dirigentes que reemplazaran a los emprendedores capitalistas locales en proceso de cooptación multinacional o declinación biológica y funcionaran en el circuito intelectual de los “directores ejecutivos” o Chief Executive Officer (CEO).



Condiscípulos



En la publicación electrónica BigBan News del año 2015 se publica que:



Según cuenta Macri en el libro La educación de los que influyen, de Luciana Vázquez, el estilo de conducción de los sacerdotes que dirigían el colegio generaba amistades muy sólidas entre sus alumnos. «Se unían para protegerse», subraya. Así fue como nació su sociedad con su compañero de curso Nicolás Caputo, una de las más sólidas de su vida.



La confianza entre ambos se ilustra con un hecho tan simple como dramático: Caputo fue el encargado de pagar personalmente el rescate cuando Macri fue secuestrado en 1991. Y aunque jamás ocupó un cargo público, el constructor es uno de sus principales consejeros. Además, es un importante contratista de obras para el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y aportante a las campañas de su amigo.6



A Nicolás Caputo, primo hermano de otro Nicolás, Dujovne –publicista oficial, asesor parlamentario en el Senado argentino y en financieras transnacionales,  designado ahora en una dupla con Luis Caputo para reemplazar a Prat-Gay–, corresponde sumar a otros ex estudiantes del Newman con membresía en la corte virreinal: Pablo Clusellas, José Torello, Alfonso Prat-Gay, Jorge Triaca, Rogelio Frigerio, Francisco Irrazábal y Juan Pablo Piccardo. Como plus de fama para el Instituto además de los referidos cortesanos se formaron en su campus los hermanos Contepomi, Manuel y Felipe, y Marcos Ayerza, los tres rugbiers del equipo Los Pumas.



Ahora: unidos protegiendo al capital



Los apellidos referidos no vienen del interior profundo suramericano ni de las oligarquías portuarias, terratenientes y “patricias”. De ninguna de esas fuentes. Vienen de la trepada social algunas veces a marcha forzada y cruel pisando cadáveres que se hicieron detrás de emblemas de apariencia grandilocuente y cruda realidad pero motorizadas por individualismos y egoísmos rapaces. No es la vieja oligarquía sino la nueva autocracia gerencial.



Institutos primarios, secundarios y universidades todos presumidos “de excelencia” los vistieron al tono. Mercenarios de la psicología y la sociología lumpen les dieron letra y cultivaron sus brutalidades y torpezas. Pintaron muy mal, le quitaron las últimas prendas y descubrieron más vergüenzas a un “presidente”  que aconseja “pasarla bien y no chupar”. Lo que falta todavía será peor, sin duda.



Luis Caputo y Alfonso Prat-Gay, en Nueva York. Foto Adriana Groisman






Notas:

* La frase que dicha por Mauricio Macri el pasado 28 de diciembre –“Día de los Santos Inocentes” en el calendario cristiano– en Villa Traful, Neuquén, y con la que se titula la presente nota, ha sido tomada del diario El Cordillerano, de Bariloche, Río Negro, publicada por el periodista Juan Carlos Montiel: http://www.elcordillerano.com.ar/index.php/politica/item/47043-macri-que-el-intendente-de-bariloche-se-ponga-las-pilas-y-solucione-lo-de-catedral

1 El emblema fue tomado de la página oficial del Instituto Cardenal Newman, la otra ilustración que acompaña la nota fue publicada originalmente en el sitio http://www.bigbangnews.com/politica/Cardenal-Newman-el-colegio-donde-nacio-el-modelo-que-viene-20151201-0038.html


3 En el sitio oficial del Instituto Newman puede leerse que «Durante el año 1996, después de un arduo trabajo del equipo docente y directivo, se llegó a la siguiente “DECLARACIÓN DE MISIÓN”».


Resulta un triste chiste que el edificio del Instituto Cardenal Newman, en el “exclusivo” barrio La Horqueta, de San Isidro, en el norte del Gran Buenos Aires, tenga frente sobre la calle Eliseo Reclus, nombre de un geógrafo francés miembro de la Primera Internacional de Trabajadores.

5 Ezequiel Adamovsky, Historia de la Clase Media argentina. Apogeo y decadencia de una ilusión, 1919-2003, Booket (Planeta), Buenos Aires, 2015.