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martes, 6 de diciembre de 2016

Difundir y reaccionar: momentos difíciles



La imagen obtenida por el fotoperiodista Ronaldo Schemidt (AFP, México) 
durante las exequias en Santiago de Cuba nos convoca: 
son necesarios dos, tres, muchos Fidel…




Ayer me disponía a hacer una gestión en un cajero bancario electrónico. La fila en la acera contigua a las cabinas era de unos veinte metros y solamente la mitad estaba a cubierto de la intemperie cuando comenzó a llover, por lo que procuré que quienes estaban protegidos se agruparan más para que pudieran cobijarse los que quedaban expuestos a la inclemencia, la respuesta fue mediocre y tardía.

En la localidad suburbana bonaerense en la que me encontraba el grupo estaba compuesto por personas de condición humilde. Algunos, muy pocos, conversaban entre sí y otros distraían la demora con sus smartphone, los de la mayoría se mantenían ensimismados. Así, casi todos ejercían una réplica empobrecida de individualismo pequeñoburgués. Una mujer cuarentona, acompañada por un hijo adolescente, me dijo, triste: «Así estamos».

En Argentina, mientras la corte virreinal y el propio virrey se distrajeron con baños de mar, PowerPoint, juegos de truco y competencias con triciclos a pedal en un “retiro” (¿espiritual?, ¿de reflexión?) en el complejo marplatense de Chapadmalal, se habilitó la franquicia del “blanqueo” de capitales no declarados también para los parientes1 de los reunidos: es decir, la mayoría de esos convocados al retiro para nada meditabundo y el propio convocante tienen familiares que, confirman con la inclusión, han hecho durante años un modus operandi de los negocios ocultos. Una cultura, más que ideología.

A la vez, en este fin de año en el que los jubilados perciben un salario apenas incrementado 25 %, la propia administración virreinal calcula que los precios de los insumos básicos para la vida se habrán incrementado 35 % durante el periodo.2 Un año, desde la instalación de Macri-Cambiemos-PRO-UCR et al, en el que al grueso de los adultos mayores se les birlaron recursos de las ya magras posibilidades de alimentarse y vestirse equivalentes a los ingresos de uno de los doce meses que habrán transcurrido (10 %).

El cuadro no es nuevo sino que con leves variantes se repite cíclicamente: las crisis periódicas del capitalismo se subvencionan con mayor explotación y exacciones a los sectores populares de recursos bajos y medios. Así en todo el mundo. La gran circulación de mercancías, desde automóviles hasta implementos menores como los tan codiciados como bendecidos smartphone, parece disimular tales maniobras: si las empresas de telecomunicaciones ofrecen dos teléfonos al precio de uno es porque el valor de dos de esas mercancías apenas alcanza al de una sola y, además, el negocio principal es la venta de lo “intangible”: la comunicación en sí misma, los bites que consume y el presunto prestigio y calidad de la misma.

¿Hasta cuándo?, hasta que nos demos cuenta. Errores y horrores:

José Lino Salvador Barañao es el ministro de Ciencia y Tecnología que designado por Cristina Fernández de Kirchner en 2007 se auto-transfirió (invitado por Macri y autorizado por Cristina Fernández) al equipo virreinal instalado en diciembre de 2015.3 De él se ha dicho que tiene alguna vinculación con la empresa multinacional Monsanto4, productora del glifosato Roundup al que pruebas científicas e inclusive organismos internacionales califican como cancerígeno. Ahora, este 6 de diciembre de 2016, publica en Buenos Aires el diario La Nación, el Ministro «se reunió hoy con el presidente Mauricio Macri en la Casa Rosada, luego de lo cual justificó la reducción de las incorporaciones en el Conicet [Concejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas] para el año próximo» en Argentina. Concretamente se ha reducido a la mitad el cupo para investigadores ingresantes en 2017, sólo 455 contrastando con los más de novecientos incorporados en 2015.5

En cuestiones de investigación y desarrollo Marañao confía en la inversión privada, en la de las empresas multinacionales y en la que se apoya en la financiación internacional, lo dice en la entrevista de Nora Veiras publicada en Página|12 de mayo de 2016 y ya referida en el párrafo precedente. Dora Barrancos, socióloga y doctorada en Historia, directora del Conicet elegida por los investigadores en Ciencias Sociales, por su parte y de manera opuesta, ha manifestado taxativamente su malestar por la reducción del ingreso al subsidio estatal de la investigación científica porque lleva a la “privatización” del conocimiento desarrollado en las universidades e institutos nacionales.6

Herencia agradecida en silencio por los Ceo’s en funciones, no “pesada”, claro está, es cierta ingenuidad ideológica y política que entorpece a los pueblos y que sostiene la posibilidad de un “capitalismo” serio, progresista, que mediando el consumismo lleva al desarrollo popular por vía segura y feliz. En casa, desde que los hijos eran niños, cuarenta y treinta años atrás, fomentamos tanto el estudio como la autoconstrucción y reparación de enseres hogareños con la consigna “Hecho en casa. Homo faber est homo sapiens”.

Aquellos errores y horrores hay que asimilarlos como tales y rectificar desde ahora en más los proyectos populares para hacerlos consecuentes con sus raíces: los trabajadores somos clase obrera y no integramos la tan inventada como inmoral “clase media”. Los Ceo´s son una derivación de ella travestidos en torpes y prostituidos bufones…


Notas:
5 “Lino Barañao justificó la reducción de las incorporaciones en el Conicet”, en diario La Nación (versión digital): http://www.lanacion.com.ar/1962729-lino-baranao-justifico-la-reduccion-de-las-incorporaciones-en-el-conicet