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viernes, 24 de junio de 2016

Los de arriba y nosotros

Parece zurdo, pero no lo es...






La crónica periodística –la crónica, no el verseo–, dice que hoy en la sede imperial de Nueva York y en el “foro” sobre Oportunidades de Negocios en Argentina organizado por el Consejo de las Américas, Alfonso Prat Gay tuvo precisas definiciones políticas cuando en Europa y el mundo se avecinan nuevos terremotos luego del Brexit votado ayer.

Prat Gay, quien funge en este Virreinato Platense de gobernador colonial de Hacienda, Ganado semoviente y Ganancias1, dijo en el cónclave que aquí «el trabajo sucio está mayormente hecho» y convocó a bucaneros, lavadores y otros participantes del convite: «Argentina –dijo– se encuentra en un contexto de grandes oportunidades en un mundo problemático. Dense prisa y súbanse al tren, porque ya ha salido de la estación».2

Quizá fue Danilo Astori soplándola al oído de Tabaré Vázquez para su amplificación quien para el caso, quizá, reimpuso la vieja y falsa metáfora del tren que se emplea para invitar al despilfarro y la demolición de esperanzas populares. Fue en el territorio al noreste del gran estuario, en Uruguay –desde hace añares con locomotoras y vagones “trancados” (modismo oriental)–, cuando “Bush y sus amigos” apuraban la firma de un tratado de libre comercio que se argumentó, como hace ahora Prat Gay, que había que subirse al tren “porque no pasaría dos veces”.

El “negocio” vuelve una vez más, y envuelto (dando vueltas). En Uruguay, territorio y sociedad usados no pocas veces en nuestra historia común como cabeza de playa, se pretendió hace diez años forzar un ALCA para luego imponerlo en toda América del Sur, cosa prontamente abortada en Mar del Plata en noviembre de 2005. Los mismos “gestores” de entonces (“gestionan” los “gerentes”: no son gobernantes que gobiernen) ahora, como en todo su quehacer, dan vuelta (y envuelven) sus maniobras: “Dense prisa señores capitalistas amigos de los negocios pingües, súbanse al tren que hemos puesto en marcha [nuevamente], nos vemos en el vagón bar…”.

Consejo de las Américas (Rockefeller Family and Etc.)

«Desde que asumió el cargo la administración del presidente Mauricio Macri se ha movido rápidamente para normalizar las relaciones con el mundo. Una serie de importantes medidas también se han implementado para fomentar la inversión y el crecimiento económico», cita al sitio en internet del Consejo de las Américas el diario digital MDZ en su edición de hoy, 24 de junio.3

Una caracterización de la organización capitalista fundada en 1965 por David Rockefeller la dio en 2013 el Centro de Estudios e Investigación Social Nelson Mandela, con sede en la argentina Provincia del Chaco.4

P.D.:

El pasado 8 de junio, pasaron ya quince días, entregamos en mano breves cartas del mismo tenor a Jorge Rivas, Carlos Heller y Leopoldo Moreau, reconocidos dirigentes políticos argentinos, expresando nuestras preocupaciones sobre el devenir del pueblo y de nuestros países. Les solicitamos encarecidamente que nos respondieran pero todavía no lo han hecho. La carta está publicada a continuación de la presente entrada.


Notas:
1 El diccionario refiere que “hacienda” alude al “conjunto de bienes y riqueza”, que “ganado” y “semoviente” combina a un “conjunto de bestias que se apacientan […] andan juntas” y “se mueven [y reproducen] por sí mismas” (como proletarios sin conciencia de sí y para sí). El mismo Prat Gay, en su calidad de gobernador del rubro, desde el principio nos definió a los de abajo, en contraste con la silueta “top” de ellos mismos, como “grasa militante”. Ahora que se banque nuestra precisa clasificación de su papel histórico.