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lunes, 17 de agosto de 2015

Halcones, águilas, buitres, cóndores y chimangos… sobrevuelan la América del Sur



Resulta difícil, y más sin tener dominio de las particularidades de las más de trescientas especies de aves falconiformes, esbozar un catálogo de peligros por ellas significados. De no pocas maneras se nos ha desorientado en el estudio tanto de sus conductas comunes como de las específicas de cada familia. Una, quizá, es el mito del Ave Fénix: pajarraco precisamente del tamaño de un águila que regularmente achicharrado cada medio milenio resucita luego nuevamente emplumado.



Dos circunstancias en torno de estas significativas especies nos llaman la atención. Una es que la American Ornithologist’ Union clasifica a sus buitres (los del “nuevo mundo”) junto a las cigüeñas.1 En las Américas hay solamente tres tipos de cigüeñas, todas ellas pacíficas, que se alimentan de pequeños peces (su hábitat frecuente son lagunas y costas fluviales), mientras que los buitres son carroñeros. Sin duda en el imaginario popular merecen unas y otros calificaciones opuestas, antagónicas. En el fabulario familiar del siglo XX en nuestros países se asoció a esta ave zancuda de cuello largo y blanco plumaje con la buenaventura de los nacimientos, con el advenimiento de las nuevas vidas “llegadas” desde París, la “Ciudad Luz”, sujetas por sus picos.



Halcones, águilas y los ya referidos buitres



El falco peregrinus o halcón peregrino es quizá el espécimen mejor dotado para su supervivencia, gran autonomía y velocidad de vuelo, en condiciones normales unos cien kilómetros por hora y cayendo en picado para la obtención de presas tres veces esa relación espacio tiempo. Si bien estas aves se encuentran diseminadas en todo el orbe salvo en las regiones estrictamente polares, en el Hemisferio Norte es donde mejor se la considera.



Una mención especial merecen las águilas por su impronta en las culturas imperiales: los romanos veneraban su fuerza y figura en su sede occidental –la propia Roma–, y en la de Oriente, Bizancio, ahora Estambul. Los pueblos originarios de México y el Alto Perú también tomaron para representarse a sí mismos la idea de poder y fortaleza de, sin duda, la mayor ave depredadora. Una canción patria argentina alusiva a la bandera nacional asemeja a ésta con un “águila guerrera”, «azul un ala color del cielo, azul un ala color del mar»…



Buitres y cóndores son hermanos: el cóndor es un buitre. Hay tres tipos de cóndores: el de California, el de los Andes y el de la selva. El californiano, pariente del andino, casi sucumbió en el pasado siglo víctima de la contaminación industrial, especialmente envenenado por plomo. Era el buitre más grande del mundo, llegando a medir hasta tres metros entre los extremos de sus alas.



Plan Cóndor



Con el perfil de su correspondiente ave falconiforme en su emblema, la CIA estadounidense desde Washington y también cada embajada en el mundo pergeñó, en los prolegómenos de la revolución conservadora de Tatcher-Reagan, el más sofisticado y brutal dispositivo de genocidio de una generación suramericana. Tuvo para su propósito bases operativas en Brasil, Paraguay, Chile, Uruguay y Argentina.



Continuación política de aquella matanza los halcones de la CIA dejaron luego lugar a la rapiña de buitres fondos de inversión que habían comprado deudas soberanas por bicoca pretendiendo después canjearla por oros y moros o, como por acá también se dice, la chancha y la máquina de hacer chorizos…  



Cuidado con los chimangos



Esta familia plumífera2 que prolifera en el sur del subcontinente latinoamericano, de menor tamaño, peso y envergadura que su pariente el caracara plancus, carancho, carcaña o también moñudo o caricari es igualmente muy peligrosa, especialmente por su desvergüenza y audacia. Una sentencia engañosa dice que no conviene gastar pólvora en su caza porque tras ser cocida su carne se reduce a un mínimo volumen.



No es del caso ahora emprenderla a escopetazos contra estos carroñeros que se envalentonan frente a los más débiles, pero sí descubrir donde anidan y quienes les dan de comer. Es imprescindible por la salud de los pueblos y sus democracias, desde Cuba y Puerto Rico pasando por Ecuador, Venezuela, Brasil y Argentina, juntos, abrazarnos con Evo en Bolivia.

  



Notas:



2 En las dos primeras acepciones que da el Diccionario de la Real Academia: 1. adj. poét. Que tiene o lleva plumas. 2. m. y f. Persona que tiene por oficio escribir. U. m. en sent. despectivo.