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sábado, 25 de enero de 2014

La devaluación del peso argentino, por Julio Gambina*



Hace un año el dólar se cotizaba a menos de cinco pesos. Hoy, con la devaluación, se necesitan ocho pesos para comprar un dólar, convalidando un incremento de 60 % en el precio de la divisa.

Hasta hace poco se sostenía que la política oficial no contemplaba devaluar la moneda nacional. Sin embargo, la aceleración de la depreciación monetaria se apresuró durante 2013, y más aún sobre fines del año, especialmente con los cambios en el Gabinete de Ministros y en la presidencia del Banco Central, en noviembre pasado.

El comienzo de 2014 evidenció un mayor nivel de depreciación monetaria, agudizada en esta semana –el miércoles 22 de enero– con la deliberada retirada del Banco Central del mercado cambiario que apenas pudo sostener por un día y, ya el jueves 23 tuvo que vender cien millones de dólares para bajar la cotización de 8,40 pesos por dólar a 7,75 por cada unidad de la moneda estadounidense. Este viernes 24 de enero el precio de esa  divisa osciló algo por encima de ocho pesos.
 

Complementariamente el Gobierno dispuso flexibilizar las restricciones a la compra de divisas para atesoramiento, lo que estaba prohibido hasta ahora, y que podrá realizarse previa autorización de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el ente
de recaudación, con un adicional de 20 % a cuenta del impuesto a las ganancias, lo que a la cotización del día significa que cada dólar se obtendrá contra 9,60 pesos.


Hasta aquí los hechos. Las incertidumbres a futuro continúan, especialmente en cuanto al impacto sobre los precios, ya que la devaluación incide en las importaciones de insumos y de bienes intermedios necesarios para la producción en el país, tal el caso de automotores o electrodomésticos, entre otros, sin perjuicio de un conjunto de bienes y servicios que ajustan precios sobre costos dolarizados, e incluso expectativas.

Es un dato que las devaluaciones favorecen a los grandes productores y exportadores, y que, de hecho, era la demanda de los sectores hegemónicos de la producción local, buena parte asociada a la transnacionalización capitalista de la economía argentina. La contra cara es el perjuicio para quienes perciben ingresos fijos, los trabajadores, regulares e irregulares, activos o pasivos, a tiempo completo o flexibilizados  (cuentapropistas y “mercerizados”), los que reciben planes sociales e, incluso, productores y empresarios que asocian sus ventas a estos importantes sectores de la
sociedad. Son pocos los beneficiados, el poder económico más concentrado, y son millones los que verán afectada su capacidad de compra. Las devaluaciones no generan equidad, y aun mejorando competitividad, algo que no es seguro, suponen la transferencia de recursos de los trabajadores a los propietarios concentrados del capital.



¿Por qué la devaluación? ¿Hay otras posibilidades?

Desde el Gobierno se explican maniobras especulativas del titular de Shell en nuestro país en connivencia con bancos extranjeros: el Citi, el Francés y el HSBC. Más allá de las acciones legales que se impulsen bien vale reconsiderar la necesidad de mantener a la banca extranjera en la Argentina y consultarnos, a esta altura, por qué continuar con la legislación financiera de la dictadura genocida. Asociado a ello se requiere un estricto control del comercio exterior, el que se concentra en un puñado de empresas extranjeras y un conjunto reducido de bienes que explican el comercio exterior.



Claro que estamos remitiendo a la nacionalización de la banca y del comercio exterior, y que ello supone un enfrentamiento con el poder económico y político, y que para ello se requiere constituir el sujeto social y político para sostener la confrontación. Es decir, se necesita asumir un nuevo rumbo modificando la ecuación de beneficiarios y perjudicados del orden económico y social en el país. Lo que ha fallado en la Argentina de este tiempo es la concepción de la posibilidad de un “capitalismo nacional” al que convocó a construir Néstor Kirchner en mayo del 2003. En la era de la transnacionalización es un imposible, como inútil es buscar una “burguesía nacional” que asuma ese proyecto salvo la gestación de nuevos sectores de burguesía local: los que acumulan en el marco de un proceso continuo de extranjerización y dependencia de la economía local al sistema mundial del capitalismo.


La realidad es que las divisas tienen precio, y que la pelea por su cotización enfrentó con el Gobierno a los sectores hegemónicos privados de la economía argentina, siendo aquél demandante de dólares, principalmente para la cancelación de la deuda pública. Eso explica la perdida de reservas en el último tiempo, solamente 12.000 millones de dólares durante 2013 según datos oficiales, entre fuga de capitales y pagos de la deuda.


El precio de la divisa, de los bienes y servicios o de la fuerza de trabajo se dirime en el capitalismo en un mercado monopolizado por grandes capitales altamente concentrados y centralizados. Los Estados pueden convalidar la situación o enfrentarla, lo que supone romper la lógica del capital para intentar organizar un orden diferente, anticapitalista, incluso socialista.

Es un debate que trasciende la realidad nacional y se presenta en toda la región Nuestramericana, ya que el cambio político emergente a comienzos del siglo XXI puede agotarse si no se profundizan en la región políticas independientes y soberanas. Aludo a la soberanía alimentaria, energética y financiera que contribuya a una modificación del modelo productivo depredador y a un nuevo modelo de desarrollo para la región.


Falta poco para la cumbre de la CELAC y se discute un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. ¿Éste es el rumbo de la inserción internacional de Nuestramérica? La inserción subordinada de la región fortalece la dependencia del orden capitalista en las condiciones actuales de transnacionalización, generalización de la especulación y el delito. ¿Hay solución fortaleciendo la inserción en el orden capitalista mundial del que son gerentes el FMI, el Banco Mundial y la OMC? ¿Por qué
libre cambio con Europa luego de haber rechazado el ALCA? ¿Es mejor el capitalismo europeo que el estadounidense? El interrogante es aún más válido cuando pensamos la hegemonía alemana en Europa y las políticas de austeridad generalizadas en ese viejo continente.



Argentina y la región están urgidas por cambios estructurales, los que deben realizarse integradamente. Existen novedosos mecanismos e instrumentos en funcionamiento, junto a avanzadas ideas que pueden facilitar el proceso. Aludo al ALBA, incluso a la UNASUR y a la CELAC, pese a los matices en su seno. También al sistema múltiple de pagos con monedas locales entre Brasil y Argentina, escasamente usado, o el SUCRE entre los países del ALBA, al que adhirió Uruguay. Mucho se escribió sobre la nueva arquitectura financiera, expresión de ello es el Banco del ALBA. Bolivia acaba de anunciar que dispone de la cuota asignada para hacer funcionar un Banco del Sur que puede ser depositario de las reservas internacionales, cuantiosas entre los países que adhieren a la iniciativa.


No constituye una utopía hacer realidad el otro mundo posible al que nos convocó el Foro Social Mundial a comienzos del presente siglo. El capitalismo no ofrece soluciones a los pueblos de la región y del mundo. Fue en esencia el mensaje de Hugo Chávez cuando a fines de 2004 formuló su proyecto de socialismo del siglo XXI. Ante la debacle de la URSS y del socialismo en el este de Europa y el rumbo e inserción de China en el capitalismo global existen voces que nos acusan de anacrónicos y, cuanto
menos, de utópicos. Los utópicos son los que imaginan una salida dentro del capitalismo, e incluso aquellos que se contienen en el límite de “lo posible” intentando reformar al capitalismo.



Los límites de la heterodoxia, el neo-desarrollismo o neo-keynesianismo, según como se asuma en la Argentina, da cuenta de los debates en la región y el mundo por superar la crisis del capitalismo y la dependencia, pensando y construyendo un orden económico social, político y cultural de emancipación, sin explotación y armonioso con la naturaleza.
 
* Julio Gambina es profesor de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (Provincia de Santa Fe, Argentina), y presidente de la
Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP. (http://www.juliogambina.blogspot.com). El texto original distribuido por ALAI América Latina fue cuidado en su estilo por G.E.

URL del artículo: http://alainet.org/active/70761  Más información: http://alainet.org

jueves, 23 de enero de 2014

Amerindia machomenos. “Puntos de partida”



En India, según reflejan agencias internacionales a las que hay que leer con precaución y preventiva desconfianza, ocurrirían perversiones éticas en perjuicio de la salud sexual de las personas. Días pasados un consejo tribal que habría encontrado a una muchacha “culpable de enamorarse” ordenó que trece varones la violaran. Intervinieron la justicia y la policía de Bengala Occidental y fueron detenidos los trece hombres, entre los que se encontraba el jefe de aquel consejo (http://www.europapress.es/internacional/noticia-policia-detiene-trece-personas-violacion-mujer-ordenes-tribunal-tribal-birbhum-20140123080031.html).



En todo el mundo, y principalmente en los países que en las estadísticas socioeconómicas se destacan como de avanzado “desarrollo humano”, hay un recrudecimiento de la necedad y la brutalidad. En “Puntos de partida” –La diaria, Montevideo, http://ladiaria.com.uy/articulo/2014/1/puntos-de-partida/–

la periodista uruguaya Lourdes Rodríguez aborda con suma precisión y ética un caso recientemente sucedido en un camping de las playas oceánicas de su país. Las tecnologías de la comunicación, que por sí solas no son ninguna panacea, facilitan con más velocidad que la de la capacidad de reflexión humana de muchos de sus usuarios, barbaridades sumamente dañinas de la intimidad de las personas, del mismo tenor de las que ocurren, se dice, en obtusas comunidades tribales de la India.





Puntos de partida, por Lourdes Rodríguez



La semana pasada comenzó a circular por la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp un video de contenido sexual en el que aparece una mujer con un grupo de hombres en un vestuario, que después se supo que se trata del baño del camping de Santa Teresa, en Rocha. Debido a la difusión masiva que tuvo el video a través de esa red, la mujer realizó la denuncia el domingo pasado en la comisaría de La Coronilla. Los antecedentes fueron elevados a la jueza de Chuy Laura Sunhary. Según informó Subrayado, la mujer identificó a cuatro de los cinco hombres que se ven en el video. Ayer Montevideo Portal publicó que varios funcionarios del Parque Santa Teresa, entre ellos militares, policías y personal de limpieza, declararon por el caso del video. Vi el video en cuestión.



Primero: haya dado o no su consentimiento para los actos sexuales, la mujer de 27 años es víctima de abuso porque, para empezar, no dio su consentimiento para difundir el video.



Segundo: el abuso que ejercen sobre la mujer -que no manifiesta señales de disfrute- los hombres (por lo menos, cinco) que le sostienen la cabeza para que les practique sexo oral, es clarísimo.



Tercero: el consumo de alcohol o de otras drogas puede ser un hecho presente en la situación, que agrave el desborde, pero no es una excusa ni es causante de los actos.



Cuarto: qué fácil es hablar de lo “trola” o “puta” que es la mujer que aparece en el video y no de la actitud despreciable y condenable de los hombres que disfrutan, filman y difunden el abuso de manera cobardemente anómina por las redes sociales y amparados por la legitimidad social que les da -les sigue dando- el statu quo.



Quinto: esos hombres no son representativos de todos los hombres, ni de los muchísimos hombres que día a día se desmarcan de los discursos y las pautas culturales que sostienen la subordinación de las mujeres.



Sexto: todas las personas tienen derecho a ejercer su sexualidad libremente. No importa y no puede volverse condenable socialmente cuántas personas adultas participan en la privacidad del acto, ni lo que hagan, ni cómo lo hagan, ni su identidad de género -si son varones, mujeres, trans-, ni su orientación sexual. Importa que cada una de las personas que participen en un acto sexual respeten la voluntad y el consentimiento de la otra o las otras.



Séptimo: por supuesto que la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, absolutamente condenable y sin excusas, merece un capítulo aparte.


domingo, 19 de enero de 2014

“El diálogo y el poder”



Anoche mismo, calurosa noche de sábado rioplatense, una lectora de este cuaderno se comunicó mediante correo electrónico para sugerir que quizá era excesivamente arriesgado suponer que la derecha uruguaya expresada en los partidos tradicionales, el Nacional y el Colorado, podía promover tanto los veraniegos “excesos juveniles” en Punta del Diablo y Punta del Este como la denuncia de que estos eran consecuencia del “desgobierno” encabezado por Pepe Mujica. Probablemente una ecuación sencilla para resolver una primera instancia definitoria sea averiguar si los vehículos y recursos dinerarios empleados para esas diversiones fueron facilitados por sus acomodadas familias o por el propio Pepe, o a sus espaldas quizá por Lucía (si no por Cristina Fernández de Kirchner). Tractor chacarero en tales jodas no se ha denunciado que haya sido visto, así que las dos opciones uruguayas pueden sin más ser descartadas.

Vamos a leer una paráfrasis que al respecto tiene pleno sentido:

La estrategia política de la derecha uruguaya tiene tres líneas principales: la desestabilización económica, la erosión de los apoyos gubernamentales en el territorio nacional del frenteamplismo y el desorden en la calle. Las tres líneas se suceden entre sí, convergen y se alimentan mutuamente. Con diferente intensidad y dramatismo, todas convergen en un punto imaginario, el de la creación de un clima de absoluta ingobernabilidad.

El texto original que hemos parafraseado pertenece al sociólogo argentino Edgardo Mocca y forma parte de su artículo “El diálogo y el poder” que hoy, domingo 19 de enero, publica el diario Página/12.

José Mujica, el presidente uruguayo, suele decir que ambos pueblos rioplatenses somos hermanos porque, palabras más o palabras menos, fuimos alimentados por la misma placenta. Quizá, mejor podríamos decir, más sujetos a la verdad histórica aunque ésta sea hiriente y dolorosa, que ambos pueblos somos producto y víctimas de las mismas y sucesivas violaciones colonialistas y patronales.

El artículo completo de Mocca está en http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-238070-2014-01-19.html

Para concluir queremos agradecer la constancia lectora de estas notas que la estadística ubica en Brasil, Chile, Venezuela, Uruguay, Argentina, India, Malasia, Estados Unidos, España, Rusia, China, Bolivia, Perú, Alemania, Francia, México, Ucrania, Suiza, Suecia y Costa Rica. A todas y todos decimos que nuestros brazos los abrazan.

sábado, 18 de enero de 2014

La NSA procesa por día información de 200 millones de SMS



Difundió hoy la agencia oficial de noticias de Argentina, Télam (http://www.telam.com.ar/notas/201401/48492-la-nsa-procesa-informacion-de-200-millones-de-sms-por-dia.html), que nuevos documentos confirman que los mensajes de texto subrepticiamente vigilados por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos también son utilizados para extraer otros datos personales de usuarios, según publican medios británicos. Se sabe desde hace mucho que EE. UU. nos espía arguyendo que lo hace por la seguridad de su país, el que no solamente nos amenaza sino que pone en peligro al mundo entero. El capitalismo nutre sus opíparos negocios con la información que Obama le facilita.


La NSA procesa todos los días casi doscientos millones de mensajes de textos de todo el mundo y, además, extrae de ellos datos de ubicación geográfica, contactos y detalles de tarjetas de crédito vinculadas a los teléfonos, que probablemente cuanto “más inteligentes” más correveidiles son. Las revelaciones, dice Télam, surgen de documentos filtrados por Edward Snowden y publicados por el diario británico The Guardian en colaboración con el Chanel 4 de televisión.

En el informe también se revela que la agencia de espionaje GCHQ, del Reino Unido, también hizo uso de las bases de datos de la NSA en busca de ese tipo de información en las comunicaciones de los propios británicos.

El programa de la NSA, cuyo nombre en código es “Dishfire”, procesa “todo los datos que puede”. Según la investigación, esta “agencia” habría hecho un “uso extensivo de su base de datos para extraer información como planes de viaje de la gente, libretas de contacto, transacciones financiera y más”, detalla el diario inglés.

En los documentos obtenidos, fechados en abril de 2011 bajo el subtítulo “Mensajes de Texto SMS: una mina de oro para explotar”, se revela que además se pudieron obtener: cinco millones de alertas de llamadas perdidas, más de un millón y medio de cruces de fronteras, más de ochocientas mil transacciones financieras y más de setenta y seis mil datos de “geolocalización” de los usuarios.

Luego de publicada la información por los medios británicos, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó limitar el espionaje pero solamente en el caso de los presidente amigos, y siempre que no haya “un importante motivo de seguridad nacional”.

“Punta del Este: vecinos presentan queja a Intendencia” “Delgrossi pidió perdón”



Consentidas y consentidos sin sentido social.
¡Ulalá! ¿Quelevachaché? ¡Vosotros los pariste y alimentaste!




En Montevideo hace unos días el animador masculino, de cuarenta y dos años, algo calvo y de menuda contextura física, de un programa del Canal 10 de TV de éxito entre los telespectadores y que con el título de “Consentidas” protagonizan bonitas señoras también cuarentonas que no dejan de manifestar sus alegrías con sensuales y femeninas carcajadas, ese animador que después pidió disculpas y se comprometió a pagar los daños, real y funcionalmente alcoholizado a tempranas horas de la mañana mientras conducía (es un decir) a una tan bonita como sus consentidas coupé Mercedes Benz por la avenida Italia de la capital uruguaya, se le fue ésta de las manos (la coupé y no la avenida, ya que antes ambas se le habían ido del cerebro) y se llevó por delante un puesto de diarios y revistas (foto colocada en Internet por los diarios montevideanos). Los daños cuantificables en dinero fueron sólo materiales. En su sangre, como se anotó, también raudos, circulaban algo más de dos gramos de alcohol…



Poco antes de este suceso (que obviamente no fue un “accidente”) se habían desatado en Punta del Diablo, Departamento de Rocha, las veraniegas guerras de puro ruido y botellazos que, según los comerciantes lugareños, por segundo año consecutivo terminan con el fin de la primera quincena de enero. La lumpen pequeña burguesía engrosa el ejército de los quilomberos culiblanquitos (por etnia y también escasez de asoleadas).



Una cosa al parecer más festiva y erótica que bélica, ahora en Punta del Este, ya molestó a turistas propietarios y arrendatarios de elite que iniciaron gestiones denunciando la inacción al respecto de la Intendencia Municipal que ejerce un frenteamplista, y del Ministerio del Interior y el Instituto del Niño y Adolescente (INAU), organismos gubernamentales nacionales dirigidos por frenteamplistas. Sucede que de madrugada, según las crónicas, centenares de mujercitas y varoncitos veinteañeros llegan en automóviles haciendo sonar potentes equipos de audio sin escatimar el consumo de naftas, cervezas y licores varios (todo ello para nada baratito en esas latitudes), y se concentran en ramblas y playas haciendo de éstas hasta el amanecer uso exclusivo para desvelo de los que quieren dormir.



Pregunto… ¿Más allá de que esta “clase” de “niños y adolescentes” no es materia de dedicación del referido INAU, sus mamis y papis, seguidores por lo general de los Lacalle, Bordaberri y Larrañaga,1 no estarán instigando el ruido (y las consecuentes “denuncias”) para ver si de una vez por todas no vuelven ellos de manera directa a gobernar la otrora liberal “Suiza” de Suramérica para ahora enaltecerla tal New Florida South?2



Notas:

1 Seguidores de los tradicionales partidos de la derecha Nacional y Colorado.
2 Advertencia. Si a algún desprevenido seguidor del oncólogo Vázquez se le ocurre discurrir que el referido está exceptuado de nuestra crítica mirada, se equivoca. No olvidamos su alocución del 11 de octubre de 2011 frente a jóvenes estudiantes del Opus Dei (Colegio Monte VI) aludiendo a su solicitud al entonces presidente de EE. UU., George W. Bush, para que defendiera a los orientales de la “amenaza” guerrerista de Argentina.

jueves, 16 de enero de 2014

Enseñanzas de la derrota de Monsanto en Córdoba, Argentina1 / Por Raúl Zibechi



El periodista uruguayo Raúl Zibechi escribe en el semanario montevideano Brecha, en el diario mexicano La Jornada y es colaborador de la agencia de noticias ALAI/Amlatina. El presente artículo fue distribuido por ALAI: http://alainet.org/active/70496



Las multinacionales sólo pueden ser derrotadas si existe un potente movimiento de la sociedad, apoyado por una porción significativa de la población. Un tribunal provincial de Córdoba dictaminó que Monsanto debe detener la construcción de la planta de tratamiento de semillas de maíz transgénico ubicada en Malvinas Argentinas [localidad distante de la capital provincial 14 kilómetros hacia el este], dando a lugar a un recurso de amparo presentado por los vecinos de la zona que acampan desde hace tres meses en las puertas de la obra.

La movilización fue impulsada por pequeños grupos, Madres de Ituzaingó2, la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida y Vecinos Autoconvocados, entre otros, y tuvo la virtud de sostenerse en el tiempo pese a las amenazas del Gobierno de la provincia y de un sector del principal sindicato de la construcción. La población de Malvinas Argentinas simpatiza y apoya la resistencia, lo que llevó a la justicia a tomar la resolución de paralizar las obras el pasado 9 de enero.

Siempre son grupos pequeños los que toman la iniciativa, sin tener en cuenta la “correlación de fuerzas” sino la justicia de sus acciones. Luego, a veces mucho más tarde, el Estado termina por reconocer que los críticos llevan la razón. Más tarde, los que fueron criminalizados suelen ser considerados héroes incluso por quienes los reprimieron. El punto crucial, a mi modo de ver, es el cambio cultural, la difusión de
nuevos modos de ver el mundo, como lo enseña la historia de las luchas sociales.

Mucho antes de que cayeran las leyes segregacionistas en Estados Unidos, la discriminación fue derrotada en los hechos. El 1º de diciembre de 1955 una mujer común, Rosa Parks, se negó a sentarse en el autobús en los asientos para negros y lo hizo en los reservados para blancos. Fue arrestada por violar la ley en Montgomery, estado de Alabama. Decenas de personas siguieron su ejemplo, y otras decenas la habían precedido. Su acción de desobediencia impactó porque fue seguida por muchos.

Franklin McCain, un activista negro de setenta y tres años y de Carolina del Norte, en 1960 se sentó con tres amigos en la barra de una cafetería de la cadena Woolworth en la ciudad de Greensboro. Era un sitio exclusivo para blancos. Pidieron café y esperaron todo el día pero no les sirvieron. Al día siguiente regresaron pese a los insultos de los blancos y las amenazas de los policías. El fin de semana ya eran cientos y la protesta se extendió a decenas de ciudades. La cadena Woolworth se vio obligada a permitir el ingreso de negros. Recién entre 1964 y 1965 el Estado se vio forzado a eliminar las leyes de discriminación racial, cuando había un gobierno que con los parámetros actuales –y teniendo en cuenta que se trata de Estados Unidos– llamaríamos “progresista”.

Creo que ésta es una de las enseñanzas más importantes que nos deja la victoria de la población de Malvinas Argentinas contra Monsanto. Debemos hacer cosas lo más inteligentes y lúcidas posibles, pero sobre todo acciones realizadas y sentidas por la gente común, acciones sencillas, pacíficas, capaces de desnudar los problemas que nos afligen, como sentarse en el lugar que uno quiere en el autobús, y no en el que te obligan, o acampar frente a una de las más poderosas multinacionales.

Lo que sigue, ya no depende de nosotros. Que una parte significativa de la población esté de acuerdo y acompañe, que llegue a participar de algún modo en la protesta, depende de factores que nadie controla y para los cuales no hay recetas ni tácticas preestablecidas. Desde el punto de vista del movimiento social y de los cambios necesarios, no podremos derrotar al extractivismo3 reclamando leyes al Estado. Las leyes vendrán cuando el modelo haya sido derrotado cultural y políticamente.

Es cierto que los gobiernos de la región, más allá de su orientación concreta en cada país, se apoyan en el extractivismo. Pero es la gente común organizada a la que nos corresponde derrotarlo, con miles de pequeñas acciones, como las que desarrollaron las Madres de Ituzaingó y ahora los manifestantes en Malvinas Argentinas.
 


Notas de G. E.:



1 Con la publicación de la presente nota de Zibechi doy por concluida mis respuestas a María Laura M., la lectora de La Diaria quien manifestó su decepción porque ese medio periodístico “no se ocupaba de lo que pasa en Argentina”.



2 Madres de Ituzaingo es una organización social de mujeres del barrio Ituzaingó de la Ciudad de Córdoba (capital de la homónima provincia argentina), que en defensa de la salud de sus hijos, vecinos y del medio ambiente lucha contra el uso intensivo e indiscriminado de peligrosos agroquímicos como el Glifosato, con el que masivamente se combaten malezas que perturban el gran y concentrado negocio agrario. Monsanto, por ejemplo, produce semillas de plantas oleaginosas y cereales inmunes a los herbicidas como el referido. En ese barrio Ituzaingó, rodeado por plantaciones de soja, la organización comprobó y demostró la alta incidencia de casos de cáncer.


3 Con el nombre de “extractivismo” se conoce a la acción de extracción intensiva y en gran escala de minerales mediante procedimientos a cielo abierto y con el uso de sofisticadas tecnologías químicas y físicas, como la fractura hidráulica de esquistos para la obtención de petróleo. Esta técnica empleada también para el lavado en la minería de gran escala requiere cantidades ingentes de agua. En la República Oriental del Uruguay la Constitución protege el derecho ciudadano al agua, pero obviamente no impide que se la lleve del país convertida ahora en pasta de celulosa (crecen rápido los eucaliptos implantados sobre el acuífero Guaraní) y próximamente en limpísimo mineral de hierro. La extracción minera y petrolera responsable, en un país, estaría potenciada sin llegar a escalas de deterioro ambiental si a ella se agregara valor con industrias elaboradoras de subproductos, y no premiando a los “extractivistas” depredadores eximiéndolos de impuestos.

Argentina *



El Gobierno decretó tres días de duelo nacional por la muerte del poeta Juan Gelman, fallecido el martes en México, a sus 83 años. “La Bandera está a media asta porque murió un poeta enorme”, resumió el ministro de Defensa, Agustín Rossi. El secretario de Cultura, Jorge Coscia, destacó que el escritor que recibió el Premio Cervantes en 2007 “expresa una tradición muy importante en la literatura argentina” y elogió su “fuerte compromiso político”. “Su vida conjugó la militancia política y el compromiso con la lucha por los derechos humanos”, expresó el CELS, que lo representaba como querellante en las causas por delitos de lesa humanidad sufridos por su familia. Gelman “hizo más por la justicia que miles de jueces”, afirmó el ex juez español Baltasar Garzón, quien confesó sentir “un gran vacío” por la muerte del poeta. El director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, Eduardo Jozami, expresó que “en la obra de Gelman puede leerse la historia del siglo” y agregó que “habrá que releer esos textos que abordan las grandes preguntas”. “Además de poeta y periodista, Gelman fue un militante revolucionario que abrazó la causa del pueblo desde la adolescencia”, expresó La Cámpora1 en un comunicado. “No concebía la separación entre poesía y compromiso político: para hablar del amor como sólo él podía hacerlo primero se debía ejercer el amor al pueblo”, explicó. “El pueblo lo despide con dolor y con el reconocimiento que sólo pueden tener aquellos a quienes el pueblo adopta como propios”, sostuvo la agrupación.

La presidenta Cristina Fernández dispuso “tres días de duelo, entre hoy (por ayer) y el viernes, por la muerte del poeta y escritor Juan Gelman”, informó el Gobierno desde su sitio oficial. “Esta mañana, la Presidenta firmó el decreto respectivo, que dispone la Bandera a media asta” hasta el viernes, precisó el comunicado en el que se destacó que Gelman “conjugó la prosa con la vocación revolucionaria y la búsqueda de justicia por su hijo y nuera desaparecidos”.

Coscia expresó que con el fallecimiento de Gelman “se ha ido uno de los más grandes escritores argentinos contemporáneos, uno de los más grandes poetas de la lengua española”. El secretario de Cultura apuntó que “solamente midiendo sus valores de poeta estamos hablando que por una razón valedera fue reconocido con el Premio Cervantes”. “Es una gran pérdida, dolorosa pérdida, que ha tenido una larga vida y una vida fructífera”, agregó.

“Su vida conjugó la militancia política y el compromiso con la lucha por los derechos humanos”, expresó el CELS al expresar su pesar por la muerte de Gelman. “Su incansable lucha y su interés por encontrar respuestas sobre los responsables de la desaparición y asesinato de su hijo, el destino del cuerpo de su nuera y la búsqueda de su nieta habilitaron el desarrollo de estrategias legales y políticas que permitieron hallar el cuerpo de su hijo, encontrar a su nieta e impulsar el juzgamiento de esos hechos en la causa Automotores Orletti”, recordó el organismo que representaba a Gelman como querellante en la causa que tuvo por víctimas a su hijo Marcelo y su nuera María Claudia Iruretagoyena. “El CELS saluda a los familiares de Juan Gelman en este doloroso momento y expresa su reconocimiento por la lucha y trayectoria del poeta en la búsqueda de memoria, verdad y justicia”, concluye el comunicado.

“Es y será ejemplo para los que creemos que la fuerza del derecho siempre estará por encima de quienes abusan de los más débiles”, dijo Garzón. “Juan Gelman es un referente para todos los latinoamericanos, para los españoles y para los defensores y defensoras de derechos humanos del mundo”, lo elogió, y destacó “la sensibilidad en su poesía, la coherencia en sus convicciones y la ética en la defensa de las víctimas”. “Era un luchador por la justicia contra los represores y genocidas. El ha hecho por la justicia mucho más que miles de jueces que no están junto a las víctimas en la impartición de justicia”, concluyó el jurista español.

“En la obra de Juan Gelman puede leerse la historia del siglo”, sostuvo Jozami. “Los entusiasmos revolucionarios de la década de 1960 a los que nunca renunció pese a su disposición a revisar y criticar todo lo necesario, el exilio y la angustia por los compañeros queridos, la lucha por los derechos humanos y el empeño inagotable en la búsqueda de sus familiares desaparecidos, la denuncia perseverante de un mundo desigual, el cuestionamiento de las viejas y nuevas formas de dominación” en sus notas como columnista de Página/12, enumeró el director del Centro Cultural Haroldo Conti. “Deja una obra que ya ha merecido estudios muy valiosos pero que aún no nos ha revelado todos sus secretos”, expresó Jozami, y agregó que “habrá que releer esos textos que abordan las grandes preguntas, porque si todo gran poeta es un filósofo, eso es aún más claro leyendo al último Gelman”. “Un filósofo de Villa Crespo que levantó vuelo para mirar desde arriba los gozos y miserias del mundo, sin perder nunca su estilo de porteño cachador”, resumió Jozami.

La Cámpora destacó que muchos de quienes lamentan la muerte de Gelman no lo leyeron. “Y contrariamente a lo que pueda parecer, eso no representa un defecto, sino una gran virtud. Cuando se define lo popular, se debería tener como paradigma una figura similar a la de un poeta que pocos han leído pero que lo conocen y admiran millones. Porque su vida y su obra se entremezclan a tal punto de que ya no es posible separarlas. Su obra se diluye en su vida y viceversa”, expresó la agrupación en un comunicado. La Cámpora repasó la “mirada crítica y nada dogmática (que tuvo) en cada organización en la que participó”, luego el exilio, la desaparición de su hijo y su nuera embarazada, la lucha por dar con su nieta apropiada y el reencuentro. “Con cada jirón de vida que la historia le fue arrebatando hizo un poema para conjurar el olvido. No aceptó ser indultado en 1989 junto con los militares que habían asesinado a sus hijos y a tantos otros compañeros”, recordó. “Desde México siguió ejerciendo asiduamente un periodismo que denunció los atropellos imperialistas y que sintió como propias las injusticias cometidas contra los hombres en cada rincón del mundo como lo enseñara el Che Guevara”, explicó.

El diputado del PRO, Daniel Lipovetzky, también expresó sus condolencias a la familia del poeta. “Los poemas de Gelman reflejaban las heridas de la Argentina. Dolores que vivió y reflejó a través de sus poemas. En sus palabras se resalta la militancia letra a letra por los derechos humanos”, expresó en un comunicado. El ex secretario de Inclusión y Derechos Humanos del gobierno porteño recordó un poema que dice “nunca fui dueño de mis cenizas” y agregó que “así será, porque Juan Gelman vivirá siempre en sus poemas, en sus notas periodísticas y en cada nieto recuperado”.

* Publicación original en Página/12 del 16 de enero de 2014: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-237855-2014-01-16.html

1 La Cámpora es una organización juvenil de base integrante del Frente para la Victoria gobernante en Argentina, la cual forma parte de una más, de amplia composición política y denominada Unidos y Organizados. De La Cámpora han surgido no pocos integrantes de los gobiernos nacional y provinciales de Argentina, como es el caso de Axel Kicillof, actual ministro de Economía, de 40 años, doctorado en la especialidad, docente universitario e investigador científico del CONICET.

Desde Uruguay, por Sara Méndez *






Ayer Uruguay parecía Argentina, amaneció inundada de poesía y de historias que se cruzan de estos dos países, porque el martes murió Juan. En muchas emisoras leyeron sus poemas y repasaron su frondosa vida, los 83 años que vivió en este mundo, que recorrió y conoció en sus exilios políticos y del alma.



Pero a Juan se le conoce en Uruguay no porque los uruguayos seamos tan afectos a la poesía. Acá primero se conoció al abuelo que escribía cartas a nuestro presidente y le hablaba de los años de dictadura y de su búsqueda. Le contaba una historia, que nuestro presidente negaba.1



Así fue como en Uruguay se conoció a Juan Gelman, al abuelo que buscaba a su nuera y a su nieta o nieto, que podía haber nacido aquí. Y pedía ayuda al presidente de la Nación.



Fueron muchos, cientos, miles de uruguayos que se conmovieron con las palabras escritas por ese abuelo que era un famoso poeta. Sus palabras llegaron al corazón y a la dignidad de este pueblo. Y la poesía de Juan comenzó a conocerse envuelta en la historia de los años de las dictaduras.



Como sucedió con todas las búsquedas de nuestros niños desaparecidos, la gente fue uniendo hilos de esa sórdida trama, hasta saber que la nieta de Juan había nacido acá en Uruguay. Como a otras tantas víctimas del Plan Cóndor, a su madre María Claudia se le había traído clandestinamente. Se había esperado el nacimiento para disponer de la criatura y desaparecer a la madre.



Recuerdo que el mismo día que Macarena, la nieta ubicada, tuvo la visita de su abuelo y Mara, la esposa de Juan, por la noche en el teatro El Galpón de Montevideo, el poeta leía una selección de su obra y era declarado Ciudadano Ilustre. Nunca asistí a una reunión donde la emoción de los presentes se sentía en un palpitar único. Raros fenómenos produjo la poesía que salía de la boca de Juan –el poeta, el militante, el abuelo– lenta, paulatina, como un baño de agua fresca que nos reconfortaba a todos. Macarena estaba allí presente, tan anónima y tan valiente, en medio de tanta emoción. Luego la conoceríamos tomando la dirección que legaba su abuelo, Juan, el poeta, el hombre.



* Sobreviviente del Plan Cóndor, secuestrada y ex detenida en Argentina. Su hijo, Simón Riquelo, le fue robado el 13 de julio de 1976 cuando contaba solamente quince días de vida. Veintiséis años después, en 2002, Sara pudo reencontrarse con él. La publicación original de esta nota fue hecha por Página/12 del 16 de enero de 2014: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/237855-66495-2014-01-16.html

En la foto que hemos agregado aparecen, en 2007 o 2008, Sara y su hijo con un hijo de su hijo…



1 Julio María Sanguinetti, ex presidente colorado y primer promotor de la liquidación de la empresa aérea PLUNA.

viernes, 10 de enero de 2014

Carlos Menem: “Elegimos Punta del Este porque no hay problemas”. El ex presidente elogia a Scioli y a Macri, y se queja por el aumento de la delincuencia. Por Loreley Gaffoglio / La Nación (Buenos Aires)






Escribe Loreley Gaffoglio (lgaffoglio@lanacion.com.ar):



Escapando “del caos y de la hoguera que es Buenos Aires”, el ex presidente Carlos Saúl Menem arribó anteanoche a este balneario, en vuelo privado desde la Capital, para pasar sus vacaciones junto con sus dos nietos, su hija Zulemita y “mi mujer, Zulema”. Permanecerá hasta el 20 en “el lugar de veraneo que desde siempre eligen todos los argentinos” y que el ex presidente visita todos los años, según contó a La Nación.



Menem llegó acompañado por un custodio y su asistente. Lo hizo gracias a un permiso especial de un juzgado en lo penal económico para viajar al exterior. En el aeropuerto lo esperaba su hija Zulemita, quien lo condujo hasta el departamento que toda la familia Menem-Yoma ocupa frente al puerto esteño.



El ex presidente, de 83 años, se hospeda en el departamento 102 del primer piso del elegante edificio Newport, con vista privilegiada a La Mansa y a los lujosos yates anclados en el puerto. Un luminoso semipiso, valuado en US$ 600.000, según estimaciones locales, de amplia recepción y decorado con arañas de caireles y mobiliario moderno.



“Todavía no pude hacer mucho porque llegué al departamento de Zulemita ayer”, dijo un Menem sonriente, con algunas dificultades para moverse y de excelente humor, mientras abrazaba y besaba a sus nietos Luca, de 9 años, y Malek (“que significa rey en árabe”), de un año y dos meses.



Vestido con remera polo rosa y bermudas, Menem, condenado el año pasado a siete años de prisión por el contrabando de armas a Ecuador y Croacia, recibió de manera informal a LA NACION en el departamento que hace más de diez años tiene su hija aquí. Aunque la propia Zulemita ayer, en abierta contradicción con los dichos de su padre, dijo que se trata de un departamento alquilado.



Distendido y sin perder el carisma, ofreció algo de tomar y contó que ama el balneario esteño: “Como a todos los argentinos, me encanta Punta del Este. Por eso vengo todos los años. Y me gusta por su gente, la bondad que tienen, lo cariñosos que son. Es gente de un nivel excepcional”, dijo, al comenzar el diálogo. “Hasta los argentinos nos portamos bien aquí. Porque Punta del Este nos vuelve más civilizados, aunque somos buena gente”, bromeó.



Menem criticó que los políticos se oculten o no se dejen ver por estas playas. “Pero los entiendo. Sale un político que está en actividad y en el acto lo degüellan. Le empiezan a pegar por todos lados, como si no tuviera derecho a vacacionar o a elegir dónde hacerlo. Pero los argentinos siempre elegimos Punta del Este porque es lindo y acá no hay problemas. Aunque a veces también voy a Brasil”, dijo. “En la Argentina es problemático salir, porque la delincuencia está muy activa. Por cualquier pavada matan a la gente. Lo estamos viendo todos los días”, observó.



Consultado sobre sus actividades veraniegas, el ex presidente contó: “Vine aquí para estar con los nietitos. Por ahí salimos a cenar a El Mejillón, ya que me gustan los frutos de mar, o salimos a caminar. Uno se ha hecho muy conocido y no tiene la tranquilidad de otros. Pero bueno, es mejor que antes, porque cuando venía acá siendo presidente, no podía ni salir”.



“Salude, caramba”, le ordenó al nieto mayor, cuando éste irrumpió en el living. Y, en rol de abuelo, al más chiquito lo retó: “Pero, ¡sáquese el dedo de la boca, carajo!”.



La TV estaba prendida a todo volumen en un canal de noticias, cuando el ex presidente preguntó sobre la cantidad de muertos y heridos en Villa Gesell. Luego, cambió de tema y habló de la situación del país: “Se están viviendo situaciones complicadas. A cada rato cortan las rutas y dejan de funcionar los servicios. Son temas que hay que solucionar. Pero eso depende de los que están gobernando. Yo lo impulsé a Daniel Scioli a que se metiera en política. Pero no es fácil gobernar una provincia como Buenos Aires”, dijo sobre el “único candidato” del PJ que él vislumbra para 2015. Y agregó que Massa “es un buen chico, pero todavía es muy joven” para ser presidente.



De Macri opinó que “es una figura muy atractiva, un muchacho que le gusta estar con la gente. El político que se aleja de la gente se muere fulminado por un rayo”, dijo con espontaneidad y sin medir lo inoportuno en la elección de sus palabras.



Siempre activo, todas las mañanas uno de sus secretarios le lee en voz alta todos los diarios. “Estoy informado y luego saco mis conclusiones. Pero los problemas de la Argentina son graves. Estos cortes de rutas son gravísimos, paran al país.”


El mayor halago se lo dedicó a Zulema Yoma mientras la observaba, embelesado, jugar con sus nietos: “¡Zulema es una maravilla! Por más que alguna vez hemos tenido nuestros desencuentros, he sido muy afortunado en casarme con ella. Vení, Zulema, vení a la foto”, le rogó. Pero la ex primera dama se mostró renuente a los flashes. Zulemita, en cambio, posó sin reticencias.

miércoles, 8 de enero de 2014

María Laura dice estar decepcionada con el uruguayo diario “la diaria” por su “silencio sobre lo que pasa en Argentina”…



Dos muchachas de agradables rostros se llaman así, una en Uruguay y la otra en Argentina. No sé cuál de ellas, o si fue otra mujer de iguales nombres y apellido que ellas dos, chateó en el cotidiano periodístico la diaria, de Montevideo, expresando su decepción descripta en el título. Una de las María Laura que he encontrado en la red, la uruguaya, es traductora egresada de la Universidad de La República; otra, la argentina, es egresada de la Universidad de Buenos Aires con especialización en relaciones humanas. He visto sus fotos en un sitio de la Internet con currículum vítae profesionales, pero obviamente he considerado una impertinencia copiarlas y publicarlas aquí.

Otros lectores de la diaria, en el mismo espacio del “micro chat”, le han preguntado a María Laura qué es lo que pasa en Argentina, la han invitado a ser más explícita. Por la decepción que manifiesta la lectora puede intuirse tanto que pasan cosas tristes, malas, peligrosas o más o menos felices, beneficiosas para la sociedad  y que no implican serios riesgos en sí mismas, y que en un caso como en el otro un diario de la calidad periodística y cultural propias de la diaria debería por obligación ética reflejar, y hasta investigar.

A mí también me embarga la duda sobre las cosas que habrían sucedido o suceden todavía en Argentina y que hacen que se decepcione con el diario la María Laura que así se ha manifestado, que no sé si es uruguaya o es argentina. Quizá en su más profunda y auténtica identidad sea como yo, rioplatense, y como también yo, igual que ella, lectora de la diaria.

Con mi entrerriana compañera de la vida desde hace cuarenta y siete años tenemos, desde más o menos un cuarto de ese lapso, dos pies en tierra de un lado del gran estuario y otros dos del otro (en ambos, quiero destacar, lejos de los bacanales “ruidos” de los ricos y famosos). Es decir, cada uno de nosotros un pie entre uruguayos y otro entre argentinos, para eso de andar mezclando bien el polvo de los caminos. En oriente, una vecina, universitaria, creemos que psicopedagoga, con señas de preocupación en el rostro nos decía meses pasados: “Qué mal que están ustedes en Argentina…”.

Quizá la María Laura de la decepción si se nos cruzara, y con gesto distendido, nos manifestaría: “Pero qué bien que están en Argentina”.

Ni tan calvos ni tan pelados (ni tanto perdimos el pelo ni tanto nos esquilaron)…

En Argentina estamos tan bien y tan mal como en Uruguay. El Frente Amplio uruguayo no es muy diferente ni está en las antípodas del Frente para la Victoria argentino, y en ambos gobiernos ejercidos por estas dos coaliciones de centro e izquierda (no de centroizquierda) se expresan disputas propias de la sociedad que las constituye: los acomodados no quieren resignar comodidades, los incómodos necesitan acomodarse, y los acomodadores de ninguna manera aceptan quedar de a pié. Y hay otro factor a tener en cuenta: secundados por sus acomodadores todos los acomodados manejan dos discursos, el discurso convincente de que “con este gobierno estamos mal” y otro tan convincente como el primero: “nunca estuvimos mejor que con este gobierno”. Uno de ellos es el dominante… ¿cuál?

Y teniendo en cuenta aquel factor recién referido podemos deducir que lo que peor nos pone a los pueblos en Uruguay y en Argentina es perder objetividad en los análisis y sostener caracterizaciones sobre unos y otros ajenas a nuestros realmente propios y populares intereses comunes. Y entonces, comprendiéndolo, estaríamos mucho mejor, porque entre rioplatenses y en el marco suramericano y latinoamericano nos ligaríamos en una constructiva sinergia, novísima palabra en el uso dialectal antes recluida solamente a los claustros (del griego συνεργία, cooperación: acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales).

¡Ah!, falta ver lo del dólar “blue”, la cotización del peso argentino con referencia a otras divisas y la retransmisión de Lanata por la televisora filial en Pan de Azúcar del canal 10 de Montevideo. María Laura, ¿usted cree que los bancos hacen beneficencia? No, no lo cree, estamos de acuerdo. Cuando con mi compañera pagamos con la tarjeta de débito argentina en Uruguay en un supermercado, la proveeduría del pueblo, en ANCAP o en una ferretería, la operación se realiza al cambio de un peso argentino igual a 3,40 pesos uruguayos. Pero, si vamos al cambista que se rige por la cotización del “mercado” por cada argentino nos dan hoy apenas 1,50 uruguayos… La especulación nos hace una retención mayor a la del 35 % que nos hace la agencia estatal de impuestos argentina (AFIP), y que si no nos corresponde tributar sobre las ganancias y los bienes personales nos la devuelve. Sí, nos la devuelve. El Estado argentino simplemente retiene preventivamente ese porcentaje ante la posibilidad de que pudiéramos estar eludiendo obligadas contribuciones propias o ajenas, en el último caso como intermediarios. ¿Y que hace la pequeña burguesía uruguaya con esos pesitos argentinos que compra tan baratos?, va corriendo a Buenos Aires a proveerse de ropa, televisores y chucherías… de los que quizá después se desprende previo pago de “fuertes pesotes” orientales. Torpe manganeta que nos hace mal a uruguayos y argentinos de buena fe (propietarios y arrendatarios en Punta del Este quedan exceptuados de la calificación), y especialmente perjudica a la pequeña industria uruguaya sobreviviente del neoliberalismo extremo de blancos y colorados.

Para colmo de los colmos, la famosa Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), un ente binacional compuesto por los dos Estados, Uruguay y Argentina, fija las tarifas de peaje en los puentes sobre el río de los pájaros según una “relación blue”. ¡Pepe y Cristina, hagan parar la mano!1 Ve, María Laura, en estas cosas tenemos que ponernos de acuerdo (otros temas y Lanata, ahora, los dejamos pendientes). ¡Abrazos!

Nota:
1 Ver en este mismo blog «Puentes “azules” sobre el río Uruguay», 26.11.2013.

lunes, 6 de enero de 2014

¿Democracia o capitalismo? Décima carta a las izquierdas / Boaventura de Sousa Santos (1)



Con insistencia publicamos textos exhibiendo las miserias que ha ocasionado y ocasiona el modo de producción que hace ya más de medio milenio cifró su acumulación originaria de riqueza y de poder en la esclavitud y la colonización de los pueblos, para separar a los productores de la propiedad de los medios de producción y montar el gran aparato capitalista. Aun siendo que nos leen en lugares alejados de disímiles distancias del gran estuario suramericano que une y separa a Argentina y Uruguay, como en Rusia, Estados Unidos de Norte América, Malasia, China, Alemania, Chile, Brasil o Bolivia, solemos sentirnos solos. Solos como en la geografía y las sociedades cercanas, entre viandantes, vecinos y hasta parientes. Tanto es el sentir que, a veces, nos parece ya querer perder la lucha, cansados.



El texto de Sousa Santos es tan claro como los versos del gran Nicolás Guillén: canta claro…  (G. E.)

Décima carta a las izquierdas, Sousa Santos



Al inicio del tercer milenio, las fuerzas de izquierda se debaten entre dos desafíos principales: la relación entre democracia y capitalismo, y el crecimiento económico infinito (capitalista o socialista) como indicador básico de desarrollo y progreso. En estas líneas voy a centrarme en el primer desafío.



Contra lo que el sentido común de los últimos cincuenta años nos puede hacer pensar, la relación entre democracia y capitalismo siempre fue una relación tensa, incluso de contradicción. Lo fue, ciertamente, en los países periféricos del sistema mundial, en lo que durante mucho tiempo se denominó Tercer Mundo y hoy se designa como Sur global. Pero también en los países centrales o desarrollados la misma tensión y la misma contradicción estuvieron siempre presentes. Basta recordar los largos años de nazismo y fascismo.



Un análisis más detallado de las relaciones entre capitalismo y democracia obligaría a distinguir entre diferentes tipos de capitalismo y su dominio en diferentes períodos y regiones del mundo, y entre diferentes tipos y grados de intensidad de la democracia. En estas líneas concibo al capitalismo bajo su forma general de modo de producción y hago referencia al tipo que ha dominado en las últimas décadas, el capitalismo financiero. En lo que respecta a la democracia, me centro en la democracia representativa tal como fue teorizada por el liberalismo.



El capitalismo sólo se siente seguro si es gobernado por quien tiene capital o se identifica con sus “necesidades”, mientras que la democracia es idealmente el gobierno de las mayorías que no tienen capital ni razones para identificarse con las “necesidades” del capitalismo, sino todo lo contrario. El conflicto es, en el fondo, un conflicto de clases, pues las clases que se identifican con las necesidades del capitalismo (básicamente, la burguesía) son minoritarias en relación con las clases que tienen otros intereses, cuya satisfacción colisiona con las necesidades del capitalismo (clases medias, trabajadores y clases populares en general). Al ser un conflicto de clases, se presenta social y políticamente como un conflicto distributivo: por un lado, la pulsión por la acumulación y la concentración de riqueza por parte de los capitalistas, y, por otro lado, la reivindicación de la redistribución de la riqueza generada en gran parte por los trabajadores y sus familias. La burguesía siempre ha tenido pavor a que las mayorías pobres tomen el poder y ha usado el poder político que le concedieron las revoluciones del siglo XIX para impedir que eso ocurra. Ha concebido a la democracia liberal de modo de garantizar eso mismo a través de medidas que cambiaron con el tiempo, pero mantuvieron su objetivo: restricciones al sufragio, primacía absoluta del derecho de propiedad individual, sistema político y electoral con múltiples válvulas de seguridad, represión violenta de la actividad política fuera de las instituciones, corrupción de los políticos, legalización del lobby... Y siempre que la democracia se mostró disfuncional, se mantuvo abierta la posibilidad del recurso a la dictadura, algo que sucedió muchas veces.



Después de la Segunda Guerra Mundial, muy pocos países tenían democracia, vastas regiones del mundo estaban sometidas al colonialismo europeo, que servía para consolidar el capitalismo euro-norteamericano, Europa estaba devastada por una guerra que había sido provocada por la supremacía alemana, y en el Este se consolidaba el régimen comunista, que aparecía como alternativa al capitalismo y la democracia liberal. En este contexto surgió en la Europa más desarrollada el llamado capitalismo democrático, un sistema de economía política basado en la idea de que, para ser compatible con la democracia, el capitalismo debería ser fuertemente regulado, lo que implicaba la nacionalización de sectores clave de la economía, un sistema tributario progresivo, la imposición de las negociaciones colectivas e incluso, como sucedió en la Alemania Occidental de entonces, la participación de los trabajadores en la gestión de empresas. En el plano científico, Keynes representaba entonces la ortodoxia económica y Hayek, la disidencia. En el plano político, los derechos económicos y sociales (derechos al trabajo, la educación, la salud y la seguridad social, garantizados por el Estado) habían sido el instrumento privilegiado para estabilizar las expectativas de los ciudadanos y para enfrentar las fluctuaciones constantes e imprevisibles de las “señales de los mercados”. Este cambio alteraba los términos del conflicto distributivo, pero no lo eliminaba. Por el contrario, tenía todas las condiciones para instigarlo luego de que se debilitara el crecimiento de las tres décadas siguientes. Y así sucedió.



Desde 1970, los Estados centrales han estado manejando el conflicto entre las exigencias de los ciudadanos y las exigencias del capital mediante el recurso a un conjunto de soluciones que gradualmente fueron dando más poder al capital. Primero fue la inflación (1970-1980); después, la lucha contra la inflación, acompañada del aumento del desempleo y del ataque al poder de los sindicatos (desde 1980), una medida complementada con el endeudamiento del Estado como resultado de la lucha del capital contra los impuestos, del estancamiento económico y del aumento de los gastos sociales originados en el aumento del desempleo (desde mediados de 1980), y luego con el endeudamiento de las familias, seducidas por las facilidades de crédito concedidas por un sector financiero finalmente libre de regulaciones estatales, para eludir el colapso de las expectativas respecto del consumo, la educación y la vivienda (desde mediados de 1990). Hasta que la ingeniería de las soluciones ficticias llegó a su fin con la crisis de 2008 y se volvió claro quién había ganado en el conflicto distributivo: el capital. La prueba: la conversión de la deuda privada en deuda pública, el incremento de las desigualdades sociales y el asalto final a las expectativas de una vida digna de las mayorías (los trabajadores, los jubilados, los desempleados, los inmigrantes, los jóvenes en busca de empleo) para garantizar las expectativas de rentabilidad de la minoría (el capital financiero y sus agentes). La democracia perdió la batalla y sólo evitará ser derrotada en la guerra si las mayorías pierden el miedo, se rebelan dentro y fuera de las instituciones y fuerzan al capital a volver a tener miedo, como sucedió hace sesenta años.



En los países del Sur global que disponen de recursos naturales la situación es, por ahora, diferente. En algunos casos, por ejemplo en varios países de América latina, hasta puede decirse que la democracia se está imponiendo en el duelo con el capitalismo, y no es por casualidad que en países como Venezuela y Ecuador se comenzó a discutir el tema del socialismo del siglo XXI, aunque la realidad esté lejos de los discursos. Hay muchas razones detrás, pero tal vez la principal haya sido la conversión de China al neoliberalismo, lo que provocó, sobre todo a partir de la primera década del siglo XXI, una nueva carrera por los recursos naturales. El capital financiero encontró ahí y en la especulación con productos alimentarios una fuente extraordinaria de rentabilidad. Esto permitió que los gobiernos progresistas –llegados al poder como consecuencia de las luchas y los movimientos sociales de las décadas anteriores– pudieran desarrollar una redistribución de la riqueza muy significativa y, en algunos países, sin precedentes. Por esta vía, la democracia ganó nueva legitimidad en el imaginario popular. Pero, por su propia naturaleza, la redistribución de la riqueza no puso en cuestión el modelo de acumulación basado en la explotación intensiva de los recursos naturales y, en cambio, la intensificó. Esto estuvo en el origen de conflictos –que se han ido agravando– con los grupos sociales ligados a la tierra y a los territorios donde se encuentran los recursos naturales, los pueblos indígenas y los campesinos.



En los países del Sur global con recursos naturales pero sin una democracia digna de ese nombre, el boom de los recursos no trajo ningún impulso a la democracia, pese a que, en teoría, condiciones mas propicias para una resolución del conflicto distributivo deberían facilitar la solución democrática y viceversa. La verdad es que el capitalismo extractivista obtiene mejores condiciones de rentabilidad en sistemas políticos dictatoriales o con democracias de bajísima intensidad (sistemas casi de partido único), donde es más fácil corromper a las elites, a través de su involucramiento en la privatización de concesiones y las rentas del extractivismo. No es de esperar ninguna profesión de fe en la democracia por parte del capitalismo extractivista, incluso porque, siendo global, no reconoce problemas de legitimidad política. Por su parte, la reivindicación de la redistribución de la riqueza por parte de las mayorías no llega a ser oída, por falta de canales democráticos y por no poder contar con la solidaridad de las restringidas clases medias urbanas que reciben las migajas del rendimiento extractivista. Las poblaciones más directamente afectadas por el extractivismo son los campesinos, en cuyas tierras están los yacimientos mineros o donde se pretende instalar la nueva economía agroindustrial. Son expulsados de sus tierras y sometidos al exilio interno. Siempre que se resisten son violentamente reprimidos y su resistencia es tratada como un caso policial. En estos países, el conflicto distributivo no llega siquiera a existir como problema político. De este análisis se concluye que la actual puesta en cuestión del futuro de la democracia en Europa del Sur es la manifestación de un problema mucho más vasto que está aflorando en diferentes formas en varias regiones del mundo. Pero, así formulado, el problema puede ocultar una incertidumbre mucho mayor que la que expresa. No se trata sólo de cuestionar el futuro de la democracia. Se trata, también, de cuestionar la democracia del futuro. La democracia liberal fue históricamente derrotada por el capitalismo y no parece que la derrota sea reversible. 

Por eso, no hay que tener esperanzas de que el capitalismo vuelva a tenerle miedo a la democracia liberal, si alguna vez lo tuvo. La democracia liberal sobrevivirá en la medida en que el capitalismo global se pueda servir de ella. La lucha de quienes ven en la derrota de la democracia liberal la emergencia de un mundo repugnantemente injusto y descontroladamente violento debe centrarse en buscar una concepción de la democracia más robusta, cuya marca genética sea el anticapitalismo. Tras un siglo de luchas populares que hicieron entrar el ideal democrático en el imaginario de la emancipación social, sería un grave error político desperdiciar esa experiencia y asumir que la lucha anticapitalista debe ser también una lucha antidemocrática. Por el contrario, es preciso convertir al ideal democrático en una realidad radical que no se rinda ante el capitalismo. Y como el capitalismo no ejerce su dominio sino sirviéndose de otras formas de opresión, principalmente del colonialismo y el patriarcado, esta democracia radical, además de anticapitalista, debe ser también anticolonialista y antipatriarcal. Puede llamarse revolución democrática o democracia revolucionaria –el nombre poco importa–, pero debe ser necesariamente una democracia posliberal, que no puede perder sus atributos para acomodarse a las exigencias del capitalismo. Al contrario, debe basarse en dos principios: la profundización de la democracia sólo es posible a costa del capitalismo; y en caso de conflicto entre capitalismo y democracia debe prevalecer la democracia real.





Nota:

(1) Boaventura de Sousa Santos nació en Portugal en 1940, es sociólogo y profesor catedrático de Economía en la Universidad de Coimbra, Portugal, y Director del Centro de Estudios Sociales de la misma casa de estudios. El texto corresponde a la “Décima carta a las izquierdas”. Otras “cartas” del autor pueden verse en el sitio Rebelión: http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Boaventura%20de%20Sousa%20Santos&inicio=0