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jueves, 5 de enero de 2017

Débiles o no, materiales e ideológicas líneas de contacto entre macristas y algunos kirchneristas

Cueva de las manos, en Santa Cruz










Para estar atentos y deslindar, rechazar o reparar, dos cuestiones nuevas en la actualidad argentina muestran líneas de contacto entre figuras macristas y kirchneristas del cruel y devastador mundo de los negocios. El lanzador de bolsos con dólares “Ahora sí”, José López, cuando tuvo testigos de ello en la madrugada provinciana de General Rodríguez en junio de 2016 y al interior de un dudoso monasterio fue un indicio de esos contactos en clave más o menos dramática y tal paso de comedia.1

Ahora, en enero de 2017, aparecen sospechas de vinculaciones entre sobornos reconocidos por la empresa privada brasileña de obras públicas Odrebecht y funcionarios públicos del gobierno de Cristina Fernández, vinculados quizá también con funcionarios del actual Gobierno –como el ministro Juan José Aranguren (Shell)–, y la circunstancia de que esos sobornos empresarios (ultra capitalistas, no de fábricas recuperadas por cooperativistas…), tendrían como coprotagonistas a Calcaterra, primo de Mauricio Macri y presumido “subrogante” en los negocios con el Estado del mismo Mauricio y su padre Franco (recordar años de plomo de 1976 a 1983). Ángelo Calcaterra (titular de Iecsa) y los dueños de Odrebecht son socios en el soterramiento de un tramo urbano de la línea ferroviaria Sarmiento, obra a la que el primo de Calcaterra facilitó muchos millones de las arcas estatales que no estaban previstos en la adjudicación de la obra hecha en época de los autores de “La pesada herencia”.2

Por otro lado tanto el Gobierno actual de la Provincia de Santa Cruz, cuya titular es Alicia Kirchner, como el nacional que encabeza un santo virrey, están interesados en no oponerse al interés de una empresa minera británica de hacer exploraciones y explotaciones a cielo abierto en la provincia sureña en inmediaciones de la Cueva de las manos, una reserva de pinturas rupestres con cerca de diez mil años de antigüedad y que ha sido declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.3

Quienes se oponen a la concesión para la exploración y eventual explotación ponen el acento en que se produciría una destrucción del medio ambiente físico poniendo en peligro la conservación de esa riqueza histórica y cultural.

Claro, en un moderno país capitalista sin “pensamiento crítico” pero con un pueblo “entusiasta y optimista”4 los negocios son negocios (ajenos)...

Notas: