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jueves, 29 de octubre de 2015

El periodista Carlos Aznárez amenazado por una causa penal que le iniciara la DAIA por ser solidario con el pueblo palestino



UTPBA, 29.10.2015




La Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) y la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), se solidarizan con el periodista Carlos Aznárez, amenazado a través de una acción penal impulsada por la Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina (DAIA) por reproducir información en torno  a la situación de violencia que vive el pueblo palestino.

A continuación, la CARTA ABIERTA dada a conocer por Aznárez:

Esta vez me toca escribir en primera persona, ya que como director desde hace 22 años de la plataforma comunicacional Resumen Latinoamericano (periódico, radio y TV) me veo lamentablemente inserto en una acción contra los derechos a opinar, a informar y a manifestar, que están explícitamente amparados por la Constitución Nacional de la República Argentina.

¿Cómo comenzó todo?

Días atrás, recibí en mi casilla de correos un mail de la empresa Google (escrito en inglés) en el que me informaba que «en el plazo de diez días» Google debería facilitar el acceso a todos mis correos, en función de una intimación formulada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas N. 28 donde está radicada la causa Causa Nº 7271/15. 

De esta singular manera me enteré de un increíble atropello a mi privacidad como periodista ya que se trata de los correos que habitualmente utilizo para intercambiar información con otros colegas o con diferentes medios de comunicación, amén de las lógicas direcciones personales que cualquiera pueda tener en su casilla. Dicha intromisión se basa en una denuncia penal formulada por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que me acusa lisa y llanamente por ser solidario con el pueblo palestino.

La DAIA y sus abogados, se personaron ante la Fiscalía Nº 25 para acusarme de«organización y propaganda discriminatoria», blandiendo el  argumento del «antisemitismo». Las razones esgrimidas para tamaño procedimiento son más que burdas y me ofenden como ciudadano y como  periodista.

La DAIA se refiere a mi participación en una actividad solidaria con el pueblo palestino en agosto del año 2014, cuando toneladas de bombas israelíes caían sobre Gaza y provocaban miles de muertos inocentes –con un alto porcentaje de niñas y niños– entre la población de esa ciudad, así como hoy ocurre en Cisjordania. En esa ocasión, como en tantas otras, debido a mi tarea profesional, ejercida tanto en el periódico Resumen Latinoamericano como colaborando con los canales internacionales Rusia Today, HispanTV y ALBA TV, me tocó cubrir periodísticamente las alternativas del acto y además fui invitado a expresar mi opinión sobre lo que venía ocurriendo en Gaza.

Sólo el hecho de estar allí presente junto a otros argentinos, describiendo crudamente lo que estaba ocurriendo en Gaza y en todo el territorio palestino, parece resultar un delito para mis acusadores, y por ello tratan de enjuiciarme solicitando una pena carcelaria para de esta manera poner en marcha una abierta persecución al derecho de información, expresión y opinión.

Es por todo ello que quiero DENUNCIAR este grave atropello contra mi persona y el medio que represento, al que indudablemente se intenta discriminar y cercenar en su función informativa.

Carlos Aznáres

miércoles, 28 de octubre de 2015

“Argentina: Scioli no se escribe con K”, por Aram Aharonian



alai amlatina, 28.10.2015 



Es difícil discutir los números. Daniel Scioli, el candidato presidencial del oficialista Frente para la Victoria, sacó 36,86 % de los votos en la primera vuelta de las elecciones del domingo: 8.996.194 sufragios. El candidato presidencial de la alianza derechista Cambiemos, Mauricio Macri, se quedó con 34,33 % y 8.379.016 votos: 617 mil menos. O sea, ganó Scioli, pero como no superó el 45 % y la diferencia fue menor de 10 %, irán ambos a una segunda vuelta el 22 de noviembre.
 

La causa de este acercamiento, el inesperado triunfo en la Provincia de Buenos Aires de María Eugenia Vidal, de la coalición Cambiemos que lidera Macri, una provincia históricamente peronista y que reúne 46 % de los votos de todo el país. Con 39,5 % de los votos frente al 35,1 del candidato del Frente para la Victoria, será la primera mujer en gobernar la provincia más poblada y compleja del país.
 

Mientras la fórmula presidencial del FpV obtuvo 3,4 millones de votos bonaerenses, Aníbal Fernández, candidato a gobernador, sólo consiguió 3,1 millones. Más de 300 mil votos de diferencia en contra, lo que seguramente lo llevó al aún hoy Jefe de Gabinete de la Presidencia a sembrar la manifiesta sospecha de la traición de algunos de sus compañeros.
 

Muchos, dentro del kirchnerismo-peronismo-progresismo (si es que existe) se preguntan hoy si Scioli fue el mejor candidato, máxime cuando se intentó instalar la idea de que “el candidato es el proyecto” como fórmula para amalgamar a Scioli con el kirchnerismo, el que superaba 50 % de credibilidad en las encuestas.
 

Recién en la noche del domingo el gobernador bonaerense decidió recordar la re-estatización de la petrolera YPF y de Aerolíneas Argentinas, la reestructuración de la deuda externa, y las políticas sociales. Cristina se alejó y no fue determinante en la campaña. Es más, La Cámpora –sector juvenil kirchnerista– no estuvo en el acto de cierre de campaña.
 

Otros se preguntan por qué en doce años de gobierno el kirchnerismo no supo o no pudo modelar candidatos a su medida, ni a la presidencia ni a las gobernaciones. Y ahora, además, perdió el control total de la Cámara de Diputados (conserva holgadamente la primera minoría), aunque tiene mayoría en el Senado.
 

Scioli lleva una gestión de ocho años en la Provincia de Buenos Aires, con aciertos y también con errores. Su perfil está alejado de la emotividad, de la épica kirchnerista, de la irrupción de la juventud, del relato de país de Néstor y Cristina.
 

Scioli aceptó lo que le decían sus constructores de imagen y siempre habló como si las elecciones fueran un mero trámite. Recordó que existía la confrontación y que estaba en medio de una batalla de ideas, cuando ya se habían emitido los votos.
 

Hasta ahora, el escenario de lucha no era –según sus consultores– bueno ni para Scioli ni para Macri: ahora saldrán a confrontar, a masacrarse. Si es que quieren ganar, claro.
 

La política no puede prescindir de los medios de comunicación ni de las redes sociales, pero tampoco puede prescindir del territorio y de la militancia. Lo que no hizo Scioli en la campaña hasta la conferencia de prensa del domingo fue romper la lógica del funcionariato, la dirigencia (sin gente) ávida de ministerios y una partidocracia mayoritariamente prekirchnerista. Ese estilo proselitista lo aleja de la mujer y el hombre de a pie, le quita frescura y lo aísla del pueblo, repetía un enojado dirigente del Movimiento Evita.
 

Daniel Scioli aparece como un político de siglo XX, mientras Mauricio Macri logró convertir –con el inapreciable apoyo de la Unión Cívica Radical– a un pequeño grupo de la Capital en un movimiento con anclaje territorial, tejiendo alianzas con connotados personajes del pasado y sumando jóvenes provenientes de los ambientes faranduleros, pero también académicos.
 

El vacío programático de Macri fue llenado de mercadeo político, en el que se recita “cambio” pero no se propone nada nuevo. Parte con viento de cola, aunque en el camino deberá enfrentarse con Scioli en un escenario al que ambos hasta ahora rehuyeron.
 

Desde las PASO (elecciones internas obligatorias) de agosto hasta las elecciones del 25 de octubre, se sumaron casi millón y medio de votantes, parte de ese pueblo que es muy distinto al de hace 12 años, cuando no lograba salir del corralito y sucumbía en la crisis para gambetear el hambre y la miseria. Hoy existe una sociedad con alta demanda social (y requerimientos básicos satisfechos) que busca nuevas respuestas.




Notas:

*Aram Aharonian es periodista y docente uruguayo-venezolano, director de la revista Question, fundador de Telesur, y director del Observatorio Latinoamericano en Comunicación y Democracia (ULAC).

El texto original distribuido por alai amlatina fue editado en aspectos de estilo para su publicación en Ansina es…
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lunes, 26 de octubre de 2015

Argentina. Elecciones: fraude. Acciones contrarias a la verdad. Concluyen



En un año de asociadas asambleas con debate de propuestas, discusiones, análisis de coyuntura y elección de representantes del poder popular, ahora, en cambio, en lugar de un cocoliche de euforias y pesadumbres tendríamos un pueblo más consciente, maduro y solidario emprendiendo nuevas construcciones políticas.

Desde el pasado 10 de octubre –cuando publicamos “Corrupción, coaliciones, unión y organización”–, tuvimos la cuidadosa decisión en tiempo electoral de abstenernos de hacer más comentarios sobre actualidad y, principalmente, sobre pronósticos y vaticinios políticos. Aquella columna referida aludió a arraigados hábitos individualistas y antisociales en sectores originalmente populares, y no fue casual la alusión.

Llegó ahora el momento de las reflexiones del día después, y vamos a volver sobre una cuestión que siempre hemos expuesto sin mengua: nuestra opinión sobre la ya imposible sustentabilidad de la democracia liberal-capitalista (incluido su sistema de elecciones políticas) y el papel reaccionario de la capa social que es su principal soporte en el mercado electoral: la llamada “clase media”.

En todo el subcontinente suramericano las agencias oficiales y oficiosas del capitalismo realmente existente se han concentrado en acciones para desbaratar los procesos populares a los que, mal o bien, llaman “populismos”. El Partido de los Trabajadores de Brasil y el kirchnerismo argentino están en la picota; caídos ambos, apenas un soplido puede acabar con otras experiencias. Probablemente sea Bolivia el límite que pare la avanzada imperial.

Argentina ha venido viviendo un año completo de campaña electoral en tanto pujas y escenificaciones publicitarias tendenciosas, como las montadas alrededor de la vida y la muerte de Alberto Nisman y de la elección de Gobernador en Tucumán. La “ciudadanía” fue convertida en cautiva del mercadeo de meras consignas.

Quienes construyeron el fantasma del fraude electoral oficial concretaron la puesta en funciones de decenas y centenas de micro fraudes “conceptuales”, de presuntas verdades (como decir que al aceite de girasol se le ha quitado todo vestigio de colesterol). En la operatoria hubo intelectuales y técnicos orgánicos del poder real operando recursos tecnológicos propios y asociados: diarios, televisión, agencias de noticias, etc. Y el mercado resolvió. El consumidor votante fue su mano “visible”, así, en singular: votante que, incluso amuchado, no actúa como parte de un colectivo sino de manera  individual, sin convicciones sociales ni políticas y además, las más de las veces, con alto grado de oportunismo.

El abogado argentino Gustavo Maradini, radicado y ejerciendo en Sevilla, España, en un panel de análisis sobre el kirchnerismo conducido por Pablo Iglesias1 en el programa “Fort Apache” de HispanTV el pasado 3 de octubre2, caracterizó con precisión los rasgos prototípicos de nuestra clase media: «es pendular —dijo—, vota gobiernos populares cuando está mal, crece con esos gobiernos populares y cuando está bien cree que es más que lo que es y empieza a votar a los gobiernos de derecha; estos gobiernos de derecha la empobrecen nuevamente y la clase media reinicia el ciclo». El brasileño Beto Vazquez Muñoz, investigador en la Universidad Complutense de Madrid y también miembro del panel, manifestó que la descripción hecha por Maradini coincidía con las que se podía hacer de las capas medias brasileñas.

Concluyen

Concluye en Suramérica un ciclo popular virtuoso y medianamente largo, de más de un decenio, que lamentablemente fue temeroso de profundizarse. En Argentina, en los ámbitos comunes de debate y acción política como también de manera ampliamente pública, se advirtió que esa profundización era imprescindible. Mientras sectores de la izquierda, por caso la trotskista, prefiere persistir en la micro-acumulación parlamentaria y continuar aislada del protagonismo de masas –llamando incluso a votar en blanco en el balotaje del 22 de noviembre–, otros partidos y corrientes marxistas se han mantenido sumados a la constitución de Unidos y Organizados junto a, entre otras organizaciones, La Cámpora, Kolina, la Agrupación Evita y Nuevo Encuentro.

Ese ciclo que concluye es el de la inclusión social, y ello está generando fundados temores en vastos sectores de asalariados, jubilados y de profesionales, estudiantes y pequeños empresarios. Se los ha escuchado hoy manifestarlo en llamadas telefónicas a programas de radio.

También concluye su vigencia el liberalismo político. La recomposición capitalista en América y Europa septentrionales exige volver a ordenar la periferia sureña, especialmente la latinoamericana. Lo que se esboza ahora es el comienzo de ese juego. Si el costo económico de tan prolongada campaña electoral referida antes para implantar la nueva etapa ha sido altísimo, también lo fue el deterioro de recursos humanos: propios y ajenos. La democracia liberal no se perfeccionó sino que profundizó su deterioro y corrupción.

En un año de asociadas asambleas con debate de propuestas, discusiones, análisis de coyuntura y elección de representantes del poder popular, ahora, en cambio, en lugar de un cocoliche de euforias y pesadumbres tendríamos un pueblo más consciente, maduro y solidario emprendiendo nuevas construcciones políticas. Es la construcción política colectiva y no el consumo individual de mercado el acicate del desarrollo popular.


Notas:
1 Pablo Manuel Iglesias Turrión, conocido como Pablo Iglesias, es un politólogo, político y presentador de televisión español, actual secretario general y eurodiputado de Podemos. Wikipedia
2 https://youtube.com/watch?v=0v8cEcm_30Q

martes, 13 de octubre de 2015

¿Qué gusto tiene el DRAE de la lengua?: ¡A dinero!... ¡A dinero y más dinero!…



Cuando hoy ingresé para hacer una consulta en la versión digital y en línea del Diccionario de la Academia Española, me encontré con la sorpresa de que me derivaba sí o sí, sin otra alternativa, a ver la respuesta en el marco de la campaña publicitaria de un banco comercial con sede en Barcelona: La Caixa.

En una pasada oportunidad, cuando el fallecimiento del líder venezolano Hugo Chávez, otra empresa financiera, el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), a través de su Fundación del Español Urgente (Fundéu), un organización que anuncia está asesorada por la Real Academia Española, los banqueros resolvieron que –como consecuencia de la vieja sentencia de que muerto el perro se acaba la rabia–, no cabía más hablar de “chavismo” sino de “ex chavismo” (en realidad escribieron “exchavismo” considerando que “ex” es un prefijo que va unido al vocablo que modifica, y no como consideramos muchos de que se trata de un “prefijo autónomo de valor de adjetivo”. Véase en http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=mCmmW1s3ED66AfojsM).

Los deseos de fijar cátedra política de la gran banca financiera internacional –espacio que de distintas maneras ocupan tanto el BBVA como La Caixa–, se da de narices contra la realidad, pero, sin duda, molesta… Ni muertos Chávez, Perón, Karl Marx, Lenin, Trotsky o Ernesto Guevara han finiquitado las ideas y prácticas chavistas, peronistas, marxistas, leninistas, trotskistas o guevaristas. Tales argucias no son siquiera de intelectuales orgánicos, sino solamente de “ex”… (a propósito ver una contribución que hicimos en ALAI América Latina en Movimiento: ¿Poschavismo? ¡La Fundéu!: http://www.alainet.org/es/active/62254).

Ahora, hoy, hace apenas un ratico, envié este mensaje a la Dirección del DRAE (a través de su formulario de “contacto”: http://www.rae.es/formulario/contacto):

«No se trata de una consulta sino de advertirles de que una cosa es que aparezca una empresa o una marca comercial apoyando a un emprendimiento cultural de carácter mundial, tal vuestra Academia de la Lengua, y otra es convertir el sitio en Internet del DRAE en una “Web publicitaria de negocios” plagada de mensajes y vínculos directos, explícitos o subliminales. ¡Por favor, ya lindaban con el mal gusto los “consejos políticamente reaccionarios” de la Fundéu!»

Os invito, queridos amigos, a multiplicar la queja ante los “lingüistas” con mal sabor en su DRAE…

“¿Hacia dónde va la oposición argentina?”, por Gisela Brito*



artículos de opinión del
centro estratégico latinoamericano de geopolítica (celag),
quito, ecuador, 13.10.2015

El dilema en el último año dentro del campo opositor en Argentina estuvo centrado en los ejes unidad/atomización y crítica acérrima/aceptación selectiva de algunas políticas del oficialismo. En ese derrotero Macri (PRO/Cambiemos) y Massa (FR/UNA) fueron delineando espacios diferenciados que compiten entre sí por el voto no kirchnerista. A dos semanas de las elecciones presidenciales, los sondeos de intención de voto realizados por las principales encuestadoras privadas coinciden en proyectar un escenario sin grandes variaciones respecto al resultado de las PASO de agosto: el FPV continúa liderando y la incógnita es si logrará o no imponerse en primera vuelta1; el macrismo no conseguiría crecer y podría incluso perder votos; y el massismo lograría mantener un caudal de apoyo similar al de las primarias e incluso crecer algunos puntos. Con estas proyecciones, la disputa de Cambiemos con el Frente para la Victoria no se cristalizaría en un escenario de polarización, apareciendo los apoyos repartidos entre las tres fuerzas. Un dato a tener en cuenta es que el crecimiento de UNA se daría a costa de la pérdida de apoyos de Cambiemos y no del FPV (cuyo voto es menos volátil), lo cual podría facilitar la elección de Scioli en primera vuelta. El último tramo de la campaña podría ser decisivo en un final que todavía está abierto.

En este panorama pre-electoral, Cambiemos y UNA se están viendo paradójicamente forzados a competir entre sí más que por ganar la elección por ocupar el segundo lugar que les daría el pase a un hipotético balotaje2. El principal desafío que enfrentan ambas fuerzas en esta disputa intra-oposición es no aparecer ante la sociedad con la “etiqueta” de “segundos” puesta antes de tiempo, en lugar de como “candidato ganador” o “potencial presidente”. En otras palabras, el riesgo es asumir –en términos simbólicos– demasiado pronto una derrota, lo cual los posicionaría aún peor para intentar aunar fuerzas y apelar al “voto útil” de cara a un posible balotaje.

Por eso la estrategia de Cambiemos está centrada en buscar polarizar con el FPV ignorando a UNA para posicionarse como el mejor competidor del kirchnerismo. En el caso de Massa, el tercer lugar lo tensa a tener que destacarse para evitar ser fagocitado por los otros dos polos. Su estrategia está centrada en una campaña con alto impacto mediático cuyos ejes se estructuran en torno a propuestas agresivas sobre inseguridad y narcotráfico, con un lugar también central para el plano económico. Si hace unos meses UNA parecía diluirse (incluso en términos literales con el éxodo de una buena parte de sus dirigentes que retornaron al FPV o migraron hacia el macrismo), el panorama presente parece más alentador. Una buena estrategia comunicacional y la alianza con el gobernador de Córdoba (tercer distrito electoral) sirvió para apaciguar las aguas y recuperar algo del espacio perdido.

En Cambiemos, las dificultades en los últimas semanas fueron enormes: luego de que sus candidatos perdieran casi la totalidad de las elecciones celebradas a nivel local, el ensayo de “mimetización” con algunas políticas centrales del kirchnerismo asumiéndolas como conquistas ya definitivas desdibujó la identidad que venía construyendo como espacio político. A todo ello se sumó el destape de importantes escándalos de corrupción en la administración del gobierno de la capital del país. Componentes que en conjunto configuran un panorama sumamente complejo frente a la elección.

En suma, en esta coyuntura pre-electoral las incógnitas y las disputas continúan a la orden del día, tanto entre oficialismo y oposición como al interior de cada campo. Habrá que esperar a conocer unos resultados que determinarán la continuidad o no del proyecto político iniciado en 2003, prestando especial atención a lo que suceda en la Provincia de Buenos Aires, donde el desempeño del FPV resultará determinante en la definición nacional.

No obstante, el día después de la elección es de esperar novedades en el campo opositor que pueden incluso ir más allá del propio resultado electoral. 2015 viene siendo el año de lo “judicial” como recurso para intentar desgastar al gobierno. Esa vía, que inició de manera escandalosa con el caso Nisman en enero, y cuyo capítulo más reciente fue la cuestión del fraude en Tucumán, aún tiene mucho filo por sacar si los resultados electorales no los favorecen, al menos así lo entienden los sectores reaccionarios. Ante un contexto adverso, la oposición podría buscar judicializar su derrota. Por ello la prensa opositora ya especula con instalar en la agenda disputas jurídicas en torno a la interpretación de los porcentajes obtenidos dependiendo si se contempla o no el voto en blanco, o con la posibilidad de que ante denuncias de irregularidades en la elección, el poder electoral pudiera retrasar la segunda vuelta o incluso la asunción del próximo presidente, prevista para el 10 de diciembre. Suenan a disparates –igual que vistos desde el presente el caso Nisman y el del fraude tucumano– pero pueden ser más o menos efectivos si la apuesta es deslegitimar al gobierno entrante. Es decir, la apuesta no es tanto por el resultado final, sino por el “durante” de la instalación de un fenómeno mediático. Lo cual parece ser la única alternativa de esta oposición que carece no sólo de un liderazgo aglutinador, cuyas fuerzas internas no lograron, tampoco por separado, articular un proyecto de país creíble con el cual disputar el poder de igual a igual con el kirchnerismo.

notas:
* Gisela Brito es argentina, licenciada en Sociología y miembro del Observatorio de Coyuntura del CELAG, también investigadora del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Argentina). La presente nota fue por nosotros editada para  Ansina es… Puede verse también en http://www.celag.org/hacia-donde-va-la-oposicion-argentina-por-gisela-brito/; véase otro artículo de Brito en http://www.plazademayo.info/la-deriva-de-la-oposicion-argentina-o-el-desafio-de-ganar-elecciones-sin-propuestas/
1 Según la legislación argentina para ganar la elección en primera vuelta es necesario obtener al menos 45 % de los votos válidos, o un porcentaje superior a 40 % con una diferencia de al menos 10 % sobre la segunda fuerza más votada.
2 Balotaje que se celebraría el 22 de noviembre.

sábado, 10 de octubre de 2015

Corrupción, coaliciones, unión y organización…



El dependiente de un negocio de barrio te vende mal cuatro litros de pintura pese a que le advertiste que el envase no es el mismo del que un año atrás le adquiriste, y que la pintura que solicitas deberá cubrir reparaciones en paredes ya teñidas del color “rojo teja” de la marca de pintura que habías comprado antes. (Te responde que es “lo mismo” y que “nada más” cambió el envase.) El dependiente, como quien lo emplea y regentea el negocio, hace reiterado uso de muletillas como una rioplatense que en otras latitudes tiene significados distintos –por caso en Cuba nombra a los zapatos de puntera redonda–, y con seguridad piensa que él mismo no es lo que sugiere la palabreja, pero que sí lo son todos los demás, los otros, y que especialmente lo es ese setentón al que cree ya del otro lado de “los vivos”. No sabe que si uno nunca lo ha sido en el sentido que se da al calificativo –es decir: lerdo, parsimonioso, irresponsable, con pocas luces o que obra como tal–, a esta edad, precisamente, uno lo es menos, además –y volviendo a la expresión que es más apropiada dirigida a un toro padrillo– porque las gónadas, ovarios y testículos, en mujeres y varones mayores tienen más valor simbólico de coraje para la reproducción ideológica y cultural, no para la pavada.



Pero lo que es jorobar, el dependiente jorobó, y con saña. La pintura resultó ser del color de una teja pintada con esmalte bermellón: rojo vivo, no marroncito barro cocido. Ante el reclamo aquél del negocio de barrio no accedió a la devolución del dinero y eso te hizo enojar (y su responsabilidad lo va a perseguir cada vez que se te cruce y lo mires sin decir ni pío, sabe él que no fue atento, y menos todavía honesto…). Entonces tuviste que ir a otra pinturería a comprar un “rojo teja” auténtico, es decir, color teja: barro cocido… Y para ir a otra pinturería cruzas la calle en una esquina por la prolongación de la vereda, franja de la calzada en la que el peatón tiene prioridad, y otro –como el que trampeó con la pintura, porque eso fue lo que hizo– te tira encima un auto nuevecito y reluciente. Le advertís con una seña de mano en alto que debería haber detenido su máquina, y mientras su “jermu” –dicho así porque probablemente así se asuma– sentada muy  maquilladita en la butaca delantera del acompañante con un niño sobre sus faldas te mira sonriente…, él, el “conductor”, te sampa el consabido “Chupame un…”.



Tu grito se escuchó. Dijiste que vos no le chupas nada a nadie… Algún vecino habrá pensado: “El viejo se cabreó, se cabreó bien en serio”. Pero no te cabreaste porque sí nomás. Te cabreaste porque estamos “casi” a merced…



Casi a merced…



Casi a merced de tipos (de tipos humanos “dependientes”) como los de la pinturería y el auto nuevecito, como los candidatos Massa y Macri, como otros enganchados y presumidos de “progresistas”, de parientes, deudos y amigos del fallecido Alberto Nisman, y casi a merced de Antonio Stiusso, jubilado de la “inteligencia” argentina y ahora ciudadano italiano en tránsito (?) según el pasaporte empleado para viajar desde Porto Alegre (Brasil) hasta Miami (EE. UU.). Stiusso, probablemente desde siempre o al menos desde hace ya muchísimo, espía con membresía y asignación dineraria en alguna o varias de las tantas “agencias” del ramo del país receptor que no lo descubre, para el caso su patrón, pero al que entre todos los argentinos le pagamos sueldos y gastos extras derivados de sus funciones “secretas” durante varias décadas… Casi a merced, porque dada una molicie o pereza intelectual de una vasta cantidad de pobladores que por la obnubilación de sus entendederas reacciona mal y lentamente (¿auténticos lerdos, parsimoniosos, irresponsables, con pocas luces o que obran como tales?) ante los riesgos, esa mitad más uno de todos puede estar de un lado o del otro del límite entre el peor y el mejor camino posible, que no es precisamente el que publicitan La Nación, Clarín, Perfil, las redes “privadas” de radio y televisión y personas con neuronas mal oxigenadas y cuentas bancarias bien.



Coaliciones   



La «unión transitoria de personas, grupos políticos o países con un interés determinado» –como los diccionarios las define–, ponen su peso y movimiento histórico imprimiendo los cambios hacia delante o hacia atrás. Así, en los años setenta y ochenta del siglo XX, con el “necesario” genocidio de una generación de jóvenes trabajadores y estudiosos suramericanos y de otros subcontinentes, se impuso la “revolución conservadora” conducida por los gerentes del capitalismo neoliberal (“financierizado”, se lo ha denominado), los que instalaron como mascarones de proa a dos esperpentos: Margaret Tatcher y Ronald Reagan. Tuvo, claro, esa “revolución”, esa vuelta hacia atrás, sus intelectuales orgánicos: muchísimos. Los más conocidos quizá Samuel Huntington y Francis Fukuyama.



Del lado occidental del gran estuario rioplatense fue Guido Di Tella, canciller de Carlos Saúl Menem, ya en la última década de esa centuria, quien inventó la acertada definición de la política de relaciones internacionales que imperó luego: “relaciones carnales”. Di Tella lo decía con una sonrisa, parecía hacerlo feliz su acierto. Digámoslo claramente: se trataba, y trata, de la introducción sin posibilidad de impedimento ni protección alguna en nuestro cuerpo –en nuestro cuerpo social colectivo, hay que entenderlo así– del artefacto que fuere causando ello satisfacción al mandante y sus lugartenientes, es decir a los violadores de nuestra integridad e identidad: de la integridad e identidad de los pueblos, de todos los pueblos.



El fakiu (Fuck you) o un dedo índice pasando entre el pulgar y el índice de la otra mano que forman “0” (en realidad el “cero” de 0 kay… de cero muerto (es un decir…)



Son los gestos comunes para decir “te violo” o “hacete violar”, groserías, sin duda, en su calificación menor. Mala pasta humana, enfermedad antisocial, egoísmo y vana presunción sobre sí mismos. Conductas frecuentes en las clases medias que reptan hacia “arriba” cada vez que son favorecidas por la llamada movilidad social que “motoriza” el consumo, y que –como se afirma en el vídeo de HispanTV, Fort Apache (Pablo Iglesias): “¿Fin o continuidad del kirchnerismo?” (entrada que sigue a la del homenaje al Che por Stella Calloni)– “llegados” a ciertos “consumos” culturales se transfiguran en “soy Nisman”, “que se vaya la yegua […] y que vuelvan los milicos, estábamos mejor”, o “no te dejan comprar dólares” y otras sartas de indignidades sobre una requerida “seguridad” propia que no impida la “inseguridad” que ellos mismos nos generan a nosotros, aprehendido ese discurso de ciertos diarios y medios de generación de opinión manejados por la CIA estadounidense, lo dijo el embajador de Nicaragua en España en el mismo programa de Pablo Iglesias: Fort Apache, en HispanTV.



Estos “gestitos” clase-medieros te los hacen infinidad de veces. Días pasados en otro incidente automovilístico (aclaro que conduzco vehículos con motor en llanura, montañas y ciudades desde hace más de cincuenta años) fue otro el que sobrepasando por la derecha y encerrando en una curva el que conducíamos, se burló ante mi bocinazo con el consabido dedito índice “penetrando”.



Corrupción



Estas conductas son señales claras de “corrupción ideológica”. Y sobre esta corrupción es imprescindible encontrar como actuar, con precisión. Resolverlas (disolver esas conductas) poniéndolas en evidencia a sus practicantes: en Pekín, o Beijing –como se translitera ahora de la escritura china a las románicas– hace algunos años se juntaba por un buen rato en tarimas instaladas en esquinas populosas de la ciudad a los transgresores de normas de tránsito, y un funcionario ad hoc los “retaba” a viva voz, para que se avergonzaran expuestos a la burla o al menosprecio de las gentes.



Ahora, que se menea tanto la crítica a los gobiernos populares argumentando que es en ellos en los que prolifera la corrupción, los (¿impolutos?) empresarios denunciantes deberían actuar por mano propia sobre sus congéneres de los negocios de “mano floja”: cortárselas de cuajo de un preciso hachazo a quienes reparten dádivas para obtener mejores ganancias sin mediar la sacrosanta competencia de mercado. Son los explotadores y expropiadores de los trabajadores, los que se apropian de la plusvalía y especulan con las depreciaciones de las monedas locales, quienes para asegurar la supervivencia de sus modus operandi pagan coimas y compran voluntades. Son los que las reciben, si jerarcas de los burós gubernamentales, mercenarios: hay que echarlos pero con las manos funcionando, para que aprendan a trabajar.



Pero si entre pares no hay rectificación de conductas porque en realidad no puede haberla dado que sus ideologías son consecuentes con sus quehaceres (la explotación y la apropiación), entonces habrá no que meterlos presos y darles de comer sino juntarlos de a decenas, cada vez una hora o dos, mezclados «igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches»1 en corrales entarimados en parques y paseos públicos los sábados y domingos cuando las familias pasean, para amonestarlos y avergonzarlos. Ahora, en los días presentes, organizaciones de “empresarios” denuncian la vulnerabilidad en que caerían sus miembros si prospera la investigación que se propone sobre las vinculaciones de empresas y empresarios con la dictadura genocida que imperó en Argentina entre 1976 y 1983. No están en esos entramados solamente dueños y gerentes del Ingenio azucarero Ledesma o de las automotrices Mercedes Benz y Ford, hay muchos, muchísimos más…



Unidos y organizados2  



El del subtítulo es el nombre de una corriente kirchnerista que reúne a jóvenes que militan en diversas organizaciones de base. El apelativo es una excelente consigna: ahora, en Nuestra América, en América Latina y el Caribe, en Suramérica, en nuestros países, se hace imprescindible la unidad y la organización. La democracia, y la firmeza. La libertad y la exigencia de su ejercicio solidario y responsable.



Nosotros, para el 25 de octubre, hubiéramos preferido votar una fórmula presidencial distinta: a la cabeza Jorge Enrique Taina (65) quizá acompañado por Carlos Kunkel, Rodolfo Ojea Quintana o por el actual candidato a vice, Zannini. Kunkel y Ojea fueron compañeros de presidio político de Taiana entre 1975 y 1982 (entre sus veinticinco y sus treinta y dos años), cuando desde el penal de Sierra Chica (Provincia de Buenos Aires) lo trasladaron al de Rawson (Provincia del Chubut, Patagonia). Taiana, quien fue ministro de Relaciones Exteriores antes que Timerman, es dirigente de la Agrupación Evita –parte de Unidos y Organizados–, sociólogo, docente universitario y mecánico aficionado restaurador de los viejos Citröen 2 y 3 CV. Este rasgo es, quizá, junto con el de su metódica sencillez, el generador de mi empatía.



Nosotros hubiéramos preferido que se afirmara y profundizara el proceso del kirchnerismo que se ha venido desenvolviendo con perfil definido desde 2007. La presencia de Carlos Zannini en la fórmula que fue posible constituir en el marco general de la política subcontinental se nos ocurre esencial como resguardo. Veremos, y opinaremos.



Notas:

1 Fragmento de la letra del tango Cambalache, de Enrique Santos Discépolo.

“Por los mismos senderos que caminó el Che”: Stella Calloni recordó a Ernesto Che Guevara

En la foto, Juan Martín Guevara, hermano de Ernesto, y Stella Calloni



Por Alberto Mas, corresponsal de Cubainformación en Buenos Aires (8.10.2015)*



Para recordar al Guerrillero Heroico, la escritora, periodista y militante Stella Calloni expuso en el Centro Cultural de la Cooperación, convocada por el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba y la Casa de Amistad Argentina Cubana de Buenos Aires. Entre los presentes se encontraba Juan Martín Guevara, hermano del Che.



Con “Hasta siempre comandante”, de Carlos Puebla, fue iniciado el conversatorio con la reconocida escritora y amiga de Celia Guevara de la Serna, la madre del Che, en memoria de la caída de Ernesto Guevara en 1967 en territorio boliviano. Un emotivo video sobre su vida precedió la exposición, para luego presentar al auditorio un capítulo del documental “Semillas de Nacahuasú”, de los investigadores cubanos Adys Cupull y Froilán González, en el que se puede ver y escuchar a los familiares de los combatientes bolivianos que acompañaron al Che en aquella gesta.



“El Che es como la representación de todo lo que uno hubiera querido ser, de tener el valor, el coraje, la fuerza, el amor y esa cosa tempestuosa que lo llevó a encontrarse con tantos caminos, mucho antes de ser el Che de la Revolución Cubana”, expresó emocionada Stella al iniciar los recuerdos. Habló sobre el Che humano y revolucionario, recordó a Celia de la Serna, su madre, de quien afirmó que el Che heredara la fuerza y el coraje, relatando algunas anécdotas que vivió con ella como cuando habló en la facultad de Derecho de Buenos Aires a pesar de haber sido puesto una bomba que no logró callarla ni hacerla terminar su exposición, o en Misiones, en la sede del Partido Socialista, un grupo azuzado por un comisario, que al ser interpelado por ella le respondió que era occidental y cristiano, apedreó el local rompiendo el parlante que transmitía el acto en la calle. Relató también Calloni que en una oportunidad Fidel Castro le dijo que «lamentaba no haber podido hablar y conocer mejor a esa madre, de ese rostro tan interesante, que como estaban haciendo tantas cosas (al recordar cuando Celia concurrió a La Habana una vez producido el triunfo de la Revolución), hubiera querido sentarme a hablar mucho tiempo con ella». Decía Fidel que comparaba, permanentemente, las formas de ser de madre e hijo.



El Che es “inmorible” dijo Stella Calloni, «en Cuba no podían creer que había muerto, esa figura, esa cara con los ojos entreabiertos, la gente decía: es Cristo, es un milagro». Recordó Stella como «el Che fue por esos caminos conociendo las realidades que se nos ocultaban, caminos que luego los pueblos siguieron, oponiéndose a la dictadura global del neoliberalismo trayéndonos al día de hoy, ya que afirma también que esto que vivimos hoy en ésta Latinoamérica surge de los rescoldos, que no nos regaló nadie, que fue construido por figuras como el Che, surge de las cenizas y el Che estaba en todas las calles donde se derrotó al neoliberalismo, en Bolivia el pueblo indígena luchando por el gas, la soberanía, el agua, allí se encontraban los movimientos que venían desde el Che con los nuevos movimientos que surgían, nada se perdió».



Recomendó Calloni «recordar las palabras del Che», «leer lo que escribió, su pensamiento, no olvidar el discurso antiimperialista de 1961 en Punta del Este, como se enfrentó allí, solo, a la propuesta imperial más temible de aquellos tiempos, porque ahora, en Nuestra América estamos viendo un proceso de integración que va derrotando el intento de los Estados Unidos de instalar el ALCA y la Alianza del Pacífico por un lado y el Plan Colombia por el otro, que son planes económicos y culturales de apropiación total».



Fidel nos dije en un charla íntima, recordó Stella, que «nadie en el mundo sabrá cuanta falta nos hizo el Che a nosotros, nadie en el mundo sabrá cuanta falta me hizo a mí, porque nosotros habíamos soñado juntos en emprender un nuevo camino, un socialismo que surgiera de nuestras propias raíces, con lo que ya conocíamos. Los sueños fueron tantos, y después tuvimos que reacomodarnos a la realidad de que estábamos en ésta isla pequeñita, y había una cosa fundamental, la verdad, el siempre venía y decía la verdad y uno necesita tener siempre al lado a alguien que siempre te diga la verdad sobre todas las cosas»



Finalmente Stella Calloni convocó a homenajear al Che cumpliendo con los objetivos que tenía, acompañar sus ideas, sus sueños de justicia y de liberación, siendo despertadores de esa realidad que él quería, en un homenaje cotidiano, enfrentando la esclavitud, independizando definitivamente a Latinoamérica, levantando las banderas que el Che nos enseñó.



Nota del Editor:



jueves, 8 de octubre de 2015

“¿Fin o continuidad del kirchnerismo?”, en Fort Apache (Pablo Iglesias), por HispanTV




Pablo Iglesias, conductor del programa Fort Apache en el canal madrileño HispanTV, analiza junto con cuatro invitados la actualidad política argentina, rioplatense y suramericana con el título “¿Fin o continuidad del kirchnerismo?”. Acompañan en la oportunidad a Iglesias: José Manuel Martínez, español; Augusto Zamora, embajador de Nicaragua en España; Beto Vázquez, investigador brasileño en la Universidad Complutense de Madrid; y el abogado argentino radicado en Sevilla, donde ejerce, Gustavo Marandini.

Pablo Manuel Iglesias Turrión, más conocido como Pablo Iglesias, es politólogo, político y presentador de televisión español, actual secretario general y eurodiputado de la agrupación política Podemos. Cuenta treinta y seis años de edad y se formó en la Universidad Complutense de Madrid.






miércoles, 7 de octubre de 2015

“La guerra contra los BRICS”, por Alfredo Serrano Mancilla*

Ilustración de la publicación original.

Artículos de opinión del 
Centro Estratégico Latinoamericano de  Geopolítica (CELAG), Quito, Ecuador, 7.10.2015

La guerra contra los BRICS continúa. El país hegemónico, Estados Unidos, junto a sus satélites centrales, persiste en el intento de explicar el actual enfriamiento de la economía mundial por culpa de los países emergentes. Esto no va a parar. El FMI aprovecha su informe anual de previsiones de crecimiento económico para situar el foco afuera del epicentro capitalista. Y lo hace como sabe: abusando de su posición dominante para proyectar un panorama preocupante para China, Rusia, Brasil, India y Sudáfrica. De esta forma se pretende desviar la atención de los verdaderos problemas estructurales del sistema capitalista mundial. Se obvia discutir acerca de la subordinación de la economía real [ante el gran poder financiero] (frente a la financiarización, en el original)1 neoliberal. ¿Qué dice el FMI como garante de un sistema económico que permite que 90 % de los movimientos de capitales sean no productivos? ¿Cuál es la política económica del FMI para un sector financiero que es 18,1 veces superior a la economía real? ¿Por qué no prohíbe la existencia de fondos buitres que atentan y desestabilizan las economías de muchos países? ¿Por qué no dedica sus informes a exigir el cumplimiento de normas concretas para acabar con la conexión privilegiada entre transnacionales y paraísos fiscales? No. El FMI prefiere no aclarar nada acerca de la evasión de 11,5 billones de dólares que casi nadie sabe donde están. Todo lo contrario: el FMI apunta a todos aquellos países que no le obedecen sólo con el ánimo de salvar “su sistema”, que no es ni por asomo beneficioso para la mayoría social.

En esta ofensiva en contra de los BRICS vale todo, inclusive tergiversar las cifras de crecimiento económico para aparentar un estancamiento relativo de las economías emergentes en comparación con las potencias tradicionales. Pero la letra pequeña no engaña. Los datos hablan por sí mismo y es absolutamente incierto que los países emergentes sean los que menos crecen y ni siquiera los responsables actuales de la contracción económica mundial. El mismo FMI estima que el PIB de este grupo de países crecerá 4 % mientras que los denominados países avanzados lo harán 2%. Es más, si comparamos China con Alemania o Japón, el resultado es aún más esclarecedor: el Fondo estima que el PIB chino crecerá 6,8 % en este año 2015 mientras Alemania lo hará 1,5 % y Japón, 0,6 %.

Las cuentas no salen a pesar que el FMI se esfuerce en repetir insistentemente el mismo titular: “El frenazo de los emergentes enfría el crecimiento mundial” (El País, Madrid, 6 de octubre, 2015); “Los emergentes amenazan con arrastrar al mundo a una nueva recesión” (Financial Times, Nueva York, 7 de septiembre, 2015). Este acecho contra los BRICS no es casual. Estados Unidos procura ganar la batalla de las expectativas con la intención de frenar la actual transición geoeconómica (hacia el mundo multipolar). La Reserva Federal desde hace meses viene anunciando una subida de interés que nunca se produce. El objetivo es crear expectativas a nivel global para que los capitales que de EE. UU. se fueron hace una década, ahora regresen a casa para la Navidad. Ni al FMI ni a Estados Unidos les gusta en absoluto que los BRICS sigan consolidando un espacio geoeconómico tan amplio, tan sólido, y tan ramificado por el mundo. La reciente creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), al cual ya se han adherido unos 57 países (entre ellos los BRICS, además de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Australia, España, Corea del Sur e Israel), también molesta. La nueva diplomacia financiera china incomoda sobremanera al FMI. El Consenso de Beijing, como muchos lo denominan, actúa como contrapeso al Consenso de Washington. El FMI no está solo en este mundo. Lo saben y por ello reaccionan contra los BRICS y contra todo aquel país que no se atenga a su mandato. Así intentan construir un sentido común global, en lo económico, de que todo es culpa de los BRICS, todo es culpa de los países emergentes. De esta manera, el FMI, con Estados Unidos a la cabeza, intenta  desesperadamente una restauración conservadora a nivel mundial para que todo vuelva a la hegemonía de antes, a la del siglo XX, aunque a veces se olvida que estamos ya en el siglo XXI.

Hoy más que nunca la disputa geopolítica se traslada al terreno de lo geoeconómico. Aunque también podría decirse al revés, tal como lo manifestó la propia presidenta argentina Cristina Fernández: “¡no es la economía, es la geopolítica, estúpido!”2.


Notas del Editor:
* Alfredo Serrano Mancilla, es economista y director ejecutivo del CELAG (Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica). Véanse http://www.celag.org y http://www.celag.org/miembros/ El texto que para la presente publicación fue editado en aspectos sintácticos y de vocabulario es absolutamente fiel en lo conceptual al distribuido por CELAG. 
1 Se prefirió incorporar un nuevo texto entre corchetes pero dejando el original del artículo de Serrano Mancilla, en el que aparece la expresión “financiarización”, un neologismo técnico de los economistas.
2 Paráfrasis de «The economy, stupid», frase que se atribuye a James Carville, asesor del candidato demócrata estadounidense Bill Clinton, muy utilizada durante la campaña electoral de Clinton en 1992 frente a George H. W. Bush (Bush padre) […]. Luego se popularizó en castellano como “es la economía, estúpido”, siendo utilizada para destacar diversos aspectos que se consideran esenciales.




lunes, 5 de octubre de 2015

Henning Mankell: nuestro homenaje







Nuestro homenaje a Henning Mankell, digno escritor y teatrista
sueco mozambiqueño (1948-2015).



“El lobby mediático en contra de América Latina”, por Emir Sader*



ALAI AMLATINA, 5.10.2015

 

América Latina –o por lo menos algunos de sus gobiernos– se ha puesto en contra de la corriente dominante desde hace décadas en el plano internacional. Después de sufrir duramente los efectos de esa corriente, algunos gobiernos se han rebelado en contra de ella y empezado a poner en práctica políticas que contradicen frontalmente la onda neoliberal.

Los resultados no han podido ser mejores: mientras aumenta la desigualdad, la pobreza, la miseria, la exclusión social en el mundo, un país como Brasil, que era el país más desigual del continente más desigual, ha tenido avances espectaculares en este campo a tal  punto de proyectar a Lula como líder mundial de la lucha en contra del hambre. La Bolivia de Evo Morales, ubicado antes como uno de los países más pobres del continente, junto a Haití y Honduras, ha pasado a ser un modelo de crecimiento económico y de promoción de la justicia social.  Los gobiernos de los Kirchner han logrado rescatar Argentina de la peor crisis de su historia, producida por el neoliberalismo, y hacer con que el país vuelva a crecer y a distribuir renta. Ecuador se ha vuelto uno de los países latinoamericanos que más crece, con algunos de los mejores índices sociales.
 
Bastaría esos ejemplos –aunque podríamos citar otros– para que nos demos cuenta que son gobiernos que incomodan a los que siguen creyendo en la prioridad de los ajustes fiscales, en las políticas de austeridad, en la centralidad del mercado. América Latina –y esos gobiernos en particular– tienen que ser descalificados, para que se afirme el pensamiento único, el Consenso de Washington, según los cuales no habría alternativas al neoliberalismo.
 
En la vanguardia del lobby en contra de los gobiernos que avanzan en la superación del neoliberalismo y de sus  dogmas, se encuentran algunas publicaciones de proyección internacional: Financial Times, Wall Street Journal, The Economist, El País (de Madrid), entre otras.

Promueven sistemáticamente campañas para intentar descalificar los avances de esos gobiernos, que chocan con sus posiciones y las de los gobiernos neoliberales.
 
En ellas hasta hay columnistas latinoamericanos que se prestan a esas campañas, mientras otros, se acogen al silencio frente a esos ataques sistemáticos a los gobiernos de Argentina,  Bolivia, Brasil, Venezuela, Uruguay,  Ecuador. Si esos gobiernos se consolidan, son verdaderos desmentidos a los postulados de las políticas de austeridad que hasta ahora se imponen en Europa, a los preceptos del FMI y del Banco Mundial.
 
Había entonces que destruir sus imágenes, decir que los avances sociales o fueron engañosos o han desaparecido frente a las crisis actuales. Que los problemas enfrentados actualmente por algunos de esos gobiernos representarían su agotamiento. Que la corrupción, el autoritarismo, el populismo, habrían condenado esos gobiernos al fracaso.


Esas publicaciones, en particular, se empecinan, en campañas en contra de esos gobiernos, de sus líderes, porque les es insoportable que ellos hayan impuesto el período más largo de estabilidad política, con gran apoyo social, en una región donde sus gobiernos –dictaduras militares y gobiernos neoliberales– han fracasado rotundamente. Mientras que los gobiernos europeos que mantienen las políticas neoliberales, a pesar de sus efectos sociales trágicos, no son condenados por esos órganos que, al contrario, los tienen como referencias, aun con su incapacidad de superar la profunda y prolongada crisis recesiva iniciada en 2008 y sin plazo para terminar.
 
Los lobbies de los medios de comunicación internacionales son incapaces de comprender por qué los gobiernos que descalifican tanto, son capaces de reelegir a sus líderes o elegir a sus continuadores, mientras que los gobiernos latinoamericanos que ellos intentaron promover como alternativas –como los de la Alianza del Pacifico, especialmente México y Perú– tienen gobiernos sin apoyo popular, donde se suceden líderes desprestigiados. Pero siguen con su trabajo de pésimo periodismo, que no logra dar cuenta de porqué esos países del continente son excepciones a escala mundial, frente a los retrocesos de los gobiernos que mantienen modelos neoliberales.
 

Notas:

* Emir Sader es sociólogo y científico político brasileño, coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ). El presente artículo ha sido distribuido por la Agencia Latinoamericana de Información, con sede en Quito, Ecuador: info@alainet.org

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