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viernes, 9 de enero de 2015

Yo no soy “Charlie” y no ando haciendo alharacas…



Tiene razón Atilio Boron cuando escribe que «El atentado terrorista perpetrado en las oficinas de [la revista satírica francesa] Charlie Hebdo [en París] debe ser condenado sin atenuantes. Es un acto brutal, criminal, que no tiene justificación alguna». Una versión reducida de la reflexión de Boron fue publicada en el diario Página/12 del 8 de enero. El texto completo, como la nota sobre el 97º Aniversario del Partido Comunista de Argentina, está en su blog personal: www.atilioboron.com.ar



Diversos y muchos Gobiernos, asociaciones varias e intelectuales han salido a decir que “Hoy todos somos Charlie”. Hubo una suerte de entusiastas sobrecogidos por el suceso que, repito, como Boron creo que debe ser condenado sin atenuantes. Pero una cosa es eso y otra montarse en una “onda de indignación” que no responde a intereses populares, humanistas  y pacifistas.



He visto una ilustración de aparentes musulmanes, dados sus vestidos, provistos de metralletas y siendo enfrentados por intelectuales de look europeo (y todos con anteojos…) esgrimiendo lápices como armas, en una suerte de paráfrasis gráfica de los contenidos satíricos de la revista atacada.



Así, debo afirmar con absoluta claridad, que yo hoy no soy “Charlie”. Eduardo Febbro desde París y en Buenos Aires –como Boron– también Martín Granovsky, en Página/12, hacen análisis políticos serios respecto del hecho.



El papa Bergoglio también hizo resonantes declaraciones, y recuerdo bien que siendo él entonces la autoridad católica de la Ciudad de Buenos Aires no evito ni fustigó el atropello de una banda de militantes recalcitrantes de su iglesia que al grito de “¡Viva Cristo Rey, carajo!”, el viernes 3 de diciembre de 2004, destrozó obras del artista plástico argentino León Ferrari que se exponía en un centro cultural oficial.2



La pequeña  burguesía ilustrada parece siempre estar jugando escenas de marionetas indignadas, y lo hace con suma indignidad. Condeno la matanza en París como condeno todas las matanzas, sean en México como en Ucrania, en Nigeria como en Palestina, en Chile, Argentina o Uruguay, pero no soy “Charlie”.   



Notas:

1 Alharaca. (Del ár. hisp. alaráka, y este del ár. clás. arakah). f. Extraordinaria demostración o expresión con que por ligero motivo se manifiesta la vehemencia de algún afecto, como de ira, queja, admiración, alegría, etc. U. m. en pl. DRAE.

2 Como viene al caso luego de una década volvemos a publicar “Id y haced, amén”, véase a continuación de la presente entrada.