Páginas vistas en total

martes, 16 de junio de 2015

Políticos medidos no son políticos, son sólo “mediados”: mitad vacíos. Sirven para contrabandear consignas engañosas, no para debatir ideas

El incesto in extremis: como si en situación límite y sin herederos ni compañeros de cruza hubiera que echar cuerpo al incesto para detener la desaparición del clan. Después, el riesgo de la parición infortunada, del monstruo y, lo que es peor, el inevitable y tumultuoso hablar popular terminará por hacer sucumbir esos devaneos de eternidad.




No hace mucho, quizá ya una generación, o generación y media, algo menos de media centuria –lo precisarán mejor los sociólogos–, al calor del veloz cálculo digitalizado se envalentonó el recurso estadístico como herramienta de manipulación de voluntades tras el éxito de ventas del merchandising.

En el terreno electoral argentino de estos días, como antes en Chile, Brasil o Uruguay, tres sociedades con las que nos emparentamos en vicisitudes, las operaciones mediáticas con “sondeos”, encuestas, estadísticas y “mediciones” han procurado conformar voluntades “de consuno” y de “consumo”: es decir, meternos a todos en una gran barata…

Que si fulano mide tanto, más que perengana, pero asociado a mengano mide…
¿Cuánto mide la candidata carismática?, ¿ciento quince, ciento diez y ciento veinticinco?... Mmmm… pasadita de peso… Pero no, nadie puede “medir” más de “una única” medida y más de un hipotético y absoluto “100 %”, no es como en el caso de aquella vecina que se quemó al derramarse el agua “que hervía a más de cien grados”.

Reivindicamos la política de ideas y de acción, de discurso y de brocha en el paredón, de pegatina, de militancia. Reivindicamos la lucha en campo abierto. Rechazamos a los tecnócratas fieles al mejor pagador, rechazamos el equívoco, aceptamos el debate.

Caos en la red…

El portal digital fundado en 2002 por Daniel Hadad, InfoBAE, con fecha 31 de diciembre de 1969 publica: http://www.infobae.com/1969/12/31/1615535-la-rosada-mide-berni-y-ya-lo-piensa-ir-la-provincia-buenos-aires, resulta paradigmático hasta en el manejo de tiempos y épocas (si empleamos la expresión de moda que, precisamente, menoscaba los paradigmas). Refiere el portal datado –o fechado, como se ha escrito–, que Sergio Berni –un ex militar en funciones ahora en la Secretaría de Seguridad de la Nación– estaría siendo medido por Cristina Fernández de Kirchner con el objeto de impulsarlo a una candidatura, como otros lo hacen “midiendo” a la macrista María Eugenia Vidal, al volátil Martín Insaurralde y hasta a Diego Bossio, titular de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES).

Berni en 1969 tenía apenas siete años ¿cuánto podría medir?, la Vidal todavía entonces esperaría cuatro años para nacer, Insaurralde podría quizá estar siendo gestado, y Diego Bossio aún tendría por delante un decenio antes de parpadear de cara a luces y sombras. Con mi querida compañera, por la época, retozábamos pergeñando a nuestra primogénita que ya cumplió cuarenta y cinco.

Las medidas las tomaba en Argentina, por 1969, un general dictador de rostro inescrutable, Juan Carlos Onganía, hasta que Agustín Tosco, René Salamanca y Raimundo Ongaro mandaron parar1 (ningún parecido con los Moyano, Barrionuevo y asociados, como Micheli)2.

La “gestión”, la “gerencia” de la res publica, se ha convertido en un colorido remate. Un caos no sólo en la red… no es esta mercantilización cosa de locos sino de crápulas. Hay que desandar algunos diseños conceptuales de la política bien intencionada porque está cargada de dislates economo-consumistas: la “clasemediación” de las masas trabajadoras y modestas (“de los pobres”, como también propone Elisa Carrió) es, sino asesinato, suicidio. 

Error garrafal, ¿filósofo, o filoso?

El domingo pasado en la Provincia de Santa Fe, entrada la noche, mientras no se hallaba otra solución que postergar la definición del resultado electoral mediante un riguroso conteo del contenido de las urnas en esta semana que cursa o quizá también durante la que le siga, Miguel Lifschitz –candidato a Gobernador y ex intendente de Rosario de la agrupación que dirige Hermes Binner– aludió a Miguel Del Sel (candidato de Mauricio Macri) diciendo que él había cuestionado «su falta de experiencia, su trayectoria o sus dichos por temas de la mujer y los trabajadores [dado que] una cosa es ser un artista y otra un político». Lifschitz: por favor, Del Sel no es artista, es sólo un comediante alguito grosero. Si usted cree que es artista también entonces creerá que Mauricio Macri es filósofo.



Notas:
1 Tres dirigentes obreros, clasistas los dos primeros y el tercero cabeza de la CGT de los Argentinos, en el año del Cordobazo, en la Córdoba argentina, mediterránea e industrial.
2 Quienes últimamente han gestado paros del transporte ligados a los capitanes de la oposición macri-massista.