Páginas vistas en total

viernes, 2 de marzo de 2012

Quienes le ataron el cascabel a Paul O’Neill (entonces Secretario del Tesoro de EE. UU.)

(Publicado originalmente en Surmedia.com y luego por La Fogata digital, en agosto de 2002. A propósito del FMI igual ahora que hace diez años.)

Paul O’Neill, en libertad, ya está en Washington y la ajetreada intérprete, la señora Ana Brown, no tiene que traducir (interpretar) sus parlamentos con conceptos (en español) tan igualmente exactos. No lo tiene que hacer porque en Washington dicen que se dice y se entiende literalmente the rule of law, en inglés, clear está: es la regla de la ley; “esa frase tan sajona del imperio supremo de la ley –explica con fina ironía el periodista Martín Granovsky– que aquí algunos ven como sinónimo de Estado de Derecho o de seguridad jurídica”*. Queda clear, se entiende in english.

Se acercaba la fecha de llegada de Paul O’Neill a Buenos Aires, la semana pasada, y tres argentinos acompañados de un letrado se apersonaron ante un juzgado para presentar este escrito, no en inglés:

“SOLICITA URGENTE DETENCIÓN
“Señor Juez
“Eduardo Murúa, Guillermo Robledo, Oracio A. Campos en su carácter Presidente de IMPA Coop. Ltda., en la causa Nro. 25.524, a V.S. respetuosamente decimos:
“I. Que venimos por el presente a solicitar la detención de Paul O´Neill, Secretario del Tesoro de los EEUU, en atención a que el mismo arribará a la República el día 06/08/02 solamente por el término de dos días. Motiva esta solicitud el escaso tiempo que se encontrará el imputado en el país y la posibilidad cierta de que el mismo no pueda ser citado a prestar declaración indagatoria y responder posteriormente a un posible juicio oral por el delito que se le imputa, todo ello en consideración de que, el ilícito imputado, no resulta ser, por su pena, excarcelable y duda esta parte de que se tendrá una oportunidad como la que en el día de mañana se presentará.
“PROVEER DE CONFORMIDAD QUE SERÁ JUSTICIA”

¿La regla de la ley?

Dos notas periodísticas refirieron quizá por primera vez con la simultaneidad de suceder en un mismo día y publicarse en las mismas páginas, en mayo de 2001, al embajador de los Estados Unidos en Argentina –James Walsh– y a Murúa, Robledo y Campos. Walsh aparecía referido haciendo lobbying procurando imponer se modificasen “la(s) regla(s) de la ley” por esos días votada en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, y que garantizaba derechos a las pequeñas y medianas empresas nacionales frente a las extranjeras, en los concursos para la adquisición de bienes y servicios por parte del Gobierno de la Ciudad.

El embajador no quería que hubiera preferencias y que la competencia fuera abierta entre proveedores locales y las empresas estadounidenses. La ley porteña, que al final quedó firme, privilegia con sentido proteccionista a los oferentes locales siempre que hubiera paridad de calidad y precios.

Murúa, Robledo y Campos, el mismo día y en las mismas páginas, en mayo de 2001, no aparecen con sus nombres y apellidos, la que aparece es la Cooperativa IMPA, del barrio de Almagro en la Ciudad de Buenos Aires, en la que los trabajadores Eduardo Murúa, Guillermo Robledo y Oracio A. Campos (Oracio sin hache) democráticamente elegidos por sus pares ejercen tareas de conducción; Campos como presidente del Consejo de Administración. Aparece IMPA porque la Comisión de Desarrollo Económico de la Legislatura de la Ciudad se constituyó en su domicilio –Querandíes 4290 del barrio de Almagro– para acordar (por ley) un subsidio a la cooperativa que se reconstituyó luego de una prolongada crisis y el vaciamiento de una gestión anterior. Eduardo Videla –quien escribe la crónica– dice: “El proyecto, que sería aprobado la semana próxima por la Legislatura, prevé además la realización de un programa de actividades culturales, que incluye la puesta en escena de obras de teatro, espectáculos musicales y talleres de pintura, música y actividades circenses. También se contempla la instalación en el lugar de una incubadora de micro-emprendimientos, la realización de planes de educación cooperativa y ecológica, y la cesión de cuatro salas para ser utilizadas como consultorios de atención primaria de salud”. Nacía La Fábrica, ciudad cultural.

Murúa, Robledo y Campos un año después solicitan “proveer de conformidad [a la urgente detención] que será justicia”. Un año después que el embajador Walsh hiciera “antecámara” en las oficinas gubernamentales de la ciudad para torcer “la regla de la ley” y, curiosa la nueva simultaneidad, poco antes que Paul O’Neill (la persona para quien han solicitado se provea a la urgente detención) reitere, en la misma ciudad donde su embajador hiciera lobbying, que nada puede hacerse sin el respeto de the rule of law.

No los une siquiera el aluminio

Murúa, Robledo y Campos son trabajadores que ejercen tareas de dirección en la Cooperativa IMPA, en Industria Metalúrgica y Plástica Argentina Cooperativa Limitada, una de las únicas dos empresas que reciclan aluminio en Argentina. La otra es Aluar. IMPA va a cumplir un siglo y en épocas de bonanza en ella se desempeñaron más de 500 trabajadores, fue la primera manufacturera de aluminio en el país, pero no siempre fue cooperativa.

Cuando el cronista se enteró, la semana pasada, que pedían la detención de O’Neill para que declarase como imputado en la causa 25.524 iniciada en abril de 2002, pudo pensar –como el lector– que la cuestión que se dirimía era metálica y no precisamente liviana, siendo que el imputado ejerciera hasta su incorporación como Secretario del Tesoro de EE. UU. con la asunción (the rule of law) presidencial de George W. Bush, como principal de Alcoa, el segundo gigante mundial del aluminio. “Y desde Alcoa O'Neill fue el protagonista de las maniobras más refinadas. En economía y en política. Haciendo lobbying mediante la firma Vinson & Elkins para instalar una planta en Texas, y logrando que casualmente Vinson & Elkins se transformara en el tercer contribuyente a la campaña presidencial de George W. Bush.”*

Los principios I

La historia de IMPA es larga y guarda curiosidades. Fue inicialmente una empresa de propietarios alemanes creada en la primera década del siglo pasado. Además de la planta de fundición y laminado de aluminio en la calle Querandíes 4290 del barrio de Almagro –por aquel entonces muy lejano del centro de la ciudad–, llegó a tener otras dos: una en Quilmes y otra en Haedo. Fue, se dijo, la primera fundición y laminadora de aluminio en Argentina.

En 1948, cuando el gobierno de Juan Perón expropió inversiones de la Alemania vencida en la recién concluida gran guerra mundial –como fue el caso de Bayer, luego restituida–, IMPA quedó en la órbita de la Dirección Nacional de Industrias del Estado (DINIE), y en esa situación le cupo producir partes de aluminio laminado del famoso Pulqui, un avión militar a reacción de producción nacional del que una o dos únicas unidades que quedaron sanas se exhiben en museos aeronáuticos; también de un auto deportivo experimental que tuvo dos nombres, uno hasta 1955 y otro después, Justicialista y Graciela.

En 1961, siendo presidente Arturo Frondizi (rotos ya los pactos con el peronismo que le habían posibilitado tres años antes ganar las elecciones, con éste proscripto y siendo todavía, éste, principalmente nacional y popular), atento al llamado de the rule of law levanta vía de tranvías, inicia los primeros cierres de ramales ferroviarios, entrega a EE. UU. explotaciones petroleras y dispone privatizar IMPA, a la que se convierte en cooperativa. La empresa, ya sin las plantas de Quilmes y Haedo (la de Quilmes, desactivada, ya engrosaba el patrimonio de la Fuerza Aérea Argentina), llegó a tener más de medio millar de trabajadores, pero no todos era asociados.

Cuando a Raúl Alfonsín en emergencia lo sucedió el riojano que prometía la revolución productiva (y que “no había anunciado lo que iba a hacer porque en ese caso no lo hubieran votado”, dijo), el “cambio de mentalidad” y la lluvia de importaciones a caballo de Cavallo llevó a profunda crisis de gestión a la metalúrgica IMPA. Tuvo problemas de rentabilidad y de corrupción. En 1997 estaba parada, al borde de la quiebra y con apenas medio centenar de obreros.

Los principios II

El tesón y los principios de ese puñado de trabajadores que renunciaron a abandonar y a abandonarse, es decir que no renunciaron al empeño de recuperar la fábrica y sus propias identidades, puso en 1998 nuevamente de pie a la empresa cooperativa con nuevos estatutos, nueva conformación social y conducción. Para eso contó con la solidaridad de un barrio –el suyo, Almagro– que luego fue pionero cuando las Asambleas Populares emergieron en diciembre de 2001. En la actualidad IMPA todavía no puso en funcionamiento todo su potencial y emplea solamente menos de un tercio de él, 150 trabajadores producen, administran y venden envases y láminas de aluminio para las industrias de la alimentación, la medicina y los cosméticos, y perciben –todos– igual retribución salarial no importando la funcionalidad de cada uno, explica el gerente Guillermo Robledo, y anuncia también que quizá pronto, resueltas cuestiones administrativas vinculadas con deudas heredadas, la cooperativa incorporará a la producción a casi un centenar de nuevos trabajadores asociados.

Entre, y con, los vecinos solidarios que en 1997 y 1998 acercaron solidaridad a los trabajadores de la calle Querandíes –algunos pesos, meriendas y compañía en las vigilias para cuidar las instalaciones industriales–, surgieron debates y propuestas; no era cosa de matar el ocio sino de reconstruir la cultura y el arte del trabajo. Este fenómeno eminentemente “productivo” es el que ahora está significado en La Fábrica, ciudad cultural, un espacio que une industria y arte.

La regla de la ley

“... radicar por medio de la presente formal denuncia contra Horst Köhler, Anne Krueger, Anoop Singh, y Paul O´Neill, por el delito de extorsión, en mérito a las consideraciones de hecho y de derecho que a continuación [se exponen]”

Por los mismos principios por los que los trabajadores de IMPA no renunciaron al empeño de recuperar la fábrica y sus propias identidades, resolvieron en abril pasado hacer una denuncia penal, la causa 25.524 que se diligencia en el Juzgado Federal número 4 del Dr. Gabriel Cavallo:

“Señor Juez:
“Guillermo Robledo y Eduardo Murúa, por derecho propio y Oracio Atilio Campos, en el carácter ya invocado [de presidente de IMPA Cooperativa Limitada] , ratificando el domicilio ya indicado en la causa n° 25.524 del Juzgado a vuestro digno cargo, a V.S. respetuosamente decimos:
“I.- Objeto
“Que sin perjuicio de la ratificación que oportunamente realizaremos en sede judicial, venimos por intermedio de la presente a acompañar la documentación pertinente y a efectuar las siguientes manifestaciones que hacen al fondo de la cuestión, permitiendo a V.S. de esta forma evaluar oportunamente en su totalidad la gravedad de la denuncia radicada.
“II.- Manifiestan
“En principio, corresponde ponerse en situación de la política que por medio de la extorsión sufrida pretende imponerse.
“Los denunciantes entendemos que los antecedentes y objetivos de las políticas impuestas por el FMI a la Argentina son los siguientes:
“Las políticas económicas en los últimos 25 años en nuestro país, han sido todas impuestas por el FMI y las consecuencias sociales económicas, morales y culturales son todas profundamente negativas, como es de masivo dominio público.
“Apertura financiera, apertura comercial, desregulación económica, liberación de precios, privatizaciones, desregulación laboral, convertibilidad, devaluación, ajustes, desnacionalización del sistema bancario, ‘autonomía’ del Banco Central, etc. Todas han sido políticas del FMI y han llevado al país a una proyección de 30.000.000 de pobres para el fin del 2002 y 5 millones de empobrecidos.
“Todas las recetas del FMI han tenido dos resultados: exclusión social e inclusión social degradada. "No es un error reiterado. Es una política objetiva de destrucción que responde a una crisis mundial que toma día a día, dimensiones incontrolables. Las características de ésta crisis fueron transmitidas a toda la dirigencia argentina, por los denunciantes con el documento que se adjunta a la presente.
“Para la certificación de dicha crisis internacional, basta, aparte de las estadísticas y notas que se acompañan, las palabras de Ted Turner (CNN), lider de las Comunicaciones mundiales: ‘... actualmente, toda la humanidad esta inmersa en una crisis profunda y de suma gravedad. Los problemas a los que nos estamos enfrentando, adquirieron una magnitud que la humanidad, hasta aquí, nunca había conocido, enfrentado ni soñado’.
“A confesión de parte, relevo de pruebas se dice judicialmente. La crisis no es Argentina. La crisis es mundial y a nuestro país lo utilizan en función de esa crisis. Los comunicadores sociales y formadores académicos de opinión ocultan sistemáticamente la dimensión internacional de la crisis y cargan cínicamente las culpas al tejido social y político argentino. En este ‘ocultado contexto’, en este ‘silencio de la prensa libre’, en esta ‘cobardía intelectual’, en esta ‘complicidad periodística’ es que el FMI viene a extorsionar con nuevas condiciones para garantizar el objetivo de 30.000.000 de pobres con el fin de destruir el potencial económico del MERCOSUR y la región para imponer el ALCA, con lo cual logran la eliminación de la región como competidor mundial.
“Ese es el único objetivo del FMI. Por eso no es un error la política de ‘más de lo mismo’ que lleva 25 años y no ha distinguido Dictadura de Democracia.
“La inmoralidad del accionar del FMI no se encuentra solo en la proyección de degradación social que provocan las medidas del FMI. La inmoralidad que convierte en ilegales toda imposición nueva descansa en el fallo del Juez Ballesteros.
“El mismo confirmó la naturaleza y el origen fraudulento de la deuda externa que hoy ha entrado en ‘default’.
“Es una paradoja judicial internacional interesante: la deuda tiene un origen fraudulento y espurio tal como ya lo demostró la justicia, pese a lo cual las autoridades del mundo se violentan por el default de algo ilegal. La ilegalidad de la ilegalidad, no es legal.
“¿La ilegalidad de la ilegalidad no es materia de justicia global?. Ejercer extorsión sobre los poderes de la República, el Congreso y el Poder Ejecutivo, para cobrar una deuda que para colmo es ilegal no parecen procedimientos éticos ni legítimos de relación entre una Nación y un organismo internacional que debe inspirar honestidad para ser creíble.
“En consecuencia el FMI está cometiendo un doble delito: extorsión para el cobro de una deuda ilegítima. El gobierno militar ha sido cómplice del accionar del FMI, al igual que los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando De La Rúa.
“Hoy existe un cambio en el proceder de los denunciados, ahora cuando se terminaron los ‘pecesitos de colores’ (entrada al primer mundo, productos importados baratos, etc., obviamente siempre a costas de la desindustrialización y pérdida de autonomía), los denunciados extorsionan abierta y claramente al Parlamento y al PEN para que acepten las condiciones que ellos exigen, para un diagrama global en el cual nos toca la peor parte.
“El objetivo ha sido profundizar la recesión para destruir el sistema impositivo, el sistema financiero y achicar el mercado interno.
“Esta política nace con las imposiciones al gobierno de la Alianza y se profundiza con la gestión de Duhalde.
“Aumento de impuestos, desregulación laboral, mega-canje, blindaje, caída salarial, devaluación, más caída salarial, destrucción de la moneda. Todas éstas medidas han sido supervisadas desde el Banco Central de la República Argentina, bajo control directo del FMI.
“La reciente modificación de la Carta Orgánica de BCRA, bajo instrucción internacional, ha resultado otro estrepitoso fracaso: solo ha transformado la recesión en parálisis total. Existió al momento de su votación otro proyecto de Carta Orgánica, pero el FMI no lo aceptó, porque era una Carta orgánica para reactivar.
“La nueva Carta Orgánica destruye el mercado Interno, y por lo tanto a los clientes de IMPA, comprometiendo su continuidad.
“Por dichos motivos, el Banco Central de la República Argentina y el Fondo Monetario Internacional deberán responder por los daños y perjuicios provocados por las normas de política monetaria impuestas al mercado interno argentino.
“Es probable que el motivo de la extorsión se encuentre en la grave crisis en el interior de las economías centrales.
“En lo que va del 2002, en Estados Unidos quebraron, la 1ª Empresa de Energía, la 2ª de Aluminio y la 2ª de Acero, y casi todas las empresas del complejo tecnológico (electrónicas - comunicación), presentan números con pérdidas millonarias. En Alemania quebró la 1ª empresa de construcción y la principal Multimedia europea. Japón se encamina a la recesión por décimo año consecutivo. Hollywood amenazado. El desempleo se dispara en los países centrales.
“Los países centrales se plantearía resolver semejante crisis destruyendo los mercados emergentes para aumentar sus exportaciones y eliminar sus competidores. Imposible e inviable. Ese es el adjetivo que persigue la reiteración de políticas ‘fracasadas’ en nuestro país.
“A su vez esas regiones tienen enormes excedentes físicos de productos primarios e industriales que solo pueden colocar en los países centrales.
“La contradicción en consecuencia es total. Y la misma no solo se deglute a los políticos de países emergentes, sino a los de los países centrales y a las instituciones internacionales que no están diseñadas para este tipo de conflicto internacional.
“La crisis argentina, no es única, sino que es el anticipo de la crisis mundial y en el interior de los países centrales si insisten con éste orden internacional no sustentable.
“La pregunta es cual es el rol de la clase dirigente ante tamaño conflicto de intereses. El respeto a la soberanía nacional sería un buen comienzo. El respeto a las leyes sería el siguiente paso.
“Note V.S. que esta denuncia no es una cuestión diplomática, es un problema legal, más precisamente penal. O se gobierna con la Constitución y las leyes, o con el miedo y el sometimiento. Serán los jueces, en su función de custodios de la Constitución y la ley, quienes tengan la última palabra.”

¿Qué más?...

Murúa, Robledo y Campos fundan su petitorio en el Código Penal y el Código Procesal Penal de la Nación Argentina, y presentaron más de treinta pruebas testimoniales periodísticas. Requirieron también que se reciba “declaración testimonial a los legisladores del Congreso de la Nación Argentina, en especial a los Sres. Miembros de la Cámara de Diputados de la Nación y, si tal tarea resulta ser excesiva por su cantidad, al menos se escuche a los titulares de los bloques existentes”, y a “los Dres. Remes Lenicov y Oscar Lamberto, a fin de que sean escuchados en su carácter de ex funcionarios con directa intervención, conocimiento y posible participación en los hechos que se denuncian”.

El juez Cavallo no rechazó la denuncia, pero tampoco ordenó detener a Paul O’Neill (atarle él el cascabel), atendiendo –como se le sugirió – al “escaso tiempo que se encontrará el imputado en el país y la posibilidad cierta de que el mismo no pueda ser citado a prestar declaración indagatoria y responder posteriormente a un posible juicio oral por el delito que se le imputa, todo ello en consideración de que, el ilícito imputado, no resulta ser, por su pena, excarcelable”.

Con seguridad que llegará el día del mes y del año, éstos no tan lejanos, en que “Será Justicia”. Paul O’Neill ya está en Washington y la ajetreada intérprete, la señora Ana Brown, no tiene que traducir (interpretar) sus parlamentos con conceptos (en español) tan igualmente exactos. No lo tiene que hacer porque en Washington dicen que se dice y se entiende literalmente the rule of law, en inglés, clear está: la regla de la ley; "esa frase tan sajona del imperio supremo de la ley —explica con fina ironía el periodista Martín Granovsky— que aquí algunos ven como sinónimo de Estado de Derecho o de seguridad jurídica"*. Queda clear, se entiende in english.

*En Página/12 del jueves 8 de agosto de 2002.

Gervasio Espinosa (agosto de 2002)