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lunes, 12 de marzo de 2012

Autanasia… ¿Error?, ¡las gónadas!


Uruguayos en moto, que son muchos en un país donde son pocos

Las crónicas periodísticas lo reflejaron como una suerte de deporte de riesgo para jóvenes pobres especialmente del interior del “país natural”. Uno frente al otro, a trescientos metros de distancia, ambos sobre motocicletas que acelerando “a todo gas” avanzarán en sentido contrario sobre la única línea central de la carretera, de noche, los faros encendidos. El que primero se desvíe para evitar la colisión será un cobarde. Muchos se mueren en el extremo ejercicio de tal manifestación de cruda estupidez. Los informes policiales registrarán colisiones entre vehículos, los parientes lloran…

Deporte de no pobres con un artefacto que fue desarrollado para construir

En la quinta de mamá y papá, en Moreno, Provincia de Buenos Aires, el “finde” pasado fue “de terror”. Consiguieron una gran grúa para la construcción y la instalaron en el jardín. Al pie pusieron algo así como un “castillo inflable”. Al parecer proyectaban montar un club “privado” de bungee dumping (tirarse desde altura prendido solamente a los tobillos con una soga elástica): dos amigos hicieron la prueba experimental atados con la misma soga, en la caída sus cabezas chocaron y se mataron. El informe policial dice que fue un hecho privado en el que no se infringió ninguna normativa…

Matar para matarse

Barak Obama manifestó “su conmoción y su tristeza por la noticia del asesinato y heridas de civiles” ocurrida la semana pasada. El soldado estadounidense a las órdenes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) mató en masa a dos decenas de afganos indefensos, mujeres y niños, para matarse a sí mismo en el paroxismo de su formada imbecilidad de autómata al servicio de la “civilización” capitalista.

Joven masculino miembro de delegación oficial muere por asfixia autoinfligida mientras se masturba

Ocurrió el año próximo pasado en un céntrico hotel montevideano frecuentado por agentes gubernamentales. Había una cumbre del llamado Mercado Común del Sur nacido en 1991 al calor del auge del comercio global que subsumía el pensamiento “progresista” de aquellos años de oro (sin eufemismos). Fue noticia. También un hecho privado. Se dice que cada cual puede hacer de su culo un pito, pero tanto “boludeo” no parece compatible con la presunción de “brillantez” que rodeaba al occiso.    

¡Error, las gónadas!

Cuando se quiere plantear una queja, sugerencia o pregunta conceptuosa que requiere un texto breve aunque meduloso mediante un sumamente democrático recurso de oficina gubernamental virtual, mediante la Internet, y se la despacha con el consabido “clic”… ¡Gónadas, error del sistema del Banco Central! ¡Perdí diez minutos escribiendo “on line”!..

A la presidenta del Banco Central de la República Argentina, señora Mercedes Marcó del Pont:

Desde el 3 de abril próximo y mediante la comunicación del BC A-5294 los argentinos residentes no podrán operar retirando dinero en cajeros automáticos en otros países con tarjetas de débito expedidas por bancos nacionales si no son titulares de cuentas en moneda extranjera. La medida se propondría evitar la elusión del soberano control de operaciones que realiza la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), en resguardo de la economía nacional y para evitar la fuga de divisas.

¿Y la hermandad de los pueblos suramericanos entre argentinos, bolivianos, brasileños, chilenos, paraguayos y uruguayos, citando sólo algunos y en riguroso orden alfabético? ¿Si uno, residente argentino, llega allá y necesita sacar unos pesos locales para invitar, convidar o meramente gastar moderadamente no puede hacerlo sin cuenta en monedas imperiales? ¡Pero señora integrante del Plan Fénix de la Academia de Ciencias Económicas, entonces ratifica usted mi presunción de que eso de Fénix suponía reemplumar al viejo pájaro de ya más de cinco centurias que vuela sobre nosotros “desplumándonos”!

De acuerdo con vigilar, controlar e impedir la especulación bursátil e inmobiliaria suntuaria e ilegal. Pero… ¿no se puede poner un tope digno y suficiente, de, digamos, sumas de diez o quince mil pesos de la moneda argentina por mes o cada tantos meses que puedan ser retiradas convertidas a pesos locales en cajeros automáticos de los países de la Unasur, o al menos de los limítrofes, mediante las tarjetas de débito de bancos argentinos?

Pareciera que, ciertamente, dan argumentos a los reaccionarios monopolios informativos para luego jugar a contraponerse a ellos mismos…

Autanasia…

No es como la eutanasia, una muerte sin sufrimiento físico, ésta es automática.

Gervasio Espinosa (12 de marzo de 2012)