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viernes, 10 de febrero de 2012

South “SOHO”

En Fray Bentos (Uruguay) muere a golpes niña de siete años. En La Plata (Argentina) “nueva” ley de educación la hace “obligatoria” desde los cuatro años de edad. La Prefectura uruguaya “vigila” a los “enemigos” de Botnia. Picolotti, secretaria de Medio Ambiente, de zapatillas viaja en “personal jet”.

Dicen las agencias de turismo que el SoHo de Nueva York es un simpatiquísimo barrio al sur de la calle Houston (South of Houston Street), simpatiquísimo para sus habitantes de clase media adinerada y los turistas de clase media adinerada. Dicen que esta simpatiquísima clase media desplazó de allí a los artistas bohemios que por los años 1960 lo habían poblado cuando de Greenwich Village los desplazó otra simpatiquísima generación anterior de nuevos ricos.

En Buenoshaire (Argentina) un sector del viejo barrio de Palermo, el del Hache Nacional (“me tenés seco y enfermo, mal vestido y sin morfar”), muy otrora poblado por descendientes de viejos sirvientes negros y mulatos y luego por provincianos migrantes avecindados en conventillos junto a pungas, cafishios y malandrines, ahora es Palermo SoHo y Palermo Hollywood. En el ínterin –siempre los hay– también abundaron allí bohemios. Como el original del norte éste “es una de las zonas mas pijas de la ciudad, con sus enormes lofts de diseño y tiendas de las primerísimas marcas” (así sobre el de Nueva York en www.trivago.es). La simpatiquísima clase media adinerada local allí instaló sus cuarteles ciudadanos cuando no está en el country, en Puerto Madero “trabajando” o en Punta del Este, etcétera.

En Montevideo, en la vereda del Canal de TV Monte Carlo (informó el diario Últimas Noticias del 11 de julio) se amontonaron más de quinientos jóvenes de entre 18 y 35 años, algunos pasaron allí una noche de ventisca helada, aspirando a pasar el “casting” para un nuevo “Gran hermano” que se transmitirá desde la capital de enfrente. Dice la crónica que “Todos concuerdan en que el concurso es la gran oportunidad de trascender y ganar dinero, si es que llegan a la final, y si no darse a conocer de cualquier manera”.

“La gente se manda una patriada enorme”, afirmó –siempre según el referido diario– un agente de la productora del engendro. Mientras, la Prefectura uruguaya convenientemente dejó trascender que vigila celosamente a mil orientales y entrerrianos “enemigos” de la empresa Botnia. Es evidente que no son pocos los que simpáticamente piensan estilo SoHo.

También mientras tanto, casi simultáneamente, la directora general de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires (Adriana Puiggros) anunció que la recientemente promulgada ley de Educación que reimpone el “novedoso” sistema de escuelas primarias y secundarias (una década atrás demolido por los mismos “académicos” para instalar la Enseñanza General Básica en dos ciclos, y en otros dos la Escuela Polimodal, ¡ja!) incluye como “obligatorio” el preescolar para párvulos, pibes o gurises desde los cuatro años de edad.

Sería exagerado decir ahora que se convertirá en obligatorio escolarizar a los niños en la morgue, pero se le parece. Después de la inusual nevada, en el área más densamente poblada de la provincia con capital en La Plata, casi no hay actividad escolar porque los establecimientos carecen de calefacción. Además, desde mucho antes de la dicha nevada, es evidente el estado crítico edilicio y profesional de todo el sistema “obligatorio” (para la estadística del Banco Mundial).

Morgue en serio fue el destino de una muchachita de apenas siete años, muerta a golpes de su propia madre en Fray Bentos, en la banda oriental del río frente a Gualeguaychú y sede industrial de la empresa Botnia asediada por mil enemigos que están siendo vigilados por la Prefectura. Pobres desgraciados la fallecida, dos hermanitos más, la madre de veintitrés años y la abuela de cuarenta y dos y ya hemipléjica. La información la brindó (también este 11 de julio) Radio El Espectador. La madre y la familia de la niña muerta, muy pobres, fueron hace tiempo excluidas de la vida rural por la falta de puestos de trabajo. La madre que mató a golpes a su niña ya tenía antecedentes de incontrolados castigos, réplica con seguridad de los que ella también sufre, y vecinos, educadores y especialistas en protección de la niñez lo habían puesto en conocimiento de la policía y de la Justicia. Pero los ojos estaban enfocados en los mil enemigos (con probabilidad uno de ellos es este mismo servidor y cronista) que saben, sí que sabemos, que el campo en bolsillos imperiales y los monocultivos intensivos mucho tienen que ver con la tristeza y el extravío popular.

Para el remate “hollywoodense” se suman los escándalos de la bolsita con pesos y dólares en el oficial cuarto sanitario de una ministra que fuera militante y los vuelos en jet de la secretaria Picolotti, jovencísima decana en su momento de los derechos humanos ambientales.

Demasiado dolor, y demasiada pavada. No nos es simpático el estilo SoHo.

Gervasio Espinosa (16 de julio de 2007)