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viernes, 10 de febrero de 2012

Presentación. La censura y la autocensura existen


Es esta la primera vez que manejo un bloc de apuntes en internet. Me han dado auxilio los hijos para no perder la paciencia. El tiempo no me sobra ni material ni simbólicamente porque he cumplido los setenta de edad y por delante hay compromisos que cumplir. Uno es el trabajo cotidiano en las cosas de la casa junto con mi amada compañera desde hace cuarenta y cinco años, y otro el editorial: leer decenas de páginas de originales sobre política, filosofía y ciencias sociales. Cambiar de lugar puntos y comas, hacer enroque de expresiones, alertar a las autoras y autores sobre erratas o quizá errores, sugerir textos acabados, aportar para que las lecturas de esos futuros libros sean explícitas y felices. Que suenen...

En estos setenta años me he desempeñado, primero, como auxiliar y redactor en una pequeña editorial de teatro (Talía), y luego siendo ayudante en una fábrica de fideos, ñoquis y ravioles en un mercadito suburbano (José León Suárez), cumplí con el servicio militar escribiendo a máquina y manejando “jeeps”, y luego fui auxiliar en un depósito de un organismo público de investigación espacial (CNIE), encargado de ventas a crédito de una editorial francesa (Larousse), repartidor-vendedor de quesos y fiambres (San Fernando), artesano y galerista de arte (Paraná), técnico mecánico de máquinas de escribir y herrero (Posadas), herrero, constructor y reparador de dispositivos electromecánicos para laboratorios bioquímicos, organizador de un taller de trabajo para personas discapacitadas mentales, periodista suburbano asalariado y, por último (continúo, como se escribe en los formularios burocráticos), corrector “ortotipográfico” (horrible palabra) y de estilo de textos principalmente académicos.

Además he actuado en política. Siempre. Desde la época de la escuela secundaria (mis dieciséis años), pasando por un cineclub que incursionaba dando cine en el delta bonaerense, la organización de un frente antiimperialista en tierra misionera, una sociedad vecinal en un barrio obrero del Gran Buenos Aires y la militancia de izquierda, hacia donde he mirado y miro. Todo es una única cosa: la vida. Más no voy a decir.

En esta bitácora o “blog” se reúnen notas publicadas en Surmedia.com (Maldonado, Uruguay), La Fogata Digital, ALAI América Latina, etc. También las no publicadas porque, claro que sí, la censura existe. Se pueden citar y reproducir por todos los medios posibles, sin tergiversar e indicando la fuente. ¡Abrazos!

Gervasio