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domingo, 3 de agosto de 2014

Señor secretario general de la ONU, Ban ki-Moon - Urgente



Nuevamente en la tarde de hoy, 3 de agosto de 2014, el Ejército israelí, cumpliendo órdenes del Gobierno de ese país y con el tácito beneplácito del Gobierno de Estados Unidos de América del Norte, ha vuelto a bombardear en Gaza, en la zona de Rafah, un edificio escolar de la Organización de las Naciones Unidas donde se hallaban refugiados niños y civiles palestinos. El ataque ha llevado a más de 1800 el número de palestinos muertos en treinta días de acciones militares contra ellos.

Usted, señor Ban ki-Moon, refieren los despachos periodísticos de la fecha, calificó el hecho como «una aberración moral y un acto criminal», afirmando que «el Ejército israelí fue informado en varias ocasiones sobre la ubicación de las escuelas» de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).

Señor Ban ki-Mon, el Gobierno de Israel y el de Estados Unidos de América del Norte son responsables de tales aberraciones morales y actos criminales, uno por ejecutarlos y el otro como innegable partícipe necesario proveyendo apoyatura política y material.

No queda otro camino, entonces, que convocar con suma urgencia a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas para que sesione, no en su sede de Nueva York sino en alguna de las naciones de América Latina, comprometidas todas ellas con la paz mundial. Deberá ser usted, como Secretario General, y sobre la base de lo que los pueblos del mundo observan y como usted califican de “aberración moral y acto criminal”, quien recomiende se resuelva:

1-     Separar del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas al Gobierno de Estados Unidos de América del Norte.

2-     Resolver medidas de urgencia para un cese de las hostilidades en la geografía de Israel, Palestina y Jordania.

Invito a los lectores de esta solicitud a adherir y reproducir el reclamo, solicitando a los organismos de Derechos Humanos del mundo que motoricen la iniciativa, especialmente al Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ) que preside el compatriota latinoamericano Adolfo Pérez Esquivel.