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lunes, 2 de abril de 2012

Malvinas es de los pueblos suramericanos


Y por ello, claro, las islas también son de Argentina. No hay duda posible, tierra y pueblos se funden, son, una y ellos, razón de vivir, de ser. Pueblos sufridos, modificados, sujetos de la historia como protagonistas o antagonistas. Y esto, en tanto pueblo, también lo saben los británicos.

Hoy, 2 de abril, dos periodistas, Nora Veiras y Fernando Cibeira, publican en Página/12 sus reportajes a los ex soldados combatientes Pedro Benítez y Edgardo Esteban. Recomiendo leerlos en http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-190921-2012-04-02.html y http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-190941-2012-04-02.html

Benítez, un muchacho de José C. Paz, Provincia de Buenos Aires, lugar y sociedad a los que conozco bien, fue a la guerra casi analfabeto y con 80 kilogramos; volvió con la mitad de peso, y casi sabio: “el enemigo estaba entre nosotros”. Esteban fue “dragoneante”, una especie de soldado calificado, menos que cabo, no cavó trincheras ni fue menospreciado sino hasta después de terminar en 1993 su novela Iluminados por el fuego, luego una película de Tristán Bauer. Dos jóvenes de aquel entonces muy diferentes entre sí, ahora adultos parecidos.

La sociedad de clases atraviesa la cuestión Malvinas como atraviesa la historia de los países originarios de Amerrique y los de la Suramérica actual. ¿Cómo se constituyeron tanto las oligarquías terratenientes “criollas” como las tradiciones “gauchas” sino con la expoliación y el genocidio indígena?

“El enemigo estaba entre nosotros” afirma Pedro Benítez ahora, a los 48 años, porque la dictadura de 1982 no aspiraba a liberar a la patria ancestral del dominio imperial sino ser un más calificado lugarteniente de ese dominio. Puja inter-clase, nada más. Nos parece que todavía falta indagar profundamente en la intencionalidad política, oportunista sin duda, de aquella cúpula de negocios y de generales que pergeñó esa guerra. No alcanza con el Informe Rattenbach producido según el mismo ideario y métodos que indujeron el segundo genocidio suramericano.

Gervasio Espinosa (2 de abril de 2012)