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martes, 8 de agosto de 2017

¿Quiénes son los villanos? La tergiversación cultural que hacen las clases dominantes | Amparo Ballester López, de Santa Clara, Cuba




Amparo Ballester López es una cubana de Santa Clara, filóloga y especialista en edición de textos –en esta actividad colega–, que desde su patria publica el blog Verbiclara, «sobre poesía, historia, lengua española, y otros temas de Santa Clara, Villa Clara y Cuba» (https://verbiclara.wordpress.com). De éste –que a su vez reproduce la publicación original hecha por el periodista uruguayo y cultor del buen hablar Ricardo Soca (http://www.elcastellano.org/)– hemos tomado dos párrafos que, sin duda alguna, son de clarísima verba…  

Un caso similar de demonización hizo la colonial cultura europea con la conquista de los pueblos originarios de Nuestramérica: del nombre propio de los pueblos caribes se desprendió el vituperio de llamar “caníbales” a los antropófagos, como bien lo señala otro cubano de renombre y actual presidente de la habanera Casa de las Américas: Roberto Fernández Retamar (http://www.literatura.us/roberto/caliban2.html).

En la Argentina del virrey Macri y su engreída corte de adelantados se repite como farsa aunque igualmente dolorosa aquella fundacional gesta colonial: ahora con nueva represión a los pueblos originarios y luchadores populares, vaciamiento económico y financiero del país y despidos en masa en los campos de la ciencia y la tecnología. G.E.


El Pingüino es uno de los "villaanos" contra los que lucha Batman. Ilustración original de Verbiclara. I

En la literatura contemporánea y en el cine, el villano es lo opuesto al héroe. Representa una figura detestable que encarna todos los males y maldades, y da sentido a la existencia del héroe, lo que ha hecho creer a mucha gente que la palabra proviene de vil. 



Sin embargo, en la Edad Media los villanos eran los buenos y honestos habitantes de las villas, aquellos pequeños caseríos poblados por labriegos que laboraban las tierras de los miembros de la nobleza. Pero para los propietarios, el villano era un sujeto embrutecido, ignorante y vulgar, un concepto (o más bien un prejuicio) elitista que, con el tiempo, se extendió a la concepción moral del villano. Por esa razón, la voz villano fue usada cada vez con más frecuencia para designar a los sujetos que se caracterizaban por su maldad y vileza.