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viernes, 1 de noviembre de 2013

Nuevos galardones uruguayos: la torpe e irrespetuosa vocinglería de Jorge Batlle, el elogio que la prensa de la derecha política hace de mercenarios y sicarios, y otras tonterías que pueden confundir (y avergonzar) a un pueblo bien intencionado

En la fotografía, originalmente publicada por el diario de Montevideo El Observador (para ilustrar sobre el escenario del asesinato de un adolescente a manos de otros dos muchachos de su misma condición, en Cerro Pelado, Departamento de Maldonado), se ve un casi paradisíaco paisaje rural de serranía baja.



La televisión especialmente, las radios y los diarios y otra prensa gráfica uruguaya, suelen destacar con bombos y platillos que el país y su sociedad van primeros o al menos en los primeros puestos continentales y del mundo todo en desarrollo humano, uso de las nuevas tecnologías, etc.



Es una suerte de “maracanamanía”, de supina nostalgia que como la de  un lejano mundial de fútbol, sirve para, en la más profunda subjetividad social, mantener lacerantes y en carne viva derrotas populares como la de 1973. Dicho más sencillo, ocultar esas derrotas mediante la ejecución y promoción de enanas compadreadas típicas en quienes están desprovistos de pensamiento crítico, y que se manifiestan en un presunto periodismo con el preciso objetivo de servir a intereses minoritarios y retrógrados.



Si en velocidad para escobar el metro cuadrado de patio una supuesta Sweepers' Latin Association of Hollywood anuncia que entre cinco países de los cinco continentes elegidos por sorteo para la medulosa investigación el nuestro resultó quinto, diarios, TV y radios vociferarán que en América del Sur somos los que mejor y más rápido barremos.



Va ahora, cierto, un galardón que se ha difundido con pompa: para el ranking “Doing Business” de The Word Bank: el país está “sexto mejor para hacer negocios en América Latina”.1 En la bajada del título se dice después que “cayó tres posiciones y se ubicó en el puesto 88” de dicho ranking, y que efectivamente quedó “sexto en América Latina por debajo de Chile, Perú, Colombia, México y Guatemala”. Es más o menos como decir que quedamos “guatepeor”: nos tragamos todos los sapos capitalistas.



Galardones



Se define galardón al premio o la recompensa por los méritos logrados o servicios dados, en alguna disciplina o a favor de algo. Así, los galardones son resultado de certámenes deportivos, de ciencias o de arte, pero también suelen ser recompensas por éxitos logrados sobre la base del sufrimiento popular: en los inicios de la década de 1980 al dictador argentino Leopoldo Fortunato Galtieri se lo llamaba en EE. UU. “majestuoso general”. Quizá el ejemplo pueda parecer exagerado aunque en realidad no lo sea, como que a Barack Obama le obsequiaron un Premio Nobel de la Paz.



La Diaria, de Montevideo, no es tan antiguo ni presuntamente circunspecto medio periodístico como lo son El Observador, El País o inclusive La República, y el miércoles pasado publicó y puso a disposición de quien quisiera enterarse un “Comunicado de Prensa de la Misión de Observación de la Justicia en Uruguay llevada adelante por la Red Iberoamericana de Jueces” 2, que se difundió el pasado 25 de octubre y que aparte también reproducimos.



Hoy, “Día de todos los santos” (!), El Observador, publica dos noticias destacables porque exponen situaciones a las que se debería prestar más atención. Una es que en el Departamento de Maldonado, en un asentamiento poblacional a los que la jerga popular uruguaya ha dado en llamar cantegriles y que lleva el nombre del célebre y fallecido poeta Mario Benedetti (aquél de “¿Qué les queda por probar a los jóvenes / en este mundo de paciencia y asco? / ¿sólo graffiti? ¿rock? ¿escepticismo? / también les queda no decir amén / no dejar que les maten el amor / recuperar el habla y la utopía / ser jóvenes sin prisa y con memoria / situarse en una historia que es la suya / no convertirse en viejos prematuros”), dos chiquilines de catorce y doce años de edad asesinaron premeditadamente a machetazos a otro de apenas una edad similar.3



La otra, en el mismo diario, alude a que el “Retiro de Haití generará pérdidas millonarias a militares uruguayos”, y en oposición al planteo de la central de trabajadores PIT-CNT que exige el retiro de la “misión” militar en Haití por haber allí caducado e incumplido su declarado papel la ONU, hace el elogio de los beneficios de actuar tal mercenarios y sicarios.



El Observador refiere que “en la misión de la ONU en Haití […] hay 933 militares uruguayos desplegados en dos batallones”, y que aproximadamente “10 % tienen rango de oficiales, y el resto son soldados”. De todos ellos los “del rango más bajo reciben un salario cercano a los US$ 1.000 por mes, que cobran una vez que regresan a Montevideo, o bien lo retiran sus familias. Los oficiales perciben el doble o más, según su rango. Los capitanes, por ejemplo, cobran US$ 2.300 por mes, los tenientes US$ 2.700 y los coroneles US$ 4.000”. Detalla el diario que “Un capitán de la Armada que participó de misiones de paz en Haití dijo […] que el retiro, por más que haya sido anunciado, no deja de ser un ‘golpe negativo’ a los militares uruguayos. ‘Es un golpe totalmente negativo tanto para soldados como para oficiales. En mi caso, con dos misiones pude comprarme el apartamento’, contó el oficial, que pidió mantener su nombre en reserva”.4



Los nuevos dichos de Batlle


Varios medios, entre gráficos sobre papel, portales en internet y radioemisoras están repitiendo declaraciones del ex presidente colorado de Uruguay, Jorge Batlle, las que inicialmente fueron publicadas en su Facebook sin que su cara expresara vergüenza: “si la Presidenta [de Argentina] sana y vuelve rápidamente a su actividad la situación se va a poner mucho peor, porque como perdió las elecciones en forma definitiva, las venganzas que esa situación le genera tienen como destino principal el Uruguay”.

Según publica el diario porteño La Nación5 expresó Batlle que “el Presidente Mujica ya prácticamente no está en el gobierno, y ella tampoco” (“pese a los más de dos años que le restan de mandato a la Presidenta y al año y medio que le falta al jefe de Estado uruguayo” aclara el matutino). A renglón seguido, el mismo que en 2002 lloró en Olivos frente a Duhalde (¡frente a Duhalde!) disculpándose por el exabrupto de que “son ladrones del primero al último”, especuló diciendo que “será Massa, será Macri, no sé quién será, lo que si sé es que ella no será, y cuando ella desaparezca de la escena, la Argentina volverá a ser un país normal y los argentinos van a ser mucho más felices y como consecuencia nosotros también”.


Solicitudes



Quien escribe y suscribe, un rioplatense argentino buen amigo de los orientales (pero no del Batlle), desea que La Diaria siga siendo, lejos, muy lejos de los demás, el mejor diario uruguayo. Sobre Batlle (aquél que lloró frente Duhalde) y la defensa de los verdes billetes que hacen milicos cuyas heroicidades conocemos, ya el pueblo más pronto que tarde sabrá que hacer en memoria de sí mismo, y en cuanto a la “gurisada”6 extraviada el empeño debe estar puesto en ayudarla a su auto-rescate.



Hemos leído atentamente la explicación del Partido Comunista de Uruguay, y la transcripción de un reportaje a su Secretario General, Eduardo Lorier, sobre la necesidad de que Tabaré Vázquez sea nuevamente candidato a la presidencia en 2014. Coincidimos con que en la coyuntura histórica actual es necesario en Uruguay el sostenimiento en el Gobierno del Frente Amplio, como en Argentina el del Frente por la Victoria. Pero así como estamos atentos a que Cristina Fernández no cometa errores políticos pedimos que Tabaré Vázquez reconozca y pida disculpas por los suyos, como aquellas risibles declaraciones ante estudiantes de una escuela del Opus Dei a los que dijo que en su momento había pensado oportuno pedir ayuda cuasi militar o militar al entonces presidente Bush.    




Notas:






6 En la República Oriental del Uruguay, como en las provincias argentinas Entre Ríos y Corrientes, patria común de José G. Artigas, la expresión “gurí” y “gurisa” alude a niño, niña, muchacho o muchacha.