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sábado, 14 de julio de 2012

Ecológico


Zapatillas, championes o básquets, camperas, botas, pantalones, sacos y carteras de cuero ecológico. Parecería decirse que éste es un cuero o piel animal tratado con elementos no nocivos para el medio ambiente ni para los usuarios del calzado y las prendas y accesorios del vestido.

El vocabulario de índole comercial desarrollado por los publicistas de ese ramo, y también las jergas y jeringonzas más o menos secretas de presumidos científicos y politólogos impregnan, pegotean y confunden, es decir, hacen viscosos y lentos los recursos y productos del pensamiento.

En cierta oportunidad, hace casi medio siglo, un amigo circunstancial dejó en casa un frasquito con oro en polvo, según dijo que era. Muchos años después pensamos con nuestros hijos que ese frasco podía significar la solución de algunos aprietos económicos.

Grande fue nuestra decepción cuando sumergimos una pequeña cantidad del amarillísimo polvo en una también pequeña mezcla de una parte de ácido nítrico en tres partes de ácido clorhídrico, la consabida “agua regia”, y no hubo reacción alguna… Deducimos tras la experiencia que la sustancia del caso era solamente plástico molido, una suerte de purpurina, a la que dada la creída condición tenida de ella hasta ese momento preferimos, desde entonces, llamar “oro utópico”. Oro utópico que no sirve para atesorarlo sino para ser acicate de búsquedas y esperanzas, porque lo que importa no es que sea o no sea oro sino que se trate de una utopía que, como dice Eduardo Galeano, igual que todas las utopías radican en el horizonte sirviendo para caminar, persiguiéndolas…

No hay cuero ni oro ecológicos.
Como tampoco hay capitalismo de esa índole, ni serio, ni bueno, ni humanista.
Plástico, nada más que plástico tóxico.

jueves, 12 de julio de 2012

El “intempestivo” ingreso de Venezuela al MERCOSUR, por Raúl Zibechi*



La nota que reproducimos de Zibechi expone con claridad las “razones políticas” comprendidas y luego aducidas por José Mujica, presidente de Uruguay. Esas razones, con formalidad o no han sido menospreciadas por el canciller Almagro y el vicepresidente Astori, ¿Será solamente que no han comprendido cuestiones esenciales de una imprescindible política suramericana en resguardo de las soberanías e independencias de sus pueblos? Los que como el senador Lacalle han corrido a prestar solidaridad a los golpistas paraguayos se oponen a tales soberanías e independencias. ¿Quizá les alegraría un golpe palaciego en Uruguay como el que en Asunción desplazó a Lugo? ¿Quién suplantaría a Mujica? G.E.

* Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.

 
 
(ALAI AMLATINA, 12/07/2012) Cuando Dilma Rousseff  se acercó a José Mujica y a Cristina Fernández diciendo: “Tengo algo político que discutir con ustedes”, estaba a punto de trasmitir un mensaje que cambiaría el desarrollo de la cumbre del MERCOSUR. A solas, la presidenta exigió a Uruguay el apoyo al ingreso de Venezuela al MERCOSUR que se resistía a aceptar desde el día anterior por una cuestión de formas.

Antes de viajar a Mendoza, Dilma se entrevistó en San Pablo con el ex presidente Luiz Inácio “Lula” da Silva quien “exigió” que Dilma “colocara todo el peso político de Brasil en la reunión que en pocas horas arrancaría en Mendoza” para conseguir el

ingreso de Venezuela al MERCOSUR (Noticias Clic, 3 de julio de 2012).

Lula se reveló como un destacado estratega y geopolítico.
  De la mano de Celso Amorim, proclamado como el “mejor canciller del mundo” por la revista Foreign Policy en 2009, Brasil consiguió descarrilar la cumbre de la OMC en Cancún, en 2003, creando el Grupo 20-plus liderado por Brasil, China, India y Sudáfrica, con lo que
se impidió la liberalización del mercado agrícola global que perjudica al sur. En mayo de 2010 la diplomacia brasileña consiguió la firma de un acuerdo entre Irán, Brasil y Turquía para el intercambio de combustible nuclear, diseñado para apaciguar la escalada bélica de Estados Unidos e Israel contra Irán.

En la región, el Brasil de Lula fue uno de los artífices del fin del ALCA, enterrado en la cumbre de Mar del Plata en noviembre de 2005 y de las gestiones de la UNASUR para frenar el “golpe cívico” que la derecha boliviana tramaba en setiembre de 2008 contra Evo Morales. La alianza militar con Francia es una de los principales legados de los gobiernos Lula desde el punto de vista geopolítico, ya que le permite construir

submarinos convencionales y nucleares para defender su petróleo e impulsa el único complejo militar-industrial latinoamericano.

Lula fue el arquitecto de la UNASUR y de la CELAC, que por primera vez en la historia de América Latina integran a todos los países sin la tutela de Estados Unidos y Canadá, reafirmando una voluntad opuesta a
la doctrina Monroe, cuya máxima
podría ser que “América Latina para los latinoamericanos”.  La creación del Consejo
Suramericano de Defensa que incluye las doce fuerzas armadas de la región, está coordinando la construcción de armamento entre varios países, lo que a mediano plazo permitirá construir autonomía militar.

Construir un mundo multipolar en el que el MERCOSUR y la UNASUR puedan jugar el papel que les corresponde, es un camino que no puede recorrerse sin disputar con las grandes potencias, en especial con Estados Unidos.
  En ese camino, Brasil juega por momentos como gran potencia, a veces con rasgos imperialistas, pero en los hechos ha mostrado su capacidad de sentarse a discutir de igual a igual incluso con vecinos con un PIB cincuenta a cien veces menor.  Pese a las asimetrías evidentes, hay un margen de negociación que los países de la región nunca tuvieron con las potencias del Norte.

Es cierto que la decisión tomada en Mendoza para el ingreso pleno de Venezuela fue poco prolija, aunque los parlamentos de los tres países ya la habían aprobado.
  Sin embargo, en un período de agudos cambios como el actual, en el que se están reconfigurando los poderes globales, regionales y locales, las formas pesan menos que los contenidos.  Lo que está en juego es que el camino iniciado en Honduras en 2009 no se convierta en el “recurso del método” para impedir que los países y los pueblos elijan su rumbo.

En este período los golpes de Estado y las guerras son y serán moneda corriente. Si Brasil se empeñó a fondo contra el golpe en Honduras, que con los meses se supo que fue gestado con el apoyo de Washington, ¿podía hacer algo distinto en el caso

de Paraguay, país clave para la estabilidad energética y militar de Brasil y del Cono Sur? El ingreso de Venezuela al MERCOSUR es una señal dirigida a la Casa Blanca de que la región no quiere seguir siendo patio trasero.

miércoles, 11 de julio de 2012

El viejo diario blanco dice ahora (con las imágenes) que son jóvenes y morochos los que consumen marihuana


Diario El País, versión digital. Directores generales y consultores del matutino de Montevideo, Uruguay: Washington Beltrán Storace, Martín Aguirre Regules, Julia Rodríguez Larreta, Enrique Beltrán Mullín y Martín Aguirre Gomensoro.

Diario El País, miércoles 11 de julio de 2012.

Nota sobre declaraciones del presidente Mujica pidiendo un debate franco y sin prejuicios sobre la propuesta de despenalizar y regular la venta de marihuana, y a la vez perfeccionar la persecución y castigo del narcotráfico, en:

http://www.elpais.com.uy/120711/ultmo-651273/ultimomomento/-si-el-60-de-la-poblacion-no-entiende-la-iniciativa-nos-vamos-al-mazo-dijo-mujica/

La nota se ilustra con esta imagen: arman un porro manos jóvenes y de tez oscura.





De los 106 comentarios sumados por “lectores” hasta la hora 20:30 del 11 de julio, solamente seis tienen cierto contenido racional. Los restantes 100 comentarios son producto de una larga, paciente e intencionada labor para la de-formación ciudadana que hace el diario El País. Como ejemplo vamos a reproducir solamente uno, el enviado por “gcore”:

gcore

022 | 11.07.2012 | 14:52
Vos aspirás papas fritas viejo berenjena!

sábado, 7 de julio de 2012

Genuflexión. ¿Qué es una genuflexión?






Como en la fotografía, una genuflexión es la acción y efecto –dice el diccionario de la Real Academia Española, no lo dicen Marx, Lenin, Trotsky o Fidel–, es la acción y efecto de doblar la rodilla, bajándola hacia el suelo, ordinariamente en señal de reverencia.

Puede que quienes así veneren al capital logren, en el muy corto plazo y en lo personal, beneficiarse de alguna manera. Si son gobernantes no benefician a los pueblos ni a sus países. Sobre el caso PLUNA no solamente se hincó quien en la foto aparece en esa posición, son más. Y son muchos más quienes no lo evitaron. En las administraciones de Batlle, Lacalle y Sanguinetti hubo muchos más ejercicios de concupiscencia, pero no se hincaban, se guiñaban los ojos. ANCAP se salvó por un cachito…

Escribimos “administraciones” porque eso fueron. Los países se gobiernan, no se administran ni gestionan.

El viejo Líber Seregni, como suele decirse, debe estar retorciéndose en la tumba. Mejor disuelvan pronto lo que con su nombre llaman Frente dentro del Frente Amplio, primero para no ofender más la memoria de Seregni y, principalmente, para desarmar un engendro creado para destruir y sustituir al fundacional frente histórico.

En el Frente Amplio habrá que cerrar filas para que no resulte liquidado como PLUNA. En primer lugar, me permito sostener, hay que volver a ocupar espacios que se dejaron huecos: los compañeros del Movimiento 26 de Marzo y de Asamblea Popular tienen que en el propio Frente Amplio presentar batalla de recuperación. ¡Que se vayan los genuflexos!

El PCU tiene que abandonar algunos falsos buenos modales. Y los socialistas mirarse en Grecia, España y Chile. En el MPP, para no ser nabos, abandonen al peronismo como modelo de otra cosa que no sea “muñeca” política. 


jueves, 5 de julio de 2012

¿Resabios de la dictadura en Página/12?


Hoy, en el diario Página/12, Raúl Dellatorre firma una columna de opinión en la sección Economía acompañando la crónica de una medida progresista, sin duda, del Banco Central. La columna de Dellatorre se titula “Resabios de la dictadura”.

Como en otras oportunidades, estando registrado como lector (desde hace veinticinco años) procuré enviar un comentario al autor de la nota.

Como en otras oportunidades, el sistema informático del diario no lo permitió. Es decir, no permite una “intercomunicación” efectiva. Eso pasa de igual manera con los sitios en Internet de ministerios y otras dependencias gubernamentales: “estamos conectados… para que me escuches (o me leas), solamente…".

El comentario dirigido a Dellatorre es el que sigue. Si alguien con voluntad cooperativa se lo puede hacer llegar de alguna manera quedaré sumamente agradecido.

¿Resabios de la dictadura?

Estimado Raúl:
En tu columna de hoy con el título que me permito poner en duda, afirmas, en esa línea, que: “La respuesta de los principales banqueros del sistema no fue otra cosa, a su vez, que el reflejo de un modelo enquistado en sus cabezas y todavía vigente: el promovido por la Ley de Entidades Financieras de la última dictadura, escrita en 1977 bajo la pluma siniestra de José Alfredo Martínez de Hoz, con colaboración de Adolfo Diz.”
¿Por qué puse en duda el título y cito el texto?
Porque los “dictadores” con militares cooptados fueron los capitalistas concentrados y sus clientes, entre ellos los banqueros en calidad de coautores. Esa “dictadura”, en rigor de verdad y no desde una comprensión maniquea, que no tengo, sigue vigente. Los gobiernos socialdemócratas, como el argentino, en su interior disputan “tendencias”. Es así, y según el desarrollo de las contradicciones existentes las cosas van.
Bueno, nada más... Espero que este mensaje interno a través de Página te llegue.
Abrazo,
Gervasio Espinosa
http://gervasioespinosanotas.blogspot.com.ar/ 

martes, 3 de julio de 2012

Empantanados, por Guillermo Lamolle


Guillermo Lamolle es investigador científico, músico, y compositor. Formado en Ciencias Biológicas, trabaja en la Sección Biomatemática de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República Oriental del Uruguay (UDELAR), y  actualmente realiza un doctorado sobre la genómica de parásitos unicelulares. Amante del carnaval, es director de la murga La Gran Siete e integrante de los grupos Los Mareados y Asamblea Ordinaria, además de autor de artículos y libros sobre esta celebración popular. El texto que se reproduce fue originalmente publicado como columna de opinión por el diario de Montevideo la diaria, hoy, martes 3 de julio de 2012 <http://ladiaria.com.uy/>.


Se dice que hay que prohibir los carros tirados por caballos porque son peligrosos. Veamos: un carro es mayormente de madera y desarrolla una velocidad media entre cinco y diez veces menor que la de un auto, el cual, como agregado, es de metal (más duro y pesado que la madera). Un accidente fatal en el que participó un carro levantó gran revuelo en la prensa. Un accidente fatal en el que participa un auto es algo tan cotidiano que apenas alcanza el rango de noticia. Otro argumento, que escuché a viva voz y con el tono de quien dice algo evidente, fue “los caballos contaminan”. De la forma en que fue dicho, podía sonar hasta verdadero. Era algo así como “los caballos atentan contra la salud pública al hacer sus necesidades en cualquier lado”. Eliminando la oratoria, ello significa, justamente, que los caballos contaminan. Perfecto, ahora entiendo: en una ciudad por la que circulan autos (quemando petróleo) y caballos, proponemos sacar los caballos porque contaminan. Yo qué sé.

En uno de los proyectos que envió recientemente el Poder Ejecutivo al Parlamento, se propone la internación compulsiva de quienes, habiendo consumido drogas o simplemente portándolas, resulten peligrosos para sí mismos o para los demás. Esto es otra maravilla. Volvamos a comparar con un auto (y aclaro que, por simplificar, considero “auto” a todo vehículo motorizado): éstos han demostrado ser mucho más peligrosos, no ya que las drogas, sino que las mismas armas. La principal causa de muerte de los jóvenes son los accidentes de tránsito. Me dirán: hay muchos más autos que armas, por eso muere más gente por esa causa. No. Se calcula que hay entre 1 y 1,2 millones de armas de fuego en Uruguay, la mitad de las cuales están registradas. Los autos son la mitad, y sumándole motos, camiones y ómnibus, llegaremos, como mucho, a una cantidad equivalente a la de armas. Sin embargo, en 2011 murieron 572 personas en accidentes de tránsito. Para 2012, que viene siendo especialmente violento, se estiman unos 200 decesos por arma de fuego (sobre un total de algo más de 300 asesinatos, 50 de los cuales estarán vinculados a rapiñas o similares; el resto se deberá a riñas entre vecinos, violencia doméstica, etcétera). No estoy contando los suicidios, los cuales se supone que no nos ocurrirán si no queremos. Cada vez que uno de nosotros sale a la calle tiene una probabilidad 11 veces mayor de morir en un accidente de tránsito que a manos de rapiñeros armados, por más que éstos consuman pasta base, marihuana o té de marcela. Pero ¿miramos con recelo a los autos? No: a los planchas pastabaseros, ésos que ahora van a ser internados compulsivamente, llevados a una seccional en un veloz patrullero que no siempre respeta las señales de tránsito.

¿A qué voy con todo esto? ¿Estoy proponiendo eliminar los autos y sustituirlos por sulkys con conductores armados y drogados? Se imaginarán que no. En realidad, no propongo nada: los números son elocuentes. Mi única intención es remarcar la extrema liviandad de los argumentos que se manejan en las discusiones públicas. Tal parece que la realidad no importara; sólo ganar una discusión puntual. Si digo una mentira, y pasa, mejor. Si después alguien me desmiente, es mi palabra contra la suya, y mi mentira ya surtió efecto. Esto no es nuevo: algo similar fue señalado por Mario Benedetti en El país de la cola de paja, más de medio siglo atrás. Pero la costumbre se ha extendido tanto que hace difícil percibir esa realidad, que aparece borrosa y deformada tras una copiosa lluvia de datos incorrectos, frases tendenciosas y verdades parciales. Un pegajoso meta-problema que empantana cualquier intento de discusión seria, mientras se ve postergada cada vez más la solución a los males reales que nos aquejan.